Guanajuato.- A casi dos meses de registrarse un grave episodio de intoxicación por alcohol adulterado, o metanol, en una fiesta de XV años en Salamanca, el hecho parece haber quedado atrás, y esta semana, Guanajuato aparece en primer lugar nacional en casos de intoxicación aguda por alcohol.
A casi dos meses de la intoxicación masiva por metanol ocurrida en una fiesta de XV años en Salamanca, el estado de Guanajuato encabeza los casos de intoxicación aguda por alcohol. Según el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud, hasta la semana 28 Guanajuato suma 1,219 de los 11,404 casos nacionales de intoxicación aguda por alcohol, seguido del Estado de México con 1,157.
El tema, independientemente de que sea una bebida destilada apta para el consumo humano o que sea una falsificación que termine siendo tóxica, es un problema de salud pública.
Fue a principios de junio que se registraron en Guanajuato dos episodios fatales de intoxicación por consumo de alcohol adulterado distribuido en botellas de tequila apócrifo, que dejaron en total cinco muertos y 36 heridos.
Para Ismael Rivera Cruces, presidente de la Asociación Nacional de la Industria de Discotecas, Bares y Centros de Espectáculos (Anidice), A. C., el problema de las bebidas adulteradas, que particularmente afecta al tequila, históricamente ha recibido poca atención de todos los gobiernos, no solo del actual.
Explicó que los adulteradores sustituyen el alcohol etílico de las bebidas “normales” por metanol, un alcohol industrial utilizado en anticongelantes y otros productos, mucho más barato pero altamente tóxico.
Fue el consumo de metanol lo que causó las muertes en Salamanca e Irapuato.
La madrugada del lunes 8 de junio, el Centro de Salud de la comunidad de Valtierrilla, en Salamanca, comenzó a recibir pacientes que horas antes habían acudido a una fiesta de XV años en la comunidad de Puerto de Valle. Ese caso dejó cuatro personas muertas, entre ellas, el padre y un tío de la quinceañera, y dejó otras 36 personas intoxicadas.
Mientras que por el fallecimiento ocurrido en Irapuato ocurrió el 27 de junio: autoridades señalaron que una persona fue ingresada a un hospital privado el martes 23 tras presentar graves complicaciones de salud, presuntamente derivadas de la ingesta de una bebida alcohólica alterada.
A solicitud de sus familiares, fue trasladado al Hospital General de Irapuato el viernes 26, pero debido a su gravedad, falleció el sábado. El domingo 28 la vinatería donde presuntamente José Luis, la víctima, adquirió la botella de tequila fue cateada por agentes de la Fiscalía.
La familia, por su parte, denunció negligencia médica.
El pasado 13 de julio, la Cofepris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) confirmó que un lote de botellas de tequila reposado estaba adulterado.
Falta endurecer controles: Especialista
Ismael Rivera Cruces, presidente de la ANIDICE, advirtió que el alcohol adulterado es un peligro porque a simple vista no se diferencia del alcohol apto para consumo humano.
Son líquidos totalmente transparentes, en donde no hay una diferencia ni siquiera en el olor, ni en gusto ni nada. Precisamente por eso es por lo que lo pueden cambiar y venderlo como si fuera original”.
Pero además hay otros aspectos con las bebidas de alto riesgo: está el tema de la botella pirata, que es cuando gente de un bar, por ejemplo, o particulares que organizan fiestas, van con gente que vende alcohol adulterado a granel en garrafones de 20 litros.
Lo que hace la gente es que van y rellenan sus botellas a (estos) lugares para vender un alcohol más barato, eso (también) es la bebida adulterada”.
Pese a que todos los que venden bebidas alcohólicas al interior de su establecimiento (bares, restaurantes, hoteles, teatros, incluso, la industria de los banquetes) están obligados a triturar las botellas, muy pocos lo cumplen, por lo que debe reforzarse por ley.
“Mientras siga existiendo la circulación de botellas, va a seguir existiendo la bebida adulterada. Porque la gente, incluyendo la zona de Tepito, van, le compran a los establecimientos las cajas y si están en perfecto estado las cajas de origen, pues se las compran más caras.
