Guanajuato.- Reemplazar a un colaborador representa para las empresas un gasto equivalente a 2.5 meses de su salario, reveló la encuesta de recursos humanos realizada en enero de 2026 por la consultora Catch Consulting.
El estudio, aplicado a 59 empresas de los sectores automotriz y manufacturero que representan 35 mil puestos en 11 ciudades de Guanajuato, detalla que la rotación mensual promedio alcanza 5.55 %.
Rodrigo Arciniegas, director de Catch Consulting, puso como ejemplo un puesto básico con un sueldo de 10 mil pesos mensuales: el proceso de sustitución y la curva de aprendizaje generan un costo de 25 mil pesos por cada baja.
En la muestra analizada, las compañías deben cubrir 15 mil 16 posiciones únicamente por rotación, sumadas a 4 mil 668 puestos generados por crecimiento. Esto implica una demanda de casi 20 mil contrataciones al año.
El especialista detalló que en la Industria automotriz de Guanajuato encontraron una presión particularmente importante en los perfiles técnicos especializados, entre los que destacan matricero, montacarguista y técnico de calidad.
“Son posiciones especialmente sensibles porque combinan experiencia, conocimiento del proceso, y habilidades técnicas que no siempre pueden sustituirse rápidamente”.

El director de la consultora precisó que la rotación no es una sola y que hay que medir distintas variables para tener una respuesta completa. Hizo una distinción entre la rotación controlada, cuando la empresa decide la separación, y la no controlada, cuando es el trabajador quien decide salir.
Para entender esta última no basta con atribuirla únicamente al salario; es necesario analizar de manera conjunta la competitividad salarial, prestaciones, transporte y distancia al centro de trabajo, turnos y horarios, oportunidades de desarrollo, liderazgo y condiciones particulares del mercado laboral de cada región.

Empleo
A nivel nacional, al corte de julio de 2026, sumaban 820 mil 655 personas ocupadas en la fabricación de equipo de transporte, de acuerdo con datos de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), elaborada por el Inegi.
De acuerdo con datos del Clúster Automotriz de Guanajuato (Claugto), durante 2025 sumaron 207 mil 700 trabajadores en la entidad relacionados con la industria automotriz.
Rolando Alaniz Rosales, presidente honorario del Claugto, compartió en la encuesta de indicadores que, para la industria automotriz, las expectativas para el segundo semestre del año son alentadoras.
En ella refieren que 17 % de las empresas están incrementando su plantilla, abriendo mil 290 nuevas oportunidades de trabajo en los cuatro niveles: operativos, técnicos, administrativos y gerenciales.
Resaltó que, de acuerdo con la encuesta, en su cadena de suministro predomina la gente joven: 74 % es menor de 40 años.
Entre los principales retos que el sector definió están el desarrollo de talento, así como la implementación de la inteligencia artificial en las líneas de producción.

Retos en industria automotriz
El sector automotriz tiene cuatro grandes desafíos que deben tomarse en cuenta para continuar teniendo operaciones sanas: la escasez de perfiles altamente especializados, la brecha entre la formación académica y las necesidades de las empresas, la atracción y retención de talento y su concentración geográfica.
Gabriel Aparicio, director general de Kelly México, explicó que fortalecer las capacidades de la fuerza laboral es indispensable para transformar una fortaleza manufacturera en una ventaja competitiva.
Explicó que la transformación tecnológica de la industria automotriz está modificando los perfiles y competencias que requieren las empresas en México.
La automatización, la digitalización, la electromovilidad, el software y la inteligencia artificial están redefiniendo los procesos productivos y, con ello, las capacidades que necesitará la fuerza laboral durante los próximos años.

El directivo detalló que se requieren profesionales con conocimientos en electrónica automotriz, software embebido, robótica, automatización y tecnologías relacionadas con el diseño y producción de baterías.
Advirtió que existe una brecha entre los programas académicos y las necesidades de las empresas. La velocidad con la que evolucionan los procesos productivos exige mecanismos de formación más ágiles que complementen la educación tradicional y respondan con mayor rapidez a las competencias que demanda el mercado laboral.
Gabriel Aparicio consideró que, ante una oferta limitada de perfiles específicos, aumenta la competencia entre las organizaciones no solo por incorporarlos, sino también por conservarlos.
“Las nuevas generaciones están cambiando y obligan a las compañías a replantear sus estrategias de reclutamiento, capacitación y desarrollo”.
Detalló que la tecnología también puede contribuir a ampliar la base de talento disponible. A ello se suma la oportunidad de incorporar a más mujeres en posiciones técnicas y operativas tradicionalmente ocupadas por hombres, mediante programas de capacitación y desarrollo.
Adelantó que uno de los principales retos será reducir la distancia entre la velocidad con la que evoluciona la tecnología y el tiempo que requiere la formación del talento. Los programas modulares y las certificaciones de corta duración, enfocadas en habilidades específicas, pueden complementar la educación tradicional y permitir que estudiantes y trabajadores desarrollen nuevas competencias en periodos más cortos.
“Hoy las organizaciones no solamente deben observar los títulos universitarios, sino construir una verdadera matriz de habilidades y competencias, además de impulsar esquemas de formación que permitan desarrollar rápidamente el conocimiento que demanda la industria”, explicó.
Recomendó que, una vez que las empresas encuentren perfiles especializados, necesitan crear condiciones que favorezcan su permanencia. Las expectativas del talento incluyen oportunidades de desarrollo profesional, acceso a nuevas tecnologías, programas de coaching y mentoría, flexibilidad y claridad sobre las posibilidades de crecimiento dentro de la organización.
De cara a los próximos cinco años, la consultora anticipó una combinación cada vez más estrecha entre capacidades técnicas y habilidades humanas, siendo el dominio del idioma inglés un aspecto determinante para el crecimiento profesional.
Al mismo tiempo, el pensamiento crítico, la flexibilidad cognitiva, la inteligencia emocional y la resolución de problemas complejos cobrarán mayor relevancia en un entorno caracterizado por la automatización y ciclos tecnológicos cada vez más cortos.
HLL