Puebla.– Por lo menos cuatro inspectores de la Dirección de Comercio y Abasto agredieron físicamente a una pareja de comerciantes indígenas que intentaban vender productos agrícolas en una zona prohibida.
Los hechos ocurrieron el pasado viernes 18 de octubre, cuando los inspectores comenzaron a discutir con una pareja que vendía chiles en la calle Manuel Ávila Camacho, donde está prohibido realizar comercio ambulante.
Según reportes de medios locales, los inspectores le habrían indicado a la pareja que se movieran a la calle Corregidora, donde sí podrían vender sus productos, sin embargo, estos se negaron y comenzó la discusión.
Después los funcionarios municipales intentaron decomisar la cubeta en la que la pareja transportaba su mercancía, e indicaron que debían pagar 300 pesos como multa para recuperarla. Entonces subieron los ánimos, y uno de los inspectores empujó a la mujer indígena, lo que inmediatamente desencadenó la reacción de su esposo.

Entonces los inspectores se dejaron ir a los golpes sobre el comerciante, lo tiraron al suelo y lo agredieron a puñetazos y patadas. Su esposa intentó intervenir para detener las agresiones, pero ella también fue empujada y violentada.
Después de estos eventos llegó la policía local, y se llevaron detenidos a todos los involucrados, tanto los inspectores como los comerciantes.
f@lopezobrador_ No que primero los pobres de los Pueblos originarios? Vea lo qué pasa en Huauchinango pic.twitter.com/gfWfxida3C
Ariadna Castelan (@ariadnakas) October 18, 2019
Un día después, el presidente municipal de Huachinango, Gustavo Vargas Cabrera, confirmó a través de su cuenta oficial de Facebook que uno de los funcionarios había sido cesado de su cargo debido a la agresión, además de que tuvo que pagar los gastos médicos de las víctimas y se abrió una investigación en su contra en la Fiscalía General del Estado. Por su parte, otro de los agresores fue multado.
De cualquier modo, el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) designó un abogado para defender los derechos de la pareja afectada, pues según palabras de su director regional, René Esteban Trinidad, el arreglo y las consecuencias de los inspectores no fueron suficientes para compensar los daños.