Encuentra a AM más fácil en Google
Añádenos como fuente preferida y aparece más seguido en tus resultados de búsqueda
Añadir como preferido

Guanajuato.- Sustituir un vehículo de combustión interna por uno eléctrico no resuelve los problemas estructurales de movilidad urbana, debido a que la congestión vehicular se mantiene sin variaciones en la vía pública.

Adicionalmente, el uso de unidades eléctricas genera un incremento en el desgaste del pavimento, toda vez que las baterías de almacenamiento otorgan un peso significativamente mayor a estas unidades en comparación con los vehículos tradicionales, lo que deriva en una mayor exigencia operativa y gastos en el mantenimiento vial.

Por lo tanto, un vehículo eléctrico no tiene que verse como una solución general a nuestros problemas de movilidad. Por lo tanto, no tiene que verse como una política de solución, sino como una política de mercado”.

Así lo advirtió Francisco de Anda Orellana, subsecretario de Movilidad de la Secretaría de Obra Pública (SOP), ante integrantes de la Comisión de Movilidad del Congreso del Estado durante una mesa de trabajo para analizar dos iniciativas de reforma a la Ley de Movilidad del Estado —impulsadas por las bancadas del PAN, PRD y la diputada Luz Itzel Mendo—, las cuales proponen la instalación de estaciones de carga gratuita para vehículos eléctricos en espacios públicos.

En entrevista posterior, el funcionario reconoció que la dependencia no dispone de un estudio técnico específico sobre el impacto exacto que generan las unidades eléctricas en la cinta asfáltica. “Pero es sabido que mientras más peso tiene un vehículo, más afecta al pavimento”.

Casi 500 kilos de más en vehículos eléctricos

El funcionario detalló que un automóvil compacto convencional de combustión interna pesa alrededor de 1.5 toneladas, mientras que un modelo eléctrico de dimensiones equivalentes alcanza casi las 2 toneladas.

En el segmento de camionetas SUV de cuatro cilindros para cinco pasajeros, los modelos a gasolina registran un peso aproximado de 1.6 toneladas, en tanto que las versiones eléctricas oscilan entre las 1.9 y las 2.1 toneladas.

De Anda Orellana enfatizó que la solución de fondo en materia de movilidad consiste en fortalecer el transporte público y avanzar hacia su electrificación. “Esa sí sería muy buena opción, la electrificación del transporte público y el transporte de carga, definitivamente sí podría ser”.

Francisco de Anda Orellana, subsecretario de Movilidad de la Secretaría de Obra Pública. Foto: Catalina Reyes.

No tiene mayor incidencia que cambie un vehículo particular de motor por uno eléctrico, no tiene beneficio realmente a la ciudad. Probablemente a lo individual y a las emisiones, pero si nos vamos a las emisiones donde se genera la energía, ahí tenemos otro problema”, afirmó.

Respecto al padrón de unidades eléctricas en Guanajuato, aclaró que la cifra oficial la concentra la Secretaría de Finanzas, al tiempo que reiteró que aún no se ha cuantificado el impacto económico del desgaste en la red carretera estatal.

El Gobierno no tiene por qué colocar estaciones de carga

El subsecretario manifestó su postura en contra de destinar recursos públicos para la infraestructura de recarga particular en vías o inmuebles de gobierno.

Al respecto expresó: “Me parece que no es atribución del Estado, ni debería ser, sino más bien es un asunto de mercado. El vehículo privado es un bien privado. Entonces, el atender las necesidades de un bien privado corresponde a los privados”.

Sostuvo que las armadoras y empresas comercializadoras de autos eléctricos deben ser las encargadas de financiar e instalar dicha infraestructura.

Bajo esa misma lógica, consideró que la promoción y penetración en el mercado de estos vehículos debe ser impulsada por la iniciativa privada.

Yo creo que esa es una labor que se debe de hacer, insisto, desde lo privado, tiene que haber inversiones para quien quiera apostarle a ese negocio, o sea, no debería de corresponderle necesariamente a una agenda pública”, reiteró.

Por su parte, Mario Gallaga, asesor parlamentario del PAN, expuso proyecciones nacionales en la materia. Señaló que con los datos disponibles correspondientes a 2025, en el país se comercializaron 96,336 unidades eléctricas, proyectando alcanzar las 200,000 unidades en 2026.

Añadió que en el territorio nacional circulan alrededor de 6 millones de vehículos con algún nivel de electrificación y que la Secretaría de Energía prevé un crecimiento de hasta 60 millones de unidades para 2030.

Precisó que existen 56,666 electrolineras y puntos de carga en el país, lo que representa un crecimiento del 26 %. Estas infraestructuras se distribuyen en domicilios particulares y sitios públicos —de las cuales aproximadamente 4,000 corresponden a espacios gubernamentales—, con tiempos promedio de recarga de 20 minutos.

Finalmente, Gerardo Trujillo, titular de la Unidad de Estudios de las Finanzas Públicas del Congreso del Estado, señaló que la propuesta requerirá evaluar la suficiencia presupuestal de los municipios para instalar dicha infraestructura e incorporar previsiones en las leyes hacendarias, toda vez que los marcos normativos actuales no contemplan partidas para este rubro.

AAK

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.