Una de las disciplinas emblema dentro del ámbito colegial en Estados Unidos es la porra, presente en otras disciplinas deportivas como el futbol americano o el basquetbol, pero que a la par tiene su propio circuito profesional.
Una institución referente en porras en Estados Unidos es Navarro College Cheer, ubicada en Corsicana, Texas. Con 22 campeonatos nacionales de la NCA (National Cheerleader Association) y reconocida por haber sido parte de la serie documental de dos temporadas de Netflix de nombre “Cheer”, donde mostraban la preparación del equipo rumbo a los nacionales, Navarro se ha convertido en una oportunidad para el desarrollo y la profesionalización para varios atletas, como Alejandra Montserrat, una leonesa que persigue su sueño en el deporte.

¿Quién es Alejandra Montserrat?
Alejandra es una atleta con más de 10 años de experiencia, la cual inició en la disciplina desde su primer año de primaria en el Colegio Salesiano, primero por la obligación de practicar una disciplina deportiva, siendo porras la única disponible para las niñas. Ya luego, señala, le tomó un amor gigante a la disciplina.
Con el paso de los años, Alejandra logró cumplir sus sueños paso a paso, con múltiples campeonatos nacionales entre 2016 y 2021 y campeonatos internacionales como el All Stars World el año pasado. Pero el gran sueño que pudo cumplir recientemente fue el de portar el uniforme de la Selección Mexicana.

“Cuando era más chica, me ilusionaba mucho competir con la Selección. Cada año hacen audiciones en diciembre y un día dije ‘voy para ver si quedo’… Después de entrenar todos los elementos que habían hecho en la competición del año pasado, logré dar el ancho para quedarme”, relató.
Yo me veo en este deporte en gran parte de mi vida. Me gustaría retomar otros aspectos, como ser entrenadora.
El llamado de Navarro
Tras su participación con el seleccionado, su deseo por trascender en el deporte la llevó a preguntar por una oportunidad a uno de los entrenadores del Navarro Team, una llamada que tardó en llegar pero que trajo la chance que había esperado.
“Vi que ellos tenían un periodo de tryouts y le escribí al entrenador para preguntarle si ellos aceptaban atletas mexicanos. Me dijo que sí, que mandara mi video de audición. Pasaron como dos semanas y pensé que ya no me iban a llamar, hasta que un día recibí la llamada y me dijo que le gustaban los elementos que yo hacía, y que era bienvenida en la academia”, recordó.

Alejandra tiene en puerta el próximo mes una de las pruebas más complicadas en su carrera. Cerca de 100 atletas tratarán de ingresar al equipo de Navarro, donde nueve deportistas son internacionales, incluida la leonesa, que va con la carga de representar a la ciudad y al país, pues es la única mexicana en las audiciones.
“Ha sido difícil para mí, porque nos mandan entrenamientos específicos para la semana y se los tienes que mandar (en video). Yo no estaba acostumbrada a rendir cuentas; si yo entrenaba algo, simplemente lo hacía. Pero ahora tengo un tiempo límite para hacer ciertas cosas”, explicó.
Un cambio de mentalidad
Alejandra se encontrará con un ambiente diferente en Estados Unidos, pues en México el desarrollo del deporte no le permite a los atletas vivir exclusivamente de ello, mientras que allá es más latente la posibilidad de tener como principal fuente de ingreso la porra.
“Los enfoques son diferentes. La mayoría de la gente en México se entrena por hobby, mientras que en Estados Unidos los atletas pueden vivir de ello”, señaló.
La diferencia (con México) yo creo que es el apoyo. La selección de Estados Unidos les paga a sus atletas, pero acá no, tú tienes que pagar para competir.
Con su futuro fijado en Navarro Team, se ve ligada a la disciplina en la mayor parte de su vida, ya sea como atleta o retomando la labor como entrenadora ya con la experiencia y conocimientos que pueda adquirir en su tiempo fuera del país.
Creo que ir a Estados Unidos me va a abrir puertas, con nuevos conocimientos y técnicas para transmitir a generaciones que están debajo de mí.