Con información de Cutberto Jiménez.

Estados Unidos.- Verónica, una migrante guanajuatense indocumentada en Houston, fue a dejar al trabajo a su hija (ciudadana por nacimiento) y aunque ha minimizado sus salidas en el coche, tuvo un encuentro directo con una patrulla, lo que disparó su miedo a ser deportada: “Yo me dije: ‘No puede ser, ¡Hoy es el día!’”.

A pesar de que ha limitado andar fuera de su casa, incluso posponiendo citas en la clínica comunitaria, y de que constantemente revisa chats de WhatsApp y páginas de Facebook donde se advierte de la presencia de agentes de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en lugares frecuentados por las comunidades de migrantes, el miércoles casi se vio esposada y siendo deportada a México.

“Pensaba desayunar en el carro, porque no quería regresar a mi casa, por lo mismo de no andar en la calle, pero tenía tiempo y fui. Pero casi llegando me agarró el semáforo en rojo y que veo por el retrovisor y era una patrulla. Y como según están leyendo ahora las placas (para vincular a la persona sin papeles) dije ‘de seguro las está checando’. Y que cambia el semáforo y me cargo a la derecha para dar vuelta en la siguiente esquina, ¡y que la patrulla se cambia también!

Me dolió el estómago y me puse a orar, checando el retrovisor y esperando que prendiera la torreta, porque así lo están haciendo. Pero enseguida hay una escuela y unos departamentos donde vive una hermana, pensé, aquí me meto, por lo menos que el carro quede bien estacionado y no en la calle, tirado. Pues ya con un nudo en la garganta, me meto al estacionamiento y volteo buscando dónde estaba el policía y ¡nada! Pienso que se quedó en la escuela o no sé… Respiré, me calmé y seguí para mi departamento a comerme ya sin hambre mi desayuno frío. Del susto ni me supo a nada”.

Verónica tiene más de 20 años en Estados Unidos, entró con visa de turista pero no regresó a México, ahí se estableció con su familia pero no ha podido legalizar sus papeles, pese a que lo ha intentado. Por lo pronto, todos estos años ha pagado impuestos como un residente legal, espera que eso le dé puntos si el peor de sus miedos se materializa.

Este tipo de encuentros es algo a lo que los migrantes se ven expuestos casi a diario, luego de que el gobierno del presidente Donald Trump endureciera la vigilancia del estatus migratorio de los residentes en todo el país, con énfasis en las llamadas “ciudades santuario” como Los Ángeles, Chicago, Boston o Nueva York.

Se consideran así porque las autoridades locales limitan su cooperación con las autoridades federales en actos de deportación civil, además de que protegen a la comunidad LGBTIQ+.

Houston no está en ese grupo, pero igual se han disparado los operativos de revisión y detenciones, con el visto bueno del gobernador republicano Greg Abbott.

Menos deportaciones, pero más de Guanajuato

Guanajuato es la segunda entidad con mayor número de eventos de devolución (deportación) de mexicanos desde Estados Unidos este año, con 8,903. Solo lo supera Chiapas, con 9,770. 

Es la primera vez en el último lustro que Guanajuato aparece en el listado de más deportaciones.

Esto, de acuerdo al boletín mensual de estadísticas migratorias de la Secretaría de Gobernación, entre enero y septiembre han ocurrido un total de 112,260.

En el mismo periodo de 2024, enero-septiembre, Guanajuato reportaba 11,311 eventos. 

El cáncer del miedo

Estas dinámicas en Estados Unidos han afectado profundamente la vida diaria de miles de personas, tanto de quien carece de papeles como de quienes son ciudadanos estadounidenses.

La ansiedad de Verónica se ha contagiado a su hija, quien a pesar de su nacionalidad, teme que por su apariencia latina y por estar siempre junto a Mariana, también sea víctima de la injusticia y la detengan junto con su madre, sin darle tiempo de identificarse.

Aunque madre e hija han armado un plan de acción en caso de que deporten a la primera y de que Verónica incluso ya hizo el equipaje que desea que su hija envíe a Guanajuato, lo cierto es que la migrante ha confesado su hartazgo, cree que en unos años incluso podría repatriarse voluntariamente.

Es un infierno vivir así”.

De regresar, piensa establecerse con sus padres en el municipio de San Felipe y dedicarse a preparar las comidas que aprendió en los restaurantes multiculturales en los que laboró.

