En un mundo tan convulsionado, donde la violencia y las guerras se recrudecen cada día en muchos países de los cinco continentes, es primordial garantizar a nuestros niños (as) y jóvenes un entorno seguro que les permita adquirir los conocimientos, destrezas y herramientas y que sólo será posible a través de la Educación.
Nuestras futuras generaciones, no sólo tienen que enfrentarse a tristes y duras realidades como los conflictos armados, desplazamientos, orfandad, pérdidas de sus familiares, sino que, a ello, se suman otras amenazas como las enfermedades y plagas que en los últimos tiempos vienen azotando a la humanidad.
El Día Internacional para proteger la Educación de Ataques se celebra a partir del 9 de septiembre del año 2020 gracias un decreto oficial establecido por la ONU. Su principal objetivo es proteger a todos los niños (as) y jóvenes de todo el mundo de sufrir ataques armados, desastres naturales, enfermedades o algún tipo de agresión que pueda atentar con sus vidas, además de garantizarles un entorno seguro para su formación y capacitación integral.
Por esta razón, uno de los puntos abordados en la Asamblea de la Naciones Unidas fue el referido a la educación libre de ataques y donde los gobiernos de todo el mundo tienen la obligación de dar a los niños, niñas y jóvenes una educación gratuita, segura, equitativa, inclusiva y de calidad y en especial para la población estudiantil más vulnerable. La educación global es un derecho inalienable del ser humano.
El tesoro más grande que cualquier padre o madre puede dejar como herencia a sus hijos es el derecho a la educación, una herramienta universal que les dará las bases para poder forjar su futuro, además de prepararlos para ser individuos capaces, independientes y útiles a la sociedad y que a través de los conocimientos adquiridos puedan aportar algún legado valioso a la humanidad.
De acuerdo a las declaraciones de la directora de la UNESCO, Audrey Azoulay, todas las escuelas deben ser lugares seguros para nuestros niños (as) y jóvenes y donde no exista ninguna posibilidad de que los mismos estén expuestos a ningún tipo de riesgos, conflictos o violencia.
Decretar el Día Internacional para proteger la Educación de Ataques, ha sido una manera responsable de entender la fragilidad y la vulnerabilidad a la que muchas veces nos vemos sometidos todos los seres humanos a través de la historia ante eventos o hechos imprevistos, pero que hemos entendido, que sólo unidos podemos superar los obstáculos y salir airosos ante la adversidad. Recientemente se han dado casos de destrucción de escuelas por la guerra y qué decir de actos de violencia en diferentes países, incluyendo Estados Unidos y también en nuestro México.
La frase “Educación que no conduce a la paz no es educación verdadera” es de María Montessori, una influyente educadora y médica italiana, conocida por desarrollar el método Montessori de educación. Montessori creía que la educación debía ser un medio para fomentar la paz, el respeto y el entendimiento entre las personas.
Su enfoque educativo estaba centrado en el desarrollo integral de la persona, donde el respeto por el entorno y el prójimo era esencial. Para Montessori, la verdadera educación no solo debe impartir conocimientos, sino también formar individuos capaces de contribuir a la construcción de una sociedad más pacífica y justa.
Proteger la educación de ataques se refiere a la defensa y salvaguarda de las instituciones educativas, estudiantes, maestros y personal académico frente a situaciones de violencia, conflictos armados, terrorismo o cualquier tipo de ataque dirigido contra ellos.
Firmar y apoyar la Declaración sobre Escuelas Seguras refleja el compromiso de un país en la protección del derecho a la educación; además de la firma, México también ha trabajado en la implementación de las directrices recomendadas por la Declaración, como evitar el uso militar de las escuelas y promover la rehabilitación de las instituciones educativas afectadas por la violencia o la delincuencia. Este paso muestra el compromiso de México en la protección de los derechos humanos, en especial el derecho a la educación en contextos de conflicto o violencia. Requerimos hacer conciencia para exigir y actuar a favor de una educación segura que nos conduzca hacia una vida en paz.
¡Por la Construcción de una Cultura de Paz!