León, Guanajuato.- Detrás de cada largometraje que llega de Guanajuato al Festival Internacional de Cine de Cannes hay mucho más que talento cinematográfico.
También hay colectas familiares, campañas de GoFundMe, universidades que se suman al esfuerzo y jóvenes que convierten la creatividad en el boleto para vivir una de las experiencias más importantes del cine mundial.
El camino a Cannes empieza desde enero
En entrevista con AM, la directora ejecutiva del Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF), Sarah Hoch, explicó que los proyectos que viajan a Cannes no llegan automáticamente por haber ganado el festival.
Cada año, un comité realiza una selección especial para conformar la muestra que representará al GIFF en Cannes, dentro del mercado cinematográfico más grande e importante del mundo, denominado “Marché du Film”.
“Llevamos lo mejor del GIFF. Van los ganadores guanajuatense, mexicano e internacional, además de una selección de Identidad y Pertenencia y del Rally Universitario, pero no está garantizado. Tienen que tener la calidad técnica y el lenguaje cinematográfico que exige el programa de Cannes”, explicó en entrevista.

El festival abre la puerta, los jóvenes construyen el viaje
Una vez elegidos los proyectos, comienza otro desafío: hacer posible el viaje.
Sarah Hoch explicó que el GIFF cubre el registro, los gafetes y el acceso al mercado cinematográfico, mientras que el traslado se resuelve mediante una red de apoyos institucionales y comunitarios.
“Nosotros pagamos todo su registro, su acceso, sus gafetes y su participación en Cannes. Después ellos buscan cómo cubrir el vuelo. Si son guanajuatenses, la Secretaría de Turismo, la Secretaría de Educación y la Secretaría de Cultura han apoyado con los boletos, y a veces también las universidades”.

Un Airbnb, una cocina y muchos cócteles
Lejos de imaginar un viaje de lujo a la Riviera Francesa, los jóvenes aprenden a estirar cada peso.
El equipo suele compartir un Airbnb para reducir costos, cocinar juntos y aprovechar los encuentros de la industria donde también pueden comer.
“Rentamos un Airbnb entre todos y sale súper barato. Tienen su cocina y además hay muchísimos encuentros y cócteles de la industria. Así logran que el viaje sea posible”.

Cuando toda la colonia ayuda a llegar a Europa
Si algún integrante enfrenta dificultades económicas, el GIFF pone en marcha otra estrategia.
Desde enero impulsan campañas de GoFundMe para que familiares, amigos, vecinos e incluso desconocidos puedan aportar desde pequeñas cantidades hasta donaciones mayores.
“Si alguien no pudiera ir por un tema económico, le ayudamos a hacer un GoFundMe. Ahí participan los tíos, los vecinos, los amigos… puedes donar 25 pesos o dos mil. Entre todos juntan los fondos para cumplir el viaje”.

Un aprendizaje que va más allá del festival
Para Sarah Hoch, el proceso de preparación también forma parte de la formación de los jóvenes cineastas.
La organización anticipada, la promoción de sus proyectos y la búsqueda de recursos les permiten llegar a Cannes con una experiencia que trasciende la proyección de sus documentales y los acerca desde muy temprano a la realidad de la industria cinematográfica internacional.
CYPS