León, Guanajuato.- Hay canciones que no solamente se escuchan, también guardan historias. Y para muchos leoneses, las canciones de Los Ángeles Negros tienen nombre, rostro y hasta una fecha.
La noche del viernes 18 de septiembre, la agrupación volvió a León y encontró en el Salón Presidente del Hotel Real de Minas a cerca de mil 500 personas dispuestas a cantar, bailar y, sobre todo, recordar.
Entre las mesas de las zonas general, plata y oro aparecieron parejas que quizá se conocieron bailando alguno de sus temas, quienes se enamoraron con sus canciones o aquellos que simplemente regresaron por un rato a una época que permanece intacta en la memoria.

León es una de esas ciudades donde Los Ángeles Negros han construido una relación especial con su público. Muchos todavía recuerdan sus presentaciones en el Teatro Manuel Doblado o aquellas noches en los salones de la Feria de León, cuando sus canciones eran el pretexto perfecto para acercarse a alguien, dedicar una melodía o comenzar una historia.
Las canciones que siguen contando historias
Durante más de dos horas, la agrupación recorrió parte de ese repertorio que ha acompañado a distintas generaciones.
“Y volveré”, “Déjenme si estoy llorando”, “Debut y despedida” y “Murió la flor” estuvieron entre los temas más esperados y coreados por los asistentes, que por momentos dejaron que la agrupación hiciera el trabajo y simplemente se dedicaron a cantar.

No importó demasiado la edad. Los clásicos fueron pasando de una generación a otra, mientras algunas parejas aprovechaban para bailar y otras simplemente se quedaban mirando el escenario, reconociendo en cada canción algún momento de su propia historia.
Porque en un concierto de Los Ángeles Negros no solamente se canta lo que está sobre el escenario; también se canta lo que cada quien lleva consigo.
El recuerdo de Mario Gutiérrez
La noche también tuvo un espacio especial para Mario Gutiérrez, integrante fundador de Los Ángeles Negros, quien falleció en 2021.
La agrupación recordó al músico y rindió homenaje a su memoria a través de algunas palabras y de la interpretación de canciones que forman parte de la historia del grupo.

Su presencia se sintió así de una manera distinta: en las canciones que ayudó a convertir en parte de la memoria musical de varias generaciones y en el público que sigue reconociendo el legado de aquellos primeros años.
León pidió una más
Cuando parecía que la noche llegaba a su fin, los leoneses todavía querían más.
Los Ángeles Negros complacieron a su público con algunas canciones adicionales antes de despedirse, dejando la promesa de regresar pronto a una ciudad que, una vez más, les respondió cantando cada uno de sus clásicos.
*FOTOS: CORTESÍA CARLOS RÍOS*




Y así, entre recuerdos, parejas, abrazos y canciones que se niegan a envejecer, Los Ángeles Negros volvieron a demostrar que hay música capaz de detener el tiempo.
Al menos por un par de horas, León volvió a aquellos bailes, aquellos salones de la Feria y aquellas noches en el Teatro Manuel Doblado donde más de uno comenzó una historia de amor al ritmo de una canción.