Según la Subsecretaría del Migrante de Guanajuato, los principales destinos de los compatriotas al regresar son los municipios de León, Celaya, Guanajuato, Dolores Hidalgo, San Miguel de Allende, Irapuato y San Luis de la Paz. Estos siete municipios registran más de 300 eventos cada uno, sumando un total de 3,344 devoluciones respecto al total de 6,494, es decir, más de la mitad (51.5 %).

Frontera más fortalecida que nunca

Para Roberto B. Domínguez Jr., subjefe en funciones de la Patrulla Fronteriza en Estados Unidos, el mensaje para los mexicanos que pretenden cruzar sin documentos es claro: “Ni lo intentes. La frontera está más fortalecida que nunca”.

El funcionario federal advierte que las consecuencias ahora no solamente son una multa económica y la deportación, sino que además se enfrentan a cargos penales al considerar que el migrante contribuye con dinero a organizaciones criminales que ahora son clasificadas como terroristas por el Gobierno de los Estados Unidos.

Se cree que si se entregan a la Patrulla Fronteriza (PF) se les dará algún asilo, eso no es verdad. Si entran de manera ilegal y es detenido por la Patrulla Fronteriza será puesto a disposición de las leyes”, expresó en una entrevista a través de enlace vía Zoom a invitación de la Embajada de los Estados Unidos en México.

Además, si el cruce lo hacen por zonas militares, son otros cargos. En lo administrativo la multa por entrar ilegal son 250 dólares y si es reincidente 500, y 5,000 dólares más por la estancia ilegal. Y en el caso de las deportaciones no hay garantía de que sea a su país de origen, cada caso es analizado en lo particular.

“La frontera está más fortalecida que nunca, tenemos el apoyo del Estado de Texas, del Departamento de Guerra, más tecnología, más agentes, se construye más muro. Es el tiempo más difícil para cruzar por la frontera”, puntualizó Roberto Domínguez.

Al pedirle más detalles del avance del muro fronterizo, refirió que “el plan sigue avanzando como nunca, en El Paso Texas, en Arizona, en California, día por día se está aprobando más muro, y habrá mucha tecnología… Si usted piensa que nadie los está viendo, la probabilidad de detectarlos es altísima con la nueva tecnología. Es decir un muro virtual y planes de cerrar la frontera completa donde se pueda”.

En cuanto al dato de detenidos por la Patrulla Fronteriza de enero a agosto 2025 el funcionario informó que son alrededor de 250 mil, cuando al mismo periodo del 2024 era 1.5 millones. En tanto que de menores son de 6 a 7 mil este año cuando el año pasado iban 60 mil. El 80 % son mexicanos, después Guatemala y Honduras.

En el caso de menores en muchos casos terminan siendo víctimas de trata, dijo.

Los papás no deben poner en riesgo a los menores. Los traficantes no van a cuidar a sus hijos, para ellos son un negocio, los dejan en una zona desértica o muy peligrosa para ellos. No pongan a sus menores en las manos de criminales”.

Explica que si lo encuentran se les procesa y puede durar varios meses bajo el Departamento de Salud, si en ese proceso cumplen la mayoría de edad se deporta.

Patrulla en todos lados

En días pasados fue noticia que agentes de la Patrulla Fronteriza participan en operativos en ciudades como Chicago, utilizando tácticas como irrumpir en edificios de viviendas usando helicópteros militantes o llegar a estacionamientos de tiendas como Home Depot en camionetas sin señalizaciones oficiales. ¿Esto es una nueva política para intensificar las deportaciones masivas?, preguntó AM al funcionario.

Sí andamos en ciudades y estamos haciendo nuestro trabajo, cumpliendo las leyes de Migración”, sostuvo, y agregó que colaboran en apoyo a ICE en Chicago, Los Ángeles y otras ciudades.

Con base en reportes de inteligencia se prioriza la detención de quienes además son perseguidos por otros delitos federales, pero igualmente para ellos la residencia ilegal es un delito y los operativos van a seguir.

“En Chicago eran apartamentos muchas personas del Tren de Aragua, que es una organización que hemos designado como terroristas, esas son las personas que vamos ir buscando de acuerdo a inteligencia, si algunas otras personas están ahí de manera ilegal pues también (se detienen), nosotros hacemos nuestro trabajo”.

Se le cuestionó si este tipo de operativos se realizan si los migrantes no enfrentan otros cargos en ese país, y enfatizó: “El delito es estar ilegal en los Estados Unidos”.

