* Un joven de 18 años del Reino Unido se vuelve adicto a los chatbots durante un período de estrés.
* En Ontario, un joven de 16 años pasaba de 5 a 8 horas al día con sus amigos chatbots.
* José Ignacio Trujillo, de 34 años, no puede dejar Character.AI, aunque ya no disfruta de las horas nocturnas cuando chatea con sus personajes de fanfiction.
* 40 % de los adolescentes en Gran Bretaña recurren a la IA en busca de consejo, compañía o apoyo. La quinta parte afirma que platicar con ella es más fácil que hacerlo con una persona real.
Bienvenid@ a la era de la compañía artificial.
El Día de San Valentín parece tomar otro significado.
Porque las conversaciones con LLMs (large language models) pueden confundirse fácilmente con empatía. ¡o hasta con amor artificial!
Por supuesto, esto puede ser muy peligroso.
Veamos.
Para entender cómo un chatbot puede convertirse en un amigo (o más), hay que regresar el calendario 6 décadas.
ELIZA fue uno de los primeros programas de procesamiento del lenguaje natural creado en los años 60 por Joseph Weizenbaum, del MIT.
Este programita imitaba a un sicoterapeuta al transformar afirmaciones de usuarios en preguntas. Por ejemplo, si el usuario afirmaba “estoy muy triste”, ELIZA respondía con algo así: “¿te sientes triste a menudo?”.
Y ya.
Porque el programa era muy básico, identificaba patrones y sustituía palabras. Pero los usuarios pensaban “que les entendía”.
Así nació el efecto ELIZA, que según ChatGPT es la tendencia de personas a atribuir comprensión, emociones o intenciones humanas a programas, incluso cuando siguen reglas mecánicas muy simples.
Eso en 1960. imagina ahora con los LLMs de IA.
ELIZA al cuadrado. ¡o a la décima potencia!
Hace 6 décadas era un juguete, experimentos. Hoy están en juego miles y miles de millones de dólares en valuaciones (ni siquiera utilidades) que buscan capturar un puñado de compañías.
“La convergencia de una población más vieja, capacidades avanzadas de IA y una epidemia mundial de soledad han creado las condiciones perfectas para una revolución de acompañantes”, explica Werner Vogels, el director de tecnología de Amazon.
Totalmente.
Y por eso las empresas persiguen esta gran oportunidad. Revisemos, por ejemplo, un interesantísimo reportaje reciente de Quartz:
* Tras años de actuar como la noble organización sin fines de lucro que salva a la humanidad de la IA deshonesta, OpenAI de repente acepta que ChatGPT te hable sucio con su nueva política de “erótica para adultos verificados”. Un auge que le podría generar 120 millones de dólares de ingresos ¡solo el primer año!
* Ni siquiera Elon Musk pudo resistirse. Grok AI ya ofrece la función “Compañeros” para suscriptores premium que pagan al menos $30 dólares al mes, para que un personaje de anime llamado Ani se pueda medio desnudar hasta su lencería.
* Google contrató a Noam Shazeer, fundador de Character.AI, pagándole ¡2,700 millones de dólares! para incorporar su experiencia.
* Meta fue descubierta con políticas internas que habrían permitido a chatbots entablar conversaciones “románticas o sensuales” con menores antes de que Reuters las revelara.
Quartz explica que el modelo de negocio escala como un juego móvil: se pasa de un chat básico gratuito que deja de serlo “justo cuando las conversaciones se ponen interesantes”.
¿Quieres imágenes? Eso cuesta tokens, que cuestan dinero. ¿Quieres que tu compañero de IA recuