Historia 044

Esta es la historia 044 de 450 que te contaremos sobre León

Cuatro siglos y medio han pasado desde aquel día de 1576 en que, en el entonces llamado Valle de Nuestra Señora, se trazó una plaza, se repartieron solares y se instaló un ayuntamiento en una región que hasta entonces era sinónimo de guerra, inseguridad y frontera abierta.

León no nació por azar ni como resultado del crecimiento espontáneo de un asentamiento. Surgió como parte de una estrategia política, militar y territorial cuidadosamente diseñada desde el poder virreinal para enfrentar uno de los conflictos más largos del siglo XVI: la Guerra Chichimeca

Su creación respondió a la necesidad de poblar, asegurar y controlar el Bajío, proteger el Camino Real de Tierra Adentro y garantizar la circulación de la plata que sostenía a la Corona española.

Desde aquel acto fundacional han transcurrido 450 años, más de 164 mil días. En ese tiempo, León ha sobrevivido a guerras, epidemias, inundaciones, conflictos políticos y transformaciones económicas profundas. Pero para entender por qué la ciudad logró permanecer, es necesario volver al origen y a los personajes que hicieron posible su nacimiento.

Juan de Jasso y el Valle de Señora

Juan de Jasso fue un conquistador y estanciero español radicado en el Valle de Nuestra Señora, en lo que hoy es Guanajuato, y uno de los personajes que figuran entre los primeros pobladores vinculados a la fundación de León en 1576. 

En documentos antiguos y en trabajos de investigación histórica se le menciona como un destacado colonizador y como el descubridor de las minas de Guanajuato alrededor de 1552.

Fue uno de los primeros beneficiarios de tierras en el Valle de Señora, mucho antes de la fundación de la villa.

En 1546, el Virrey Antonio de Mendoza le otorgó la estancia de Comanja (actualmente Comanjilla). Posteriormente, en 1551, se le concedió la estancia de Señora, la cual llevaba su nombre en los registros antiguos.

La estancia de Señora, otorgada originalmente a Jasso, fue el sitio que años más tarde se eligió como el asiento principal para fundar la Villa de León en 1576.

Durante el tiempo en que Jasso poseía estas tierras, la colonización era principalmente agrícola y ganadera, enfrentando el riesgo constante de los ataques de los indígenas chichimecas.

La presencia de personas como él fue parte esencial del contexto que llevó a solicitar la creación de un asentamiento más sólido con protección legal y militar.

Aunque en algunas fuentes como el libro Juan de Jasso, el Viejo, la alborada de Guanajuato y la fundación de León, del historiador Mariano González Leal, estiman que pudo haber fallecido poco antes de la fundación de León, alrededor de 1571, fue una figura central en el origen de la ciudad.

Virrey Martín Enríquez de Almanza da la orden de fundar León

Martín Enríquez de Almanza fue un alto funcionario y militar de la monarquía hispánica, conocido sobre todo por haber sido el cuarto Virrey de la Nueva España (1568–1580) y, después, virrey del Perú (1581–1583).

Nació en la Península Ibérica y llegó a América como parte de la generación de administradores que buscó consolidar el control de la Corona española sobre territorios ya conquistados pero todavía inestables.

Se le atribuyen la instalación del Tribunal del Santo Oficio (Inquisición) en la Nueva España (1571), el impulso a la presencia de la Compañía de Jesús (jesuitas) y el arranque de obras relevantes en la capital virreinal, como etapas tempranas de la catedral de la Ciudad de México.

Durante su administración en la Nueva España impulsó medidas para asegurar los caminos y fortalecer la presencia española en el norte mediante una red de presidios y el establecimiento de asentamientos estratégicos para pacificar la región del Bajío en el siglo XVI. 

Su gobierno coincidió con una etapa crítica por la Guerra Chichimeca y los ataques a rutas y centros mineros.

En el Bajío, ante las agresiones constantes de los indígenas chichimecas (principalmente guamares y guachichiles) contra las estancias y los caminos mineros, el Virrey dispuso la creación de poblaciones que sirvieran como puntos defensivos.

Por ello, el 12 de diciembre de 1575, Enríquez de Almanza expidió el mandato oficial para fundar una población en el Valle de Señora.

La misión fue asignada al Dr. Juan Bautista de Orozco, Alcalde de Corte, como el ejecutor encargado de buscar el sitio más cómodo y llevar a cabo el asentamiento.

Dispuso que la nueva población llevara el nombre de León, en alusión a su propio lugar de origen en la península ibérica:el Reino de León.

Estableció requisitos demográficos específicos: si se lograban reunir 100 vecinos, la población tendría el título de ciudad; si solo se reunían 50, sería una villa. 

Villa de León

Debido a que se presentaron poco más de cincuenta, nació originalmente como Villa de León, y los primeros vecinos debían comprometerse a habitar la población por al menos diez años.