En otro tema, AM preguntó ¿cómo tomarían el que el Gobierno planea reemplazar a algunos líderes regionales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por oficiales de la PF con la intención de intensificar las deportaciones? A esto respondió que los cambios en los mandos es una decisión de la Defensa Nacional, y que su labor es colaborar en la frontera y en cualquier ciudad con toda autoridad.

Niños atados, padres arrestados y familias traumatizadas tras redada

Alrededor de 400 personas fueron detenidas en el operativo en donde participaron más de 200 agentes de distintas corporaciones policiacas. Foto: AP.

El primer indicio de que algo andaba mal fue el sonido de un helicóptero, seguido de gritos. Poco después, Anabel Romero estaba en el suelo con las manos atadas detrás de ella, afirmó, mientras los agentes de la ley, blandiendo armas, sacaban a su hija de 14 años de un camión cercano y la ataban con bridas, a la vista de sus hermanos menores.

Romero y su hija, ambas ciudadanas de Estados Unidos, fueron dos de las cerca de 400 personas que fueron retenidas durante horas en un hipódromo de propiedad privada a aproximadamente una hora al oeste de Boise, como parte de una investigación encabezada por el FBI sobre apuestas ilegales y en la que se produjeron más de 100 arrestos, casi todos por violaciones de inmigración.

Romero no está segura de a qué agencia pertenecían los agentes que ataron a su hija. Más de 200 efectivos de al menos 14 agencias, entre ellas, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y la Patrulla Fronteriza, así como la policía local, participaron en la redada en La Catedral Arena.

La operación, efectuada el 19 de octubre, es un ejemplo impactante de cómo la inmigración se ha convertido en uno de los motores principales en la aplicación de la ley federal y demuestra un nivel de coordinación sin precedentes para abordar la agenda de deportación masiva del presidente Donald Trump. También muestra cómo las redadas de inmigración marcadas por un uso intensivo de la fuerza han afectado a ciudadanos estadounidenses y residentes legales.

La redada en La Catedral Arena tocó fibras sensibles en el condado de Canyon, que tiene la mayor cantidad de residentes hispanos de Idaho y donde Trump obtuvo el 72% de los votos el año pasado.

Cinco familias entrevistadas por The Associated Press dijeron que los agentes ataron con bridas a niños de tan solo 11 años. Afirmaron que un menor de ocho años tenía vidrio en la boca mientras gritaba cuando los efectivos rompieron la ventana de su auto. Varios niños estuvieron separados de sus familiares durante horas.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, cuyo departamento supervisa la Patrulla Fronteriza y el ICE, negó que los niños fueran atados con bridas. La portavoz del FBI, Sandra Barker, dijo inicialmente que no se usaron restricciones ni balas de goma contra niños, pero luego enmendó esa declaración, reemplazando “niños” por “niños pequeños”.

Cuatro personas que estaban en el hipódromo, y una quinta al día siguiente, fueron arrestadas por cargos de apuestas, mientras que otras 105 fueron detenidas por violaciones de inmigración.

John Carter, un guardia de seguridad del hipódromo, dijo que fue atado con bridas y sufrió problemas de circulación en sus manos antes de que un agente del FBI las aflojara. Carter dijo que los agentes usaron dispositivos de aturdimiento, apuntaron con armas a las personas y lanzaron una bomba de gas pimienta contra un vehículo donde alguien intentó esconderse.

“Está bien llevar a tu familia a un evento público. Solo porque haya diez personas en una multitud haciendo algo ilegal, eso no hace que todos en esa multitud sean ilegales”, dijo Carter.

Sí, voté por Trump, no me avergüenza decirlo. Pero no me gusta la forma en que se manejó esto y las afirmaciones que están haciendo”.

Los cargos de apuestas

El agente especial del FBI, Jacob Sheridan, dijo en documentos judiciales que las personas acusadas trabajaban en una operación de apuestas paramutuales, aunque el hipódromo no tenía una licencia estatal para realizarlas, solo para carreras de caballos.

Tricia McLaughlin, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, dijo: “El ICE desmanteló una operación ilegal de carreras de caballos, peleas de animales y apuestas”. Sin embargo, en los documentos judiciales no se mencionan las peleas de animales. Más tarde, agregó que el ICE no inmovilizó ni arrestó a menores.

