Ciudad de México.- El jefe de asesores de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, negó tener vínculos criminales y rechazó señalamientos de corrupción tras la publicación de un libro que lo vincula con el caso de huachicol fiscal de los hermanos Sergio y Julio Carmona.
A través de un comunicado dirigido a la opinión pública, el ex vocero presidencial calificó las acusaciones como una campaña de difamación y ataques viscerales.
“El proyecto de cambio a favor del pueblo ha despertado a los enemigos para atacar y descalificar a los gobiernos de la Cuarta Transformación (…) las falsedades, los infundios sin pruebas, pretenden tomar el lugar de la realidad”, señaló.
La respuesta surge tras la salida a la venta del libro Ni Venganza Ni Perdón, escrito por el ex Consejero Jurídico Julio Scherer Ibarra y el periodista Jorge Fernández Menéndez.
En el texto, Scherer señala a Ramírez Cuevas por presuntamente figurar en el esquema de huachicol fiscal operado por Sergio Carmona, quien fuera asesinado, y su hermano Julio, actual testigo protegido en Estados Unidos.
Ramírez Cuevas afirmó que nunca ha establecido relaciones personales o políticas con delincuentes ni ha participado en el financiamiento de campañas electorales con recursos de procedencia ilícita.
Asimismo, calificó como falso todo lo publicado respecto al huachicol fiscal y retó a quienes lo señalaron a presentar pruebas ante los tribunales.
“Los supuestos casos de corrupción, desvío de recursos públicos, relaciones con delincuentes son absolutamente falsos, producto de la imaginación o de la mala fe de los autores (dos personajes que los une el deseo de venganza y el interés de golpear al movimiento de la Cuarta Transformación y que de esa manera se colocan al servicio de intereses extranjeros)”, expuso.
“Esa estrategia de ataque revela el verdadero objetivo político del libelo: usar infundios y falacias para atacar al proyecto de cambio y a mi persona como parte del movimiento de transformación”, insistió.
Sobre su desempeño como servidor público, el funcionario sostuvo que siempre ha actuado con ética y que nunca utilizó recursos públicos para fines personales.
Negó también haber financiado medios de comunicación o comunicadores, así como la organización de ejércitos de bots o pautas digitales de ataque durante su gestión al frente de la comunicación social en la administración de ex Presidente Andrés Manuel López Obrador.
“No tengo enemigos, no me siento ofendido, los ataques son parte de este oficio de luchar por transformar el mundo”, manifestó.
“En mi trabajo en el Gobierno nunca he intervenido en la vida de ninguna organización social, sindicato ni movimiento social, siempre he respetado la autonomía de los movimientos y organizaciones sociales y ciudadanas”.
La bancada del PRI en el Senado, encabezada por Manuel Añorve, exigió a la Fiscalía General de la República (FGR) citar a declarar a Jesús Ramírez Cuevas.
El coordinador priista argumentó que los señalamientos realizados por Julio Scherer Ibarra, por haber sido una de las figuras más cercanas al ex Mandatario federal, tienen fundamento y no pueden quedar en la impunidad.
Añorve señaló que el involucramiento de funcionarios en el tema del huachicol y el presunto uso de dinero del crimen organizado en campañas de gobernadores requiere respuestas claras del Gobierno federal y no solo evasivas.
Revelaciones desde el corazón de la 4T
Este miércoles 11 de febrero, el periodista Héctor de Mauleón escribió para El Universal una columna en la que describe varios extractos sobre el nuevo libro de Julio Scherer Ibarra, entre ellos aborda cómo Jesús Ramírez Cuevas, -exfuncionario de López Obrador y funcionario de Sheinbaum-, también abría dejado entrar una red de huachicol fiscal a Palacio Nacional. Entre otros funcionarios señalados por Scherer Ibarra, figura también Mario Delgado, exlíder nacional de Morena, hoy Secretario de Educación.
Menciona que entre la batería de revelaciones que contiene “Ni venganza ni perdón”, el libro que escribieron Julio Scherer Ibarra, exconsejero jurídico de la Presidencia de López Obrador, y el periodista Jorge Fernández Menéndez —un volumen editado por Planeta que comenzará a circular a partir de hoy—, hay una que pega directamente en el centro del gobierno de Claudia Sheinbaum. Involucra nada menos que a su jefe de asesores, y vocero presidencial en tiempos de AMLO, Jesús Ramírez Cuevas, así como al hoy secretario de Educación y exlíder nacional de Morena, Mario Delgado.
Al aparecer en un libro firmado por Scherer Ibarra, la conclusión es que esa información es de primera mano, viene del corazón mismo de la 4T, y está avalada por uno de los hombres más cercanos al expresidente y uno de los que más poder amasaron en la primera parte del sexenio.
Se narra en el libro que fue Ramírez Cuevas quien abrió las puertas de Palacio Nacional al Rey del Huachicol, Sergio Carmona, y quien facilitó reuniones estratégicas que convirtieron a este personaje, asesinado misteriosamente en noviembre de 2021, “en parte fundamental del engranaje electoral del partido en el norte del país”.
En el libro se maneja la versión de que Carmona se habría reunido incluso con López Obrador, y se confirma lo que ya era sabido: que Sergio Carmona financió, entre otras campañas, las de Tamaulipas, Sonora y Sinaloa. Se afirma, sobre todo, que fue Jesús Ramírez Cuevas quien presentó al Rey del Huachicol con el presidente de Morena, Mario Delgado.
Carmona, afirman Scherer y Fernández Menéndez, controló hasta un tercio del mercado ilegal de hidrocarburos en la frontera norte. Parte de las ganancias de ese tráfico bañaron las campañas de Morena durante las elecciones intermedias de 2021.
Hoy, Carmona está muerto. Lo asesinaron poco después de entrar en tratos con agencias de seguridad estadounidenses. Pero Mario Delgado es el secretario de Educación de Claudia Sheinbaum (y se habla incluso de una posible vuelta a la dirigencia del partido oficial, ante la ineptitud que han mostrado Luisa Alcalde y Andy López Obrador), y Jesús Ramírez Cuevas el jefe de asesores de la Presidencia. Según el libro, su nombre ya figura en cortes de Nueva York y Texas. (Leer aquí la columna completa de Héctor de Mauleón)
AAK