Encuentra a AM más fácil en Google
Añádenos como fuente preferida y aparece más seguido en tus resultados de búsqueda
Añadir como preferido

Estados Unidos.- El presidente estadounidense Donald Trump enfrenta advertencias de adversarios y aliados de que se está quedando acorralado en la guerra contra Irán, un conflicto que presentó como una breve incursión militar, pero que desde entonces se ha asentado en una especie de compás de espera.

Ha pasado una semana desde que negociadores de Washington y Teherán alcanzaron un acuerdo provisional para extender 60 días el alto el fuego e iniciar una nueva ronda de conversaciones sobre el programa nuclear iraní, la cual requería la aprobación de Trump.

Sin embargo, el Mandatario pidió cambios no especificados al acuerdo. Los funcionarios iraníes, quizá calculando que el Presidente republicano es reacio a reanudar los bombardeos después de agotar sistemas de armas cruciales, no muestran señales de ceder ante nuevas exigencias.

Una serie de ataques efectuados por Washington y Teherán esta semana reavivó la preocupación de que el alto el fuego pueda venirse abajo. Pero Trump reiteró el jueves que está seguro de que su Gobierno va por buen camino para concluir con éxito el conflicto.

“Vamos a ganar de una forma u otra”, dijo el Mandatario a periodistas en el Despacho Oval.

Este momento inestable llega después de que Trump reiterara, desde que se acordó un alto el fuego de 14 días el 7 de abril, tras 38 días de bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que llegar a un acuerdo era cuestión de días y que la parte iraní estaba rogando un arreglo.

Sin un acuerdo provisional que permita reabrir el estrecho de Ormuz, los precios mundiales de la energía siguen elevados y aumentan la ansiedad por el impacto del alza de costos, impulsada por el conflicto de tres meses, en alimentos, combustibles y otros productos.

Después de una serie de reportes que indicaban que Irán estaba paralizando las conversaciones, Trump dijo a CNBC que “me da igual” si las negociaciones se habían estancado, e incluso insinuó que se habían vuelto “aburridas”.

Ven a Trump acorralado

Crece la preocupación dentro del Gobierno, entre asesores clave y aliados, de que Trump se encuentra ahora en un aprieto, según un funcionario estadounidense y otra persona al tanto de las deliberaciones internas, quienes hablaron con The Associated Press bajo condición de anonimato para poder declarar sobre conversaciones privadas.

Trump enfrenta presión de demócratas, que critican los altos precios del petróleo, y de miembros belicistas de su base, quienes sostienen que una salida temprana del conflicto equivaldría a una capitulación.

En privado, Trump escucha de otros legisladores republicanos, así como de funcionarios del Pentágono y aliados del Golfo Pérsico, que reanudar la campaña de bombardeos sería una mala idea.

Quienes aconsejan no retomar la acción militar señalan que Estados Unidos ha consumido municiones a un ritmo demasiado rápido. Reponer algunos sistemas de armas clave podría tomar hasta tres años.

Temen represalias de Irán

Mientras tanto, los aliados del Golfo Pérsico temen que Irán tome represalias contra ellos, su infraestructura crucial y sus intereses energéticos, lo que retrasaría aún más sus economías.

Al mismo tiempo, Trump ha mostrado irritación ante la idea de aceptar un acuerdo parecido al pacto nuclear de 2015, negociado por el Gobierno del demócrata Barack Obama, que restringía el programa nuclear de Irán a cambio de levantar sanciones económicas internacionales.

Durante su primer mandato, Trump abandonó el pacto al afirmar que no había logrado detener de forma permanente el programa nuclear de Irán, que ignoraba el desarrollo de misiles balísticos iraníes y que no castigaba a Teherán por apoyar a grupos armados aliados en Oriente Medio.

Ahora, según personas familiarizadas con las deliberaciones internas, Trump dejó clara su convicción de que no puede llegar a “un mal acuerdo” y está consciente de que un paso en falso podría manchar su legado.

Anna Kelly, portavoz de la Casa Blanca, desestimó la idea de que Trump esté acorralado o de que exista preocupación dentro del Gobierno por el ritmo de las conversaciones.

