Para quien espera una cirugía de cadera, cada día significa más dolor. Para una mujer que busca su tratamiento contra el cáncer, una receta incompleta significa miedo. Para una familia trabajadora, pagar medicamentos que debería proveer el IMSS implica quitar dinero de la comida, del transporte o de la escuela. Desde esa realidad debemos juzgar el nuevo plan gubernamental: no por sus aplausos, sino por el sufrimiento que logre evitar.
Etiqueta:ÉCTOR JAIME RAMÍREZ BARBA
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