Emocionante el encuentro entre el Club Deportivo Irapuato y Deportiva Venados de la Jornada 9 de la Liga Premier. Aunque parecía que todo terminaría en empate, Irapuato logró sobreponerse ante su rival con un marcador 2-1, defendiendo su invicto en el torneo.
En una fecha especial, el 31 de octubre cayó en sábado, al estadio acudieron familias y grupos de amigos disfrazados. Afuera del estadio, los Hijos de la Mermelada llegaron vistiendo ropa negra, reunidos todos alrededor del altar dedicado a los aficionados colocado a un costado de la puerta seis (puerta Gabrich).
Dentro del estadio, entre las puertas dos y tres, un inmenso altar fue colocado por la directiva del Club Deportivo Irapuato, con fotografías de los más fieles fanáticos azulgranas que ya no se encuentran entre nosotros.
Antes de comenzar el juego, la voz del estadio anunció la instalación de una placa en memoria de Samuel Mañez Reyes.
Defendiste nuestro arco, nos regalaste la gloria y te ganaste la eternidad”, se escuchó en las bocinas del estadio.
Con tantos sentimientos, a flor de piel, la barra de Los Hijos de la Mermelada comenzaron a hacer sonar los tambores, trompetas y sus voces para alentar a la Trinca Fresera.
Irapuato sumó noveno triunfo consecutivo
En cuanto al encuentro, se trató del juego más difícil para la Trinca, pues aunque desde el inicio no dejaron de atacar la portería visitante, Venados no se dejaba y los Freseros se toparon con una defensa y un portero difíciles de pasar.
También desde el minuto cinco la rivalidad en el terreno de juego se sintió en todo su esplendor, pues un jugador de Venados tuvo que salir del terreno de juego en camilla por una lesión cerca del área fresera, pero ninguno de los árbitros marcó una falta, lo que causó molestaría entre los jugadores del equipo visitante.
A partir de este momento y hasta casi el final del encuentro todo se trató de faltas, lesiones y reclamos, al 27′ el árbitro levantó una tarjeta amarilla para el número 10, Jesús Reyes, de Irapuato.
Al 41′ apareció en el aire la tarjeta roja para el número 5, Néstor Díaz, de Venados, tras una fuerte barrida que sacó en camilla a un fresero.
Para la segunda mitad fue más de lo mismo, tan solo al 6′ otra tarjeta amarilla apareció y nuevamente para Venados, tras lesionar al número 44 de Irapuato.
Al 31′ otra amarilla para Venados, está ocasión para el número 19, Santiago Daniel, de los visitantes.
En las gradas se sentía la presión, parecía que era el fin del invicto para el líder de la tabla y lo que es peor, en su propia casa.
Irapuato marca en el 93’ para ganar
Hasta que el milagro apareció, el fresero con el número 17, Tito García Martínez, quién luego de incontables intentos finalmente fue el responsable de abrir el marcador y mandar el balón al fondo de la portería de Venados en el 84’.
Pero el festejo duró poco, pues tan solo tres minutos después el número siete de venados, Jayson Sosa empató el marcador y lo celebró frente a la afición fresera en la zona de la banca de su equipo.
Los ánimos se calentaron aún más, pero no fue motivo para dejar de alentar y con apenas cuatro minutos restantes en el marcador el número 11, Jacobo Alatorre Alvarado, del Club Irapuato anotó el segundo en el 93’.
Tras este último tanto, los directivos de ambas escuadras se enfrentaron, lo que llevó al árbitro a sacar tres tarjetas rojas al mismo tiempo, una para el número 17, Santiago Daniel, de Venados, la segunda para el director técnico también de Venados y la tercera para el preparador físico Antonio Silva, de Irapuato.
Pero el tiempo seguía corriendo y para cuando ambos equipos soñaban con anotar otro gol el árbitro dio el silbatazo final, estallando los aficionados en una única celebración por la victoria en casa.
Irapuato, aunque tuvo un partido difícil, se mantiene invicto en el torneo, para su siguiente encuentro tendrá que viajar para enfrentarse a Racing de Veracruz para la jornada 11 que se llevará a cabo el 7 de noviembre a las 4:00 de la tarde.