En su mandato, precisó que se dotara a cada vecino con un máximo de tres caballerías de tierra y un solar para su vivienda y huerta.

Y con el fin de atraer pobladores, concedió a los vecinos y a quienes fueran a comerciar allí la exención de los impuestos por cuatro años.

También ordenó estrictamente no admitir como vecinos a personas que hubieran residido en las villas de San Miguel, San Felipe o Celaya.

Juan Bautista de Orozco: elige el lugar para fundar León y lo hace oficial 

El Doctor Juan Bautista de Orozco fue el ejecutor jurídico y material de la fundación de la Villa de León en 1576.

Los documentos históricos y cronistas destacan su papel no solo en el acto legal de fundación, sino en la pacificación militar de la región y en el diseño urbanístico original de la localidad.

Orozco era Alcalde de Corte de la Audiencia Real de la Nueva España y actuaba como Teniente de Capitán General y se encontraba en los llanos de los chichimecas con la misión de castigar y pacificar a los indígenas alzados que atacaban las minas de Guanajuato y Comanja.

El mandato virreinal

El 12 de diciembre de 1575 recibe el mandato del Virrey Martín Enríquez de Almanza de buscar el lugar más adecuado en el Valle de Señora para fundar una población de españoles que sirviera como un punto de defensa.

Eligió un sitio al oriente de un arroyo, cerca de la antigua Estancia de Señora, por considerarlo el lugar más conveniente. El 20 de enero, día de San Sebastián, acompañado de una comisión se trasladó al lugar junto con una comisión para realizar el acto formal de fundación.

Las instrucciones indicaban que si lograba reunir 100 vecinos, la población se llamaría “Ciudad de León”; si solo reunía 50, sería una “Villa”. 

Debido a que se presentaron poco más de cincuenta personas, Orozco la fundó oficialmente como Villa de León.

El Dr. Orozco fue el arquitecto de la traza original de la ciudad con una Plaza Mayor al centro, rodeada de 24 cuadras, con calles derechas orientadas de norte a sur y de este a oeste.

Se designó el lado oriente de la plaza para la Iglesia y el lado poniente para las Casas de Justicia, Cabildo, Cárcel y Mesón. Señaló tierras para el ejido, pastos para ganado y dotó a cada vecino con tres caballerías de tierra y un solar para su casa, bajo la condición de residir en la villa por 10 años.

Orozco también instituyó el primer orden político de la Villa: Llamó a los vecinos a elegir a los cuatro primeros regidores (Juan Martín de la Rosa, Duarte Jorge, Pedro Gómez y Juan Alonso de Torres) y ellos eligieron a los dos primeros alcaldes ordinarios y a un alguacil mayor.

Juan Bautista de Orozco tomó personalmente el juramento de ley a los nuevos oficiales y les entregó las “varas” que simbolizaban su autoridad civil.

Tras la fundación solicitó al Virrey el apoyo de indígenas para la edificación de los edificios públicos del Cabildo. Aunque pidió 150 trabajadores, se le concedieron 100, quienes también trabajaron como peones en construcciones particulares

Juan Alonso de Torres, el organizador y edificador

El capitán Juan Alonso de Torres prestaba servicios a la Corona en la “pacificación” de los llanos de los chichimecas y fue una de las figuras primordiales y más activas en la creación y los primeros años de la Villa de León.

Antes de establecerse en León, trabajó como vaquero y mayordomo de don Pedro de Castilla.

En el Acta de Fundación aparece registrado junto a su esposa, Ana Ruiz Barón, y sus hijos Luis Alonso de Torres e Isabel Barón. En testimonios posteriores mencionó tener dos hijas y dos hijos, uno de los cuales era fraile.

De acuerdo con las recopilaciones de los cronistas de la ciudad su papel abarcó desde la organización previa de los pobladores hasta el desempeño de cargos públicos fundamentales y la participación en conflictos sociales que definieron la estructura de la localidad.

¿El primer fundador?

Juan Alonso de Torres se atribuía el mérito de ser el “primer fundador”, asegurando que él logró reunir las firmas de más de 50 vecinos necesarias para cumplir su fundación como lo indicaba el mandato virreinal.

Afirmó haber sido el primero en edificar una casa en la Villa, donde incluso dio alojamiento a los tres primeros sacerdotes (Espino, Cuenca y Soria) mientras estos construían sus propias moradas.

Como primer poblador, recibió una dotación de tres caballerías de tierra, un solar para su casa y un pedazo de tierra para huerta.

El 20 de enero de 1576 fue elegido como uno de los cuatro primeros regidores del Ayuntamiento de León. En esa calidad, participó en la elección de los primeros alcaldes ordinarios y del primer alguacil mayor.

DAR

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