Guadalajara, Jalisco.- El Mundial de México 70 no solo dejó a Brasil como tricampeón del mundo, sino también una de las postales más ingeniosas y recordadas en la historia de los mundiales.
En pleno Centro Histórico de Guadalajara, un cartel detuvo el tiempo con una frase contundente: “Hoy no trabajamos porque nos vamos a ver a Pelé”. A 56 años de distancia, aquel rincón tapatío que reflejó la efervescencia por la Canarinha luce completamente transformado, conectando la nostalgia del siglo pasado con el presente futbolístico.
El día que Guadalajara se volvió la segunda casa de Brasil
Durante la década de los setenta, la Perla Tapatía adoptó por completo a la selección brasileña comandada por Edson Arantes do Nascimento “Pelé”.
El Estadio Jalisco se convirtió en el escenario donde el “Jogo Bonito” enamoró a los locales, creando un vínculo tan fuerte que los mismos jugadores declararon a Guadalajara como su segundo hogar.

La famosa fotografía capturó precisamente ese sentimiento. El icónico letrero colgaba en la fachada del Teatro ANDA, justo en la esquina de las calles Pino Suárez e Independencia. En ese entonces, el corazón de la ciudad se paralizaba cada vez que el selectivo sudamericano salía a la cancha, una travesía que culminaría semanas después con la histórica final ante Italia en el Estadio Azteca.
De cartelera teatral a espacio cultural
El paisaje urbano de esa mítica esquina ha cambiado radicalmente.
El edificio que se observa en el primer plano de la fotografía de 1970 ya no alberga el bullicio del teatro de aquella época. Hoy en día, el inmueble resguarda la Librería Agustín Yáñez del Congreso de Jalisco, un espacio dedicado a la cultura y la literatura que contrasta con la efervescencia comercial y social de hace más de medio siglo.
Pasado y presente: El contraste con el Fan Fest
A 56 años de aquella estampa, la nostalgia de la esquina de Pino Suárez e Independencia choca de frente con la modernidad. A tan solo media cuadra de este sitio histórico, el panorama actual se llena de pantallas gigantes, música y tecnología con la instalación del vistoso Fan Fest.

Mientras las nuevas generaciones celebran el futbol entre activaciones digitales, los muros de esta esquina resguardan en silencio el recuerdo del día en que Guadalajara cerró sus negocios simplemente para ver jugar al “Rey” Pelé.