Uriangato, Guanajuato.- Locatarios textiles, trabajadores de la industria, vendedores de comida y ambulantes de diversos giros se dicen directamente afectados por las bajas ventas en esta recién iniciada temporada alta de venta de prendas de verano. Afirman que los consumidores no llegan.
Aunado a lo anterior, ahora deben lidiar con la preocupación de que se imponga la obra de remodelación de las calles Obregón y Victoria en plena temporada, lo cual, señalan, los terminaría de mandar a la quiebra, pues ha sido un año muy malo en ventas.
Según comentaron más de 20 locatarios, semifijos, ambulantes y empleados de las tiendas de ropa consultados, las ventas han disminuido a menos de la mitad en comparación con el año pasado y casi 80 % respecto de hace cinco años o más.
“No hay ventas en nada la verdad, la economía aquí está estancada y la Presidencia todavía quiere empezar en estos días la obra en plena calle de la ropa y en plena temporada en la que queremos recuperarnos, nos están poniendo como quien dice un obstáculo y así menos vamos a vender”, comentó Ever Cruz, dedicado al comercio textil.
Este miércoles, funcionarios de Uriangato recibieron a un grupo de 10 comerciantes textiles, en representación de locatarios de las calles Obregón y Victoria, quienes exigen que se aplace la obra de remodelación de estas calles hasta enero para no verse afectados en plena temporada alta de ventas.
Cerca de 300 locatarios de las calles mencionadas se verían afectados si la obra arranca en estos días, pero no solo ellos; ambulantes de diversos giros y vendedores de comida también señalaron que se verán afectados y que el gobierno no se ha acercado a ellos para ofrecerles apoyo.





Explica Municipio por qué no debe aplazarse la obra
“Claro que pensamos en todos desde los locatarios hasta los semifijos y ambulantes, incluso propusimos al Alcade que se trabajen dos turnos para agilizar la obra y tratar de afectar lo mínimo a todos los comerciantes y las fuentes de empleo que hay en estas vialidades, estamos viendo diversas estrategias”, comentó Oscar García, Director de Obras Públicas.
También se aclaró a los comerciantes que aplazar la obra hasta enero representaría un incremento en la inversión total de alrededor de 800 mil pesos por cuestiones de inflación, pues son casi 20 millones de pesos los que contempla la remodelación de estas calles, que forman parte del corredor textil de Uriangato.
No obstante, no se informó sobre un programa de apoyo específico para los comerciantes fijos, semifijos y ambulantes de la zona si se llega a iniciar la obra de remodelación en los próximos días.
La Dirección de Desarrollo Económico confirmó que ha sido un mal año en materia de ventas textiles, aunque aclaró que se sigue trabajando en campañas de difusión para atraer clientela. Sin embargo, atribuyó la problemática a la mala situación económica que atraviesa el País.
“Pues primero hay que dejar que llegue la gente porque está bien vacío y luego vemos si nos afecta la obra de las calles obregón y victoria; pero a quién se le ocurre abrir la calle de la ropa en pleno centro y con la temporada alta encima, los días que todos estamos esperando para ver si nos recuperamos”, comentó Arturo Montaño, vendedor de fruta en la calle de la ropa.
“Por todos lados estamos fregados porque por un lado está la presidencia que quiere abrir las calles y poner como quien dice un tapón a la gente que venga a comprar y por el otro que la gente ya no viene como antes, para estos días el año pasado ya había más de la mitad de compradores de lo que hay ahorita, está solo”, agregó el comerciante ambulante.
Además de las bajas ventas, la incertidumbre por el arranque de la obra en el corredor textil y la falta de visitantes, a la industria del vestido también la está afectando la competencia desleal con ropa de importación de procedencia asiática, que se oferta a precios que, señalan, son risibles y con los que no se puede competir.
“El asunto de la obra y de las bajas ventas no cae solo en los empresarios, en los dueños de locales que pueden perder muchísimo dinero, también afecta a los que trabajamos para ellos porque si no hay ventas nos van a descansar y para encontrar un buen trabajo ahorita está muy difícil”, opinó Kevin Zalava, trabajador de una tienda de ropa en la Obregón.
HLL