“Si les compran las botellas y esas las usan para rellenar el producto nuevamente con bebidas adulteradas y venderlas como si fueran de origen, entonces, esto genera pues un tráfico tremendo de bebida adulterada”.
El especialista advirtió que el negocio del alcohol es atractivo y la gente deshonesta realiza todo tipo de trucos para brincar los controles. Contó que en los años 2000 se detectó que empleados que distribuían las botellas de tequila tradicional de una conocida marca, lo hacían en el momento que dejaban la fábrica: los choferes despegaban las cajas, metían botellas adulteradas y sacaban botellas buenas dentro del mismo camión.
Señaló que actualmente incluso falsifican tapones, etiquetas, códigos y hasta modifican el color de las bebidas para hacerlas parecer originales.
El sabor de la clandestinidad
Ismael Rivera también advirtió la falta de detección temprana de fiestas clandestinas por parte de las autoridades, lugares de riesgo principalmente para las personas menores de edad.
Pasó en (Ciudad de) México, en el centro histórico, en una fiesta el año pasado, en donde salieron intoxicados casi 150 chavos por consumir bebidas alcohólicas”.
Las personas, dijo, no deben engañarse a sí mismas.
“Todo el alcohol, cualquier tipo de alcohol, que se ha destilado -correctamente-, no importa si es muy fino o no, es tóxico para el cuerpo humano (…) y si es un alcohol industrial -metanol- pues en ese caso es la muerte”.
El presidente de Anidice también dirige el Movimiento Centinela México, que busca explicar los efectos del alcohol y de las drogas actuales como herramienta de sumisión química, donde personas se aprovechan de la vulnerabilidad de quien bebe, casi siempre, mujeres jóvenes.
Y parte de las medidas de responsabilidad social que se impulsan en bares y antros, es prohibir “la Caminera”, bebida en vaso desechable a la calle, así como de botellas de alcohol sin terminar, con la promesa de guardárselas, selladas, a los clientes, para un futuro consumo.
Especialmente, se busca que se legisle la prohibición de vender botellas de alcohol entre particulares y que sea únicamente a través de un consorcio, de cadenas grandes, pues no puede dejarse al criterio del consumidor.
Respecto a iniciativas como el programa “Recicla tu vidrio”, implementado por el Municipio de León, que varios días a la semana recolecta botellas de los bares y restaurantes registrados, Ismael Rivera afirmó que desde hace años se busca consolidar algo similar en la capital del país.

“En los 90, hicimos un programa de recolección de botellas. Primero, el costo de recolección es muy caro para hacer un programa permanente. Y segundo, encontramos que los mismos que recolectaban vendían las botellas para su relleno. (…Son) temas de corrupción. La solución es que cada establecimiento triture sus botellas”.
Para ello se necesitaría una férrea verificación: no solo de la destrucción de las botellas, incluso, de las cajas.
Algo similar, dijo, ya ocurre con el tabaco: la Cofepris hace revisiones al azar y si encuentra colillas de cigarro son clausuras inmediatas y multas de miles de pesos. Y destacó: ¿a quién le compran las tiendas, grandes y pequeñas? Solamente a las fábricas de tabaco, concluyó.
Alto riesgo de las bebidas preparadas
Ismael Rivera Cruces, presidente de la Anidice, advirtió que con toda bebida preparada existe un riesgo: las bebidas adulteradas con metanol, las bebidas de botellas piratas, las bebidas de contrabando -que puede sea “de origen”, es decir, original, pero al ser comercializada sin fiscalización, tiene la irregularidad de que no paga impuestos, pero con el riesgo de que ser bebida adulterada de contrabando-.
Además, existen las bebidas de mercado paralelo, cuando ciertas empresas “tuercen” los permisos para importar alcohol en contenedores, donde tampoco hay certeza de su origen. Además de la bebida robada, botellas originales pero producto de un robo, casi siempre, de un tráiler.
Y por último está la bebida dopada “donde no importa si es bebida alcohólica o no, le ponen droga a la bebida para drogar a la persona y causarle un daño, eso se llama sumisión química”.
AM