Moroleón, Uriangato.- La crisis que atraviesa la industria textil en Moroleón y Uriangato también está afectando la economía de las familias. Los habitantes buscan otras alternativas de empleo o un emprendimiento, ya que afirman que los sueldos que se ofrecen están por debajo del mínimo.
Actualmente algunas medianas y pequeñas empresas de fabricación textil solicitan empleados para todas las máquinas y terminados, pues deben iniciar con la producción de prendas invernales para la temporada alta de ventas.
“Hay clientes de Zacatecas, Nuevo León, Sonora y varios estados del norte que nos hacen pedidos para estas fechas y tenemos que tener la capacidad para atender todos los pedidos porque si no pues nos quedamos sin clientes importantes; estamos buscando gente como cada temporada final del año y ofrecemos buen sueldo, se paga de acuerdo a lo que se fabrica”, comentó Francisco Serrato, productor textil.

No obstante, los ciudadanos se dedican a la industria textil en esta temporada del año, señalan que los sueldos son más bajos a lo mínimo establecido por la ley.
Según comentan, en una tienda de ropa, para atención al cliente, pagan entre mil 400 y mil 700 pesos por semana, por más de ocho horas de trabajo. En algunas sin posibilidad de ir a comer o a almorzar.
“Antes pagaban bien y esta era la época en la que también uno se recuperaba de deudas, pero ahora quieren pagar muy poco o te engañan con que te van a pagar por prenda y la verdad eso sale peor, a menos que seas un pulpo o muy rápido para hacer las cosas; en estos días son jornadas de hasta 12 horas y apenas y salen 2 mil pesos de paga cuando antes era el doble, así ya no conviene”, comentó Adrián Martínez, bordador.
Debido a la falta de empleo y los sueldos que no aumentan desde hace cinco años, los ciudadanos ya buscan otras fuentes de empleos en empresas que han abierto sus puertas en la región o emprender un negocio. “Yo trabajo en el día atendiendo una tienda de novedades, pero en la tarde vendo botanas porque no me alcanza con un solo sueldo para mantenerme y mantener a mi hija, muchos años trabajé en las máquinas de ropa, pero eso ya es como ser esclavo”, relató Carolina Barrón, ciudadana.
Sobre el tema de los bajos sueldos que ofrecen las pequeñas y medianas empresas en los dos municipios vecinos, autoridades locales señalaron que revisar el tema de las remuneraciones es de carácter federal y también invitaron a los ciudadanos a exigir sus derechos laborales.
“Aquí lo malo es que si no quieres un trabajo porque están pagando muy poco, llegará alguien más necesitado y aceptará; pagan muy poco, no dan ningún seguro y a veces te hacen trabajar hasta 10 horas, se aprovechan de la necesidad de la gente, esa es la verdad”, expresó Teresa Hernández, extrabajadora textil.
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