Guanajuato.- Aunque Guanajuato se mantiene como una potencia de la industria manufacturera y automotriz a nivel nacional, especialistas advierten que este modelo empieza a mostrar signos de agotamiento al no generar suficientes empleos ni mejores salarios para la población.
Líderes empresariales y economistas coinciden en que el estado debe evolucionar urgentemente de la manufactura hacia la economía del conocimiento para crear empleos de mayor valor, elevar la productividad y frenar el rezago social.
A pesar de que, al corte de agosto de 2026, Guanajuato alcanzó el segundo lugar nacional en producción manufacturera, esta fortaleza no se traduce necesariamente en un mejor ingreso por habitante.
Juan Antonio Guzmán Acosta, presidente del Consejo Nacional de Empresas Consultoras (CNEMCO) León, advierte que la economía local genera un valor agregado bajo en comparación con municipios vecinos y estados colindantes.
Guanajuato necesita transformar su modelo de crecimiento y considerar nuevos segmentos industriales que generen oportunidades para el desarrollo futuro, apostando no solo por la manufactura, de acuerdo con la visión de CNEMCO León.
Al corte de agosto de 2026, Guanajuato ocupó el segundo lugar nacional en el valor de producción manufacturera, con 812 mil 37 millones de pesos y un crecimiento anual del 0.8 %.
En la entidad, uno de los principales motores es la fabricación de equipo de transporte, sector en el que el estado ocupó el primer lugar nacional, con una producción de 435 mil 847 millones de pesos y un crecimiento acumulado anual del 2.4 %, de acuerdo con información compartida por la Secretaría de Economía.
Industria manufacturera y automotriz genera volumen, pero falta valor agregado
Juan Antonio Guzmán Acosta detalló que las empresas de León no producen el valor agregado que deberían. Explicó que, al comparar las ciudades del estado, León tiene una economía fuerte debido a que concentra un mayor número de habitantes.
No obstante, al analizar sus resultados, Celaya concentra el 22 % del Producto Interno Bruto (PIB) de Guanajuato, mientras que León aporta el 23 %, pese a que concentra el 30 % de la población ocupada, una proporción mayor al 10 % que registra Celaya.
“Esto significa que nuestras empresas no producen el valor agregado que deberían; en León tenemos un ingreso por persona más bajo que en Celaya, las empresas no producen valor agregado, estamos enfocados en la manufactura”.
El presidente de CNEMCO León observó que no se está generando ese valor y que esto tiene mucho que ver con que industrias como la aeroespacial, las tecnologías de la información y el desarrollo de software no están llegando al entorno de León, sino a Querétaro, Celaya o Aguascalientes.
“No estamos migrando a la economía del conocimiento; desde la visión de CNEMCO, buscamos cómo podemos potencializar, desde una visión empresarial, para tener una industria no solo de manufactura”.
El empresario reconoció que en la ciudad existe un arraigo tradicional por la industria del cuero-calzado y no se le ha dado la importancia necesaria a la transición hacia la economía digital.
“Las cámaras empresariales tenemos que ponernos de acuerdo, para hacer trabajos transversales y generar propuestas de valor agregado”.
Guzmán Acosta hizo referencia al trabajo que se logró con el proyecto Guanajuato Siglo XXI, en el que se diseñó una ruta para la atracción de manufactura, por lo que consideró que ahora se debe trabajar en diversificar la industria.
Detalló que Guanajuato tiene un importante volumen de producción, pero no está desarrollando el valor agregado a partir del conocimiento generado en las instituciones universitarias, por lo que este potencial no se está aprovechando.
El empresario invitó a comparar los resultados de Guanajuato con los de estados cercanos, como Querétaro y Aguascalientes, además de Nuevo León, entidades que están desarrollando actividades de mayor valor agregado.
A esto se suma la migración de 1.3 millones de jóvenes que han salido de México en los últimos cinco años para trabajar fuera del país.
“Todo esto tiene implicaciones a nivel consumo, por no estar generando valor agregado para las empresas locales”.
El presidente de CNEMCO León refirió que en Guanajuato se continúa atrayendo industria manufacturera y del sector automotriz, actividades que tienen un mayor consumo de agua.
Como alternativa, puso de ejemplo sectores como la industria del conocimiento, el desarrollo de marcas, las patentes y los artículos de lujo, cuyo consumo de agua, en muchos casos, es menor porque no requieren la misma infraestructura productiva.
Guanajuato reprueba metas de empleo formal y productividad
El llamado a transformar el modelo económico coincide con los resultados recientes de la plataforma México, ¿Cómo Vamos?, correspondientes al corte de septiembre de 2026, en los que la entidad no alcanzó sus metas laborales y de desarrollo.
La plataforma de análisis detalla que Guanajuato reprobó en la generación de puestos de trabajo formales. La meta era crear 47 mil 925 empleos; sin embargo, solo se generaron 24 mil 51 puestos de trabajo, prácticamente la mitad de lo esperado.
De igual manera, la productividad laboral no alcanzó la meta de generar más pesos por hora trabajada, aunque pasó de 216 pesos por hora en el primer trimestre de 2025 a 218 pesos en el primer trimestre de 2026.
En tanto, la pobreza laboral tampoco alcanzó la meta de reducción del porcentaje de población que no puede adquirir la canasta básica alimentaria con su ingreso laboral. Este indicador pasó del 35.4 % al 34 % entre el segundo trimestre de 2025 y el segundo trimestre de 2026.
Economista advierte que avances laborales son insuficientes
Los resultados de México, ¿Cómo Vamos? requieren una lectura cuidadosa, porque un semáforo en rojo no significa necesariamente que la situación haya empeorado, sino que no se alcanzaron las metas establecidas, destacó Adriana Martínez Martínez, integrante del Colegio de Economistas de Guanajuato y profesora e investigadora en la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) León.
La economista explicó que, en Guanajuato, el indicador que más llama la atención es la generación de empleo formal, pues apenas se alcanzó el 50 % de lo esperado. Esto refleja un ritmo insuficiente de generación de oportunidades laborales en el sector formal.
Martínez Martínez detalló que en la productividad laboral se observa un incremento por hora trabajada, pero el resultado permanece por debajo del promedio nacional de 222 pesos. Esto significa que la productividad está creciendo, aunque lentamente.
“Debemos considerar que una mayor productividad no necesariamente implica un incremento proporcional de los salarios”.
La investigadora puntualizó que, en cuanto a la pobreza laboral, se observa una situación distinta.
“Encontramos” una reducción del indicador de 35.4 % a 34 %, lo cual representa una mejoría. Sin embargo, todavía supera el promedio nacional de 31.9 %.
“Esto significa que aproximadamente una tercera parte de la población de Guanajuato vive en hogares donde el ingreso laboral no alcanza para adquirir la canasta alimentaria”.
Advirtió que otro dato que merece atención es la informalidad laboral, que se ubicó en 54.8 %. Aunque aparece en verde en la plataforma, implica que más de la mitad de las personas ocupadas trabaja en condiciones de informalidad.
“En conjunto, los indicadores reflejan una economía que registra ciertos avances, pero que enfrenta dificultades para generar suficientes empleos formales y mejorar de manera más amplia las condiciones de ingreso de la población”.
Además, el crecimiento económico estatal fue del 1.7 % anual en el primer trimestre de 2026, por debajo de la meta del 4.5 %. Este menor dinamismo económico constituye un contexto importante para entender la limitada generación de empleos.
“Más que hablar de un deterioro generalizado, considero que debemos reconocer las mejorías, pero también señalar que su magnitud todavía es insuficiente para atender las necesidades laborales de Guanajuato”.
HLL