Celaya, Guanajuato.- Tras la difusión del caso del sacerdote Constantino “N”, el vocero de la Diócesis de Celaya, José de Jesús Palacios Torres, aseguró que es un tema antiguo y superado, ya que la Diócesis lo removió de su cargo desde 2017. Además, señaló que no se vale escarbar en el pasado para nublar el presente.
“Es un tema antiguo, a veces nos aferramos a sacar basura del bote, ya es un tema antiguo y superado por parte de la iglesia en el sentido de que en su momento cuando se presentó la denuncia por parte de este joven y se presentó ante tribunal eclesiástico y evidentemente ahí se hizo lo que se tenía que hacer, desde el marzo o mayo de 2017 y se dio el veredicto y se separó al padre Constantino, hoy ya es el señor Constantino y se desvinculó de todo compromiso sacerdotales y todo lo que tiene que ver con la iglesia”, señaló el vocero.
Hace unos días, Jorge hizo público que fue víctima de presuntos abusos sexuales por parte del sacerdote Constantino “N”, hechos que, según su testimonio, ocurrieron entre 2010 y 2014, cuando tenía 11 años y era monaguillo en la parroquia de San Sebastián, en la comunidad de El Salitre, en San José Iturbide.
“A estas alturas es estar sacando o escarbando del pasado para nublar el presente, no se vale en ningún ámbito, ni siquiera en el personal, sacar de nuestro pasado cosas, tinieblas y nubes que vengan de a nublar el presente y es un llamado a los quienes han sufrido esto a buscar justicia y abrir están los campos y la invitación es a sanar y dejar de tratar que el pasado se quede en el pasado y tratar de ver la luz del presente”, opinó José de Jesús Palacios.
Diócesis de Celaya asegura que separó al sacerdote desde 2017
El vocero de la Diócesis afirmó que el sacerdote fue separado de su cargo desde 2017 y que “la iglesia hizo lo que pudo”. Señaló que entiende la realidad y el dolor de la víctima y de las probables víctimas, y reconoció que en estos procesos “las heridas son fuertes”.
“Es un tema que ya va a cumplir 10 años, la iglesia hizo lo que le pudo y lo que le correspondía hacer, separarlo del cargo en su momento por el delito grave y evidentemente la iglesia no tiene más injerencia más allá de sus leyes normativas y derecho canónico, en ese sentido, yo creo que no estamos faltando a nada”, mencionó.
Pide a posibles víctimas denunciar ante el Tribunal Eclesiástico
Palacios Torres afirmó que la Iglesia está de parte de las víctimas, pero ante las versiones que señalan que hay más personas afectadas, pidió que presenten sus denuncias o acudan al Tribunal Eclesiástico, ubicado en el Obispado, en un horario de 10 de la mañana a 2 de la tarde, donde pueden recibir asesoría.
“Estamos de parte de ellos, necesitamos saber que denuncien, puedo decir que hay 20 mil pero si los 20 mil no vienen a denunciar al tribunal eclesiástico es difícil, a este joven se le hizo caso y se le hizo justicia canónica, se determinó lo que se tuvo que determinar, se separó al padre de su cargo y se desvinculó de la diócesis y ya no puede ejercer, legítimamente, a lo mejor él puede decir que es padre, pero legítimamente ya no tiene ninguna vinculación con la iglesia.
“No nos compete andar buscando a ver quién más y quien se sienta o quien se haya sentido agredido puede, con toda confianza, asistir al obispado donde están las puertas abiertas para ellos y cualquier otra persona que haya sufrido este tipo de situaciones a presentar su denuncia”, afirmó.
Vocero defiende declaraciones del obispo sobre el perdón
El representante de la Diócesis señaló que las palabras que el obispo Víctor Aguilar Ledesma le dijo a Jorge fueron malinterpretadas, ya que lo que se buscaba era generar un proceso de acompañamiento y perdón, así como ofrecerle la posibilidad de sanar el resentimiento.
“Por una parte pudo haberse sentido tan afectado al grado que, hay personas que se sienten tan afectadas por un hecho, que no descansa su corazón, con la pena que le implica al que se le ocasionó y lo primero si es hacer justicia, la iglesia no tiene pena de muerte ni años de prisión pero ya actuó y dio su dictamen desde hace casi 10 años”.