Resiste presión de Israel

Aliados israelíes y sectores belicistas en Washington han planteado a Trump que un acuerdo en este punto equivaldría a una rendición incondicional. También lo han instado a aumentar la presión económica sobre Irán y respaldar el ataque de Israel contra el grupo político-paramilitar Hezbollah en Líbano.

Pero esta semana, Trump exigió a Israel contenerse durante una acalorada llamada con el primer ministro Benjamin Netanyahu. El miércoles, Israel y Líbano dijeron que acordaban renovar un alto el fuego.

Hezbollah no formó parte de las conversaciones entre Israel y Líbano, realizadas a nivel de embajadores en Washington desde mayo, y el grupo armado denunció el acuerdo.

Irán parece estar mejor posicionado para aprovechar el statu quo actual, sin una reanudación total de hostilidades ni un acuerdo provisional para reiniciar conversaciones nucleares, argumentó Behnam Ben Taleblu, investigador sénior de la Foundation for Defense of Democracies, centro de investigación en Washington enfocado en seguridad nacional y política exterior.

Pese a ser la parte más débil, Irán parece calcular que, cuanto más dure este tiempo de espera, mayores serán las probabilidades de que pueda “acorralar” a Trump, añadió.

En cualquier caso, Teherán parece más decidido que nunca a no darle a Trump una imagen de victoria; de ahí que no ceda ni en el campo de batalla ni en la mesa de negociación”, señaló Taleblu.

Guerra pega a republicanos

Al mismo tiempo, los demócratas intentan aprovechar el manejo de Trump de la impopular guerra de cara a las elecciones de mitad de mandato en noviembre. La Cámara de Representantes aprobó el miércoles, por primera vez, una resolución simbólica que pide detener la acción militar contra Irán.

Cuatro legisladores republicanos se sumaron a los demócratas para reprochar la guerra de Trump.

El Presidente desestimó la votación de la Cámara baja y la calificó de “sin sentido”.

“Los demócratas están impulsados por el Síndrome de Trastorno por Trump”, escribió el Mandatario en redes sociales. “Los cuatro republicanos, esa es otra historia: ¡son fanfarrones! Deberían avergonzarse”.

Durante horas de comparecencias en el Capitolio, el martes y miércoles, con el secretario de Estado, Marco Rubio, los demócratas arremetieron contra Trump por minimizar el impacto económico del conflicto en los estadounidenses y por no anticipar que Irán cerraría el estrecho.

En un intercambio tenso, el senador demócrata Cory Booker dijo que el inestable alto el fuego era una señal de que Teherán tiene la ventaja.

Somos la nación más fuerte del planeta Tierra, y estamos en un punto muerto con Irán. And ahora estamos rogando volver a un acuerdo que ustedes destrozaron en primer lugar”, expresó Booker.

Rubio rechazó la crítica y subrayó que Irán quedó contra las cuerdas, luego de ataques que eliminaron varias capas de liderazgo de alto nivel y dejaron la economía iraní hecha trizas.

“Nadie está rogando. No sé de dónde saca usted esa percepción de que Irán es más fuerte”, respondió.

Minimiza Trump aumento de costos

Otro demócrata, el senador Chris Van Hollen, se centró en los comentarios de Trump del mes pasado, cuando dijo que la angustia de los votantes por el costo de vida no suponía “ni siquiera un poquito” un factor para alcanzar un acuerdo que pusiera fin a la guerra.

El Presidente sigue minimizando el aumento de costos para los estadounidenses en las gasolineras y pronostica que los precios de la gasolina caerán bruscamente después de que termine el conflicto.

Christopher Borick, director del Instituto de Opinión Pública del Muhlenberg College en Pensilvania, dijo que los demócratas que se postulan en distritos disputados ya se enfocan en los comentarios de Trump sobre el impacto de la guerra en el bolsillo de los estadounidenses.

“Hay un riesgo significativo para los republicanos si esto se prolonga. Pero para los republicanos en algunos de estos difíciles distritos disputados, se puede argumentar que conviene arrancar la curita ahora, lograr algo de alivio en los mercados petroleros, y esperar que haya tiempo suficiente para que los votantes den vuelta a la página”, observó Borick.

AVG

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.