El comisario del condado de Canyon, Kieran Donahue, y el jefe de policía de Caldwell, Rex Ingram, dijeron en una declaración conjunta que era “completamente falso” y “profundamente engañoso” que el ICE se atribuyera el mérito, señalando el liderazgo del FBI y la participación de un grupo especial local.

Otros ejemplos de cómo la inmigración se ha convertido en un elemento central de las operaciones contra el crimen son la operación encubierta realizada en octubre por el FBI contra la venta ambulante ilegal en el barrio chino de Manhattan, así como los esfuerzos recientes realizados en Memphis, Tennessee. Durante el endurecimiento de la aplicación de la ley impuesto por Trump en Washington, D.C. y promocionado como centrado en el crimen, alrededor del 40% de los primeros 2.300 arrestos se relacionaban con la inmigración.

Acusaciones de uso excesivo de la fuerza

Durante la operación en Idaho, muchos agentes no parecían tener ninguna marca identificativa o nombres de departamento en sus uniformes. Algunos llevaban máscaras. Las agencias estatales y locales negaron haber atado a menores o no respondieron a las llamadas en busca de comentarios.

Varias personas dijeron a la AP que los agentes del ICE les retiraron sus ataduras una vez que fueron puestos en fila para el procesamiento de inmigración, y en los documentos judiciales se indica que se llamó a la agencia una vez que se hubo ejecutado la orden de registro inicial.

Romero dijo que cuando mostró su inquietud por haber estado separada de sus hijos durante horas, un agente se rio y dijo: “Estamos cuidando mejor de ellos”.

Varios días después, Romero dijo que los moretones de su hija aún eran visibles. Sus hijos de seis y ocho años se despertaban gritando cada noche. Cuando la familia pasaba junto a un auto patrulla, su hijo menor “se asustaba”.

Ya ni siquiera ven a las fuerzas del orden con respeto”, dijo. “Están bastante alterados”.

Jehidi Perez, de 21 años, residente de Nampa, estaba en su camión con su hijo de cinco años, observando cómo las autoridades intentaban romper la ventana de otro vehículo en el que estaban sus padres y su hermano de ocho años. Sus padres comenzaron a alejarse, y un agente le disparó al auto.

“Era una bala de goma, pero en ese momento todos estábamos en pánico. Pensábamos que eran balas reales”, dijo Perez. “Mi madre cubrió a mi hermano con su cuerpo”.

Sus padres detuvieron el auto, y los agentes rompieron una ventana. El vidrio cubrió a su hermano, y algo entró en su boca, dijo Perez. Una bala de goma golpeó el pecho de su padre.

El ICE arrestó a su padre, y Jehidi Perez recibió la orden de comparecer ante la corte de inmigración en noviembre.

Su hijo y su hermano, ambos ciudadanos estadounidenses, enfrentan dificultades, dijo.

“No pueden dormir mucho por la noche. No están nada bien”, dijo. “Mi hermano llora todos los días. Este es el primer cumpleaños que pasa sin su papá”.

Pocas respuestas de las fuerzas del orden

Cuando un agente ató con bridas a los hermanos de 11 y 15 años de Jasim Duran Villa, ella le instó a verificar con sus superiores.

Les dijimos que no creíamos que eso fuera algo que debieran hacer a menores”, dijo. El agente le dijo que otros niños también habían sido atados.

Duran Villa no fue atada porque llevaba a su hijo de 14 meses. El bebé tenía hambre y necesitaba un cambio de pañal, pero la leche y los pañales estaban en su auto.

“Ya habían pasado cerca de dos horas y media, y por eso preguntaba tantas veces, ‘¿Puedo ir a buscar mi pañalera para darle leche a mi bebé?’ Me ignoraban o decían que le preguntara a otro agente”, dijo. “El bebé lloraba todo el tiempo”.

Después de más de tres horas, fueron identificados como ciudadanos y se les permitió irse. El padre de Duran Villa fue arrestado y acusado de una violación de inmigración.

Juana Rodriguez, ciudadana estadounidense, dijo que los agentes la mantuvieron atada de manos durante casi cuatro horas mientras su hijo de tres años se aferraba a sus piernas.

“Solo le decían, ‘Tienes que sostenerte de la blusa de tu mamá’. Cuando se alejaba un poco de mí, lo empujaban de nuevo hacia mí y decían, ‘¡Mantenlo contigo!'”, dijo Rodriguez.

Finalmente, se le permitió irse, y el ICE arrestó a su padre.

“Le dije que no firmara nada porque estoy trabajando para sacarlo”, dijo.

AAK

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.