El vocero indicó que la Diócesis de Celaya ha colaborado con las investigaciones mediante la entrega de documentación relacionada con el caso y que mantiene la disposición de seguir colaborando con la Fiscalía General del Estado.
Finalmente, señaló que Constantino “N” sigue siendo sacerdote desde el punto de vista ontológico, pero ya no tiene la potestad sacerdotal ni existe vínculo alguno con la Diócesis de Celaya. Aseguró que, en caso de que continúe ejerciendo, los sacramentos serían inválidos.
Enjuiciarán al Padre “Tino” por abuso sexual en San José de Iturbide; Diócesis guarda silencio
El 18 de octubre AM publicó que le tomó catorce años, pero un día Jorge se armó de valor y en marzo de 2025, presentó una denuncia por presuntas agresiones sexuales reiteradas por el entonces sacerdote Constantino “N”, conocido como el Padre Tino, que presuntamente iniciaron cuando él era monaguillo y tenía 11 años.
Los hechos habrían ocurrido en la parroquia de San Sebastián del Salitre, en el municipio de San José de Iturbide, al norte del estado, entre 2010 y 2014.
Constantino “N” fue vinculado a proceso por violación, abuso sexual y corrupción de menores en noviembre del año pasado, proceso que lleva en libertad pero con firma semanal y a mediados de 2027 iniciará el juicio oral.
Jorge contó a AM que con los años, él había perdonado a la distancia a su presunto agresor, creyendo que había arrepentimiento de su parte, sin embargo una visita de Constantino a la comunidad también conocida como El Salitre el año pasado, le mostró que aparentemente este no sentía vergüenza ni culpa y que mantenía las apariencias bajo una mentira.
Porque el joven asegura que “Tino” ya no es sacerdote, pero sigue presentándose como tal.
Sin embargo, por parte de las autoridades eclesiásticas, empezando por la Diócesis de Celaya (a donde está asignada la parroquia en cuestión) hay un total hermetismo sobre el caso.
Esto, pese a que desde 2019, el entonces papa Francisco promulgó “Vos estis lux mundi” (en español, “Vosotros sois la luz del mundo”), su Carta Apostólica donde hacía un llamado a los fieles católicos del mundo a actuar con integridad, aprender de “las amargas lecciones del pasado” y denunciar los delitos de abuso sexual y pornografía así como su encubrimiento.
El texto obliga a la estructura clerical a crear en cada diócesis una Comisión de Protección de Menores y Personas Vulnerables, que atienda los casos.
Diócesis de Irapuato promete prevenir abusos, pero oculta cifras
AM publicó que ante los antecedentes de abuso sexual relacionados con ministros religiosos en la Diócesis de Celaya, la Diócesis de Irapuato afirma que apuesta por la prevención, la escucha y el acompañamiento a las víctimas mediante talleres en escuelas, centros de catequesis y formación para sacerdotes, informó Alejandra Loredo, encargada del área jurídica de la institución e integrante de la Comisión Diocesana de Protección a Menores.
La representante reconoció que atender estos casos implica un proceso doloroso para las personas afectadas y para la comunidad religiosa, pero sostuvo que es necesario aprender de las experiencias anteriores para mejorar la respuesta institucional, en un contexto en el que nuevos testimonios, como el de Jorge contra el sacerdote Constantino “N”, en San José de Iturbide, mantienen la atención sobre la actuación de las autoridades eclesiásticas.
Explicó que la comisión funciona principalmente como una oficina de escucha y acompañamiento, con apoyo de profesionistas externos y abogados que pueden ofrecer asesoría jurídica a quienes consideren haber sufrido algún daño dentro de la Iglesia.
Aclaró que estas funciones no sustituyen las facultades de las autoridades civiles para investigar delitos e impartir justicia, por lo que las personas conservan su derecho a presentar las denuncias correspondientes.
“Lo que queremos ser es una oreja amable para las personas que se acerquen a su Iglesia, a su diócesis, a querer ser escuchados”, señaló.
HLL