Celaya, Guanajuato.- Desde el moldeado de globos hasta el decorado con papel china, artesanos del Parque Morelos mantienen viva una labor que tarda meses en prepararse: la piñata.

Detrás de cada piñata colorida que adorna los festejos decembrinos, existe un proceso meticuloso. Para Norma Ramírez y María de la Paz, la elaboración de piñatas no es solo un comercio de temporada, sino un legado heredado de su bisabuela, la señora Consuelo Sierra.

A diferencia de las producciones industriales, la piñata artesanal requiere tiempo y manos expertas. Ambas comerciantes explicaron que el trabajo para este año comenzó desde el mes de septiembre, aprovechando el clima para el secado de las bases.

El proceso se divide en etapas estratégicas para garantizar la calidad:

La base: Se utilizan globos, cartón o tambores de papel que deben secarse perfectamente antes de ser intervenidos.

Los conos: Elaborados con cartulina, se enrollan uno a uno para dar forma a los tradicionales picos.

El vestido: Se utiliza papel china de colores vibrantes y papel lustre para crear diseños que van desde la clásica estrella hasta la flor de nochebuena.

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Hay desde piñatas miniatura hasta especiales. Foto: Salma Hernández.

La evolución de la tradición: Del barro al papel

La piñata ha tenido que adaptarse a los nuevos tiempos. Norma relató cómo han transitado de la tradicional olla de barro a las bases de cartón y globo, principalmente por seguridad.

Muchos padres nos decían que los niños se descalabraban con el barro, así que renovamos el proceso para que fuera más seguro para ellos”, comentó la artesana.

A pesar de esta evolución, el significado se mantiene. Aunque originalmente los siete picos representaban los pecados capitales, hoy los diseños han variado a cinco picos para formar figuras de nochebuena o espirales decorativos que son altamente solicitados para el interior de los hogares.

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Los diseños han variado a cinco picos para formar figuras de nochebuena o espirales decorativos. Foto: Salma Hernández.

Un legado familiar que se resiste a desaparecer

La tradición en este puesto tiene nombre de mujer: inició con la bisabuela Consuelo, continuó con la abuela y ahora es Norma Ramírez quien encabeza la producción.

Mi bisabuelita fue la que empezó a echarnos para adelante con esto. Ahora mi mamá me dice ‘vente, ayúdame’, y así es como nos involucramos las nuevas generaciones”, afirmó Norma.

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Norma Ramírez. Foto: Salma Hernández.

María de la Paz agregó que para este año las piñatas artesanales en el pasillo 8 de la Expo Navideña del Parque Morelos se ofrecen en diversos precios para que ninguna familia se quede sin decorar:

Piñatas miniatura: Desde 35 pesos, ideales para adornar árboles o fachadas.

Piñatas medianas: En 50 pesos, elaboradas totalmente a mano.

Diseños especiales: Como el “espiral” o el “farol”, que son los favoritos por el colorido que aportan a las posadas.

En estas fiestas decembrinas, los artesanos siguen invitando a la ciudadanía a valorar el trabajo manual que conlleva meses de anticipación y a adquirir su piñata para alegrar estas fiestas navideñas y de año nuevo.

SS

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