León, Guanajuato.- Lo que comenzó como uno de los estrenos más esperados del año terminó convirtiéndose en un auténtico fenómeno cultural.
A pocas semanas de su llegada a las salas, El Diablo Viste a la Moda 2 no solo domina la taquilla mexicana, sino que también se ha consolidado como uno de los casos de marketing cinematográfico más exitosos de los últimos años en el país.
Con más de 5.2 millones de espectadores acumulados en apenas semanas, la esperada secuela logró conectar con públicos de distintas generaciones, demostrando que el legado de Miranda Priestly y el universo de Runway continúa tan vigente como cuando la primera película se convirtió en un fenómeno global hace más de veinte años.

México, pieza clave del fenómeno global
La campaña comenzó incluso antes del estreno y colocó a México en el centro de la conversación internacional.
La visita de Anne Hathaway y Meryl Streep a la Ciudad de México marcó el arranque de una estrategia que mezcló cine, moda, entretenimiento y cultura mexicana.
Las actrices recorrieron espacios emblemáticos como el Museo Frida Kahlo y el Museo Anahuacalli, generando imágenes que rápidamente dieron la vuelta al mundo y posicionaron a la capital mexicana como escenario de uno de los acontecimientos promocionales más comentados del año.
Para Luis Arvizu, General Manager y Head de Direct-to-Consumer, The Walt Disney Company México, el impacto alcanzado demuestra la capacidad de México para generar campañas con alcance internacional.
“Me llena de orgullo que México haya formado parte del éxito global de este título a través de una campaña que no solo conectó con los fans, sino que también puso en el centro nuestra riqueza cultural ante los ojos del mundo. Ver cómo esta ejecución local logró trascender fronteras y convertirse en parte de la conversación global de la franquicia es un reflejo del talento y la capacidad de innovación que tenemos en nuestro país”, señaló el directivo.

De la pantalla a las calles
La estrategia promocional apostó por llevar el universo de la revista Runway fuera de los cines.
A lo largo de más de quince semanas, la conversación en torno a la película se mantuvo activa gracias a una campaña nacional que incluyó publicidad exterior, experiencias inmersivas y activaciones en algunos de los espacios más concurridos del país.
Uno de los puntos más llamativos fue la intervención de Avenida Presidente Masaryk durante el Festival de las Flores, además de instalaciones especiales en centros comerciales como Parque Toreo y Perisur, donde los visitantes pudieron sumergirse en el glamour y la estética característica de la franquicia.
Una experiencia de moda, belleza y estilo de vida
La campaña también logró extender la experiencia a otros sectores mediante alianzas estratégicas con marcas reconocidas.
La colaboración con Cinépolis permitió ofrecer un menú tematizado inspirado en la película, mientras que firmas como Dyson, TRESemmé, Starbucks, Mercedes‑Maybach, Magnum, Liverpool, Coca‑Cola Light, Stella Artois y BVLGARI se sumaron a una experiencia que combinó moda, lujo, belleza y entretenimiento.
El resultado fue una campaña que trascendió la promoción tradicional de una película para convertirse en un acontecimiento de estilo de vida capaz de conectar con consumidores dentro y fuera de las salas de cine.