León.- Las relaciones públicas en la política, asociaciones y el turismo han sido parte de la formación profesional de Ana Cristina Fox de la Concha, nueva presidenta de la Asociación Femenil de Ejecutivas de Empresas Turísticas (AFEET) Guanajuato.
A los 18 años, Fox de la Concha se mudó a Ciudad de México para estudiar Derecho, en la Universidad Iberoamericana. Recordó que a la mitad de la carrera se dio cuenta de que la abogacía no era lo suyo. Para ella, el primer acercamiento con las relaciones públicas comenzó cuando su papá, Vicente Fox Quesada, fue candidato para la presidencia de México, que ocupó de 2000 a 2006.
Trabajo de campaña con Vicente Fox
Cuando comenzó la campaña, Ana Cristina redujo su carga de materias en la universidad. En ese momento su papá no estaba casado y a ella le tocó hacer campaña en favor de la candidatura. Ese trabajo lo describió como pesado y gratificante. Recordó que ese periodo le permitió conocer municipios a nivel nacional que de otra forma no habría sido posible.
Al llegar a la presidencia, su papá contrae matrimonio con Marta Sahagún y ella deja ese trabajo. “Mi papá siempre me inculcó en trabajar, ser una mujer independiente”. Aunque siguió trabajando en algunos programas, retomó en su totalidad sus estudios para concluirlos. “Eso influyó para que no me quisiera dedicar al Derecho, y buscar algo más, enfocado en la promoción”.

Su llegada al sector turismo
Cuando retomó la universidad, Ana Cristina Fox de la Concha comenzó en el sector turismo haciendo prácticas en Grupo Posadas, en el departamento de Marketing, como pasante. En ese momento el corporativo estaba ubicado en avenida Reforma, en Ciudad de México. “Tuve grandes maestros por todas las empresas por las que pasé”.
Al concluir la universidad, Fox de la Concha se mudó a Madrid, España, para hacer sus prácticas profesionales en el hotel Santo Mauro, y posteriormente a Paradores Nacionales, en el que trabajó en todas las áreas de un hotel. Explicó que en esa época hubiera sido difícil realizar las prácticas en México porque, por ser su papá el presidente de la República, iba escoltada a todos lados.
Por lo que para ella, Madrid fue una opción para tener una mayor libertad para trabajar y vivir, periodo que duró un año. A su regreso se integró al grupo hotelero Camino Real en Polanco. En ese periodo le tocó conocer a Carolina Herrera y Ágatha Ruiz de la Prada. “Fue una gran escuela”, destacó. El amor, dijo, la llevó a mudarse por dos años a Cancún, estando allá se vinculó con la oficina de visitantes y convenciones, en relaciones públicas.
Participación en temas sociales y retorno a Guanajuato
A su regreso a Ciudad de México, después de vivir en Cancún, Ana Cristina Fox se incorporó a las fundaciones de Centro Fox y Vamos México. En el inter, estudió en Madrid un Master Business Administration (MBA), uno más en Imagen y Consultoría Política. En 2020, con la llegada del COVID, regresó a vivir a León.
Durante ese tiempo continuó colaborando en la fundación y cuidando a su mamá, Lilián de la Concha, durante su convalecencia por el cáncer. Al ser la única hermana sin hijos, su circunstancia de vida le permitió cuidarla hasta su muerte en junio de 2020, justo en la pandemia.
Con el cambio en las reglas de operación del Fidesseg, fue a la primera que despidieron en la fundación. Detalló que hubo un acumulado de situaciones, ya que llevaba meses dividiendo su tiempo entre la fundación y cuidando a su mamá. Tras su despido, estuvo dos años trabajando en las empresas de su papá, para posteriormente incorporarse al Hotel San Cristóbal.
Aclaró que el hotel no pertenece a su familia, sino a las fundaciones. Son una palanca de ingresos para financiar los programas sociales. Su función en el hotel son las relaciones públicas para la promoción de eventos.
Hotel San Cristóbal: Un modelo a replicar
Fox de la Concha destacó que está orgullosa del modelo que han desarrollado en el Hotel San Cristóbal, generando empleo en la comunidad. La capacidad del hotel es de 48 habitaciones, en el que colaboran 60 personas; esta cifra varía por temporada, además de ofrecer servicio de alimentos para huéspedes y público en general. Detalló que, como parte de los ajustes de la pandemia, ahora trabajan con el personal mínimo indispensable.

En su vida laboral y personal, destacó que de sus padres tomó el ejemplo del trabajo, la disciplina, humanidad y anfitrionía para hacer sentir especial a sus invitados. “El más grande privilegio de mi vida es haber sido hija de mis padres”. Refirió que detrás del hotel San Cristóbal hay historias de crecimiento laboral que no se conocen, por lo que le gustaría que se pudiera replicar en otras comunidades y pueblos mágicos para el crecimiento de la gente.
Presidencia de AFEET y nuevos retos
Quitarse etiquetas y derribar creencias limitantes fue lo que llevó a Ana Cristina Fox de la Concha a aceptar la invitación para presidir la AFEET. Antes de negarse rotundamente, lo consultó con su familia y encontró el respaldo para aceptar, también entre las otras asociadas. “Las verdaderas mujeres empoderadas, empoderan a otras”.
Actualmente en la AFEET son 30 asociadas; uno de los retos de la nueva presidenta es duplicar la cifra, además de sumar otros municipios cercanos a León. “Me gustaría impulsar eso, que más mujeres se sumen, y que otras ciudades importantes se unan”. Además de dar continuidad a lo realizado por las presidentas que le antecedieron, así como dar a conocer la Asociación.
De manera paralela, Ana Cristina Fox se sumó el año pasado como asesora en la marca Ringana, una marca austriaca de productos naturales. Se involucró en la filosofía de la empresa, las capacitaciones, eso la llevó a intentarlo. Reconoció que considera que no es buena para las ventas, pero al sumarse se enfrentó a esa barrera y ha tenido un crecimiento importante. “¿Por qué no? En otros ámbitos puedo crecer”.
Si bien Ana Cristina ha llevado un perfil discreto, reconoció que toda su vida ha estado en el ojo público, lo cual ha sido difícil. Ahora con redes sociales se vuelve complicado porque hay gente que se siente con el derecho a opinar de lo que creen que es tu vida. Eso la detuvo un poco a aceptar la presidencia de AFEET, pero al no ser un papel político sino empresarial, aceptó.
Guiño a la política
Con los años, Ana Cristina Fox de la Concha ha aprendido a no negarse antes de tiempo. “Nunca digas que no”, fue la respuesta ante una posible invitación a un tema político. Advirtió que de momento está enfocada en su cargo al frente de las mujeres del sector turístico. Por lo que actualmente se quiere dedicar a su compromiso en la Asociación, con una meta de un año. “Vamos paso a paso, en este momento estoy en AFEET”.
De momento, su compromiso es hacer un buen papel este año, y luego ver qué le depara el futuro.
“Ser hija de mi papá no es una etiqueta que busque quitarme, soy hija de Vicente Fox, pero también soy otras muchas cosas más. También me ha costado mi trabajo, tengo un camino paralelo con él, y tampoco me avergüenzo de ello”.
Objetivos en su nuevo encargo
Al rendir protesta, el 10 de febrero, como lideresa de la Asociación Femenil de Ejecutivas de Empresas Turísticas (AFEET) Guanajuato, Fox de la Concha, detalló que su plan de trabajo estará basado en cuatro ejes: innovación y adaptación, fortalecimiento de networking, sustentabilidad con causa, promoción de la identidad.
Claudia González, presidenta nacional de AFEET, destacó que la delegación Guanajuato es una filial comprometida y con liderazgo femenino.
La líder nacional destacó su interés en ser testigo de un momento que marca continuidad y compromiso.
Advirtió que la toma de protesta no es solo un acto protocolario, es la reafirmación de valores y la responsabilidad que implica representar una asociación que impulsa el liderazgo femenino.
Que esta nueva mesa directiva continúe construyendo puentes, abriendo oportunidades, dejando un camino firme para quien viene detrás”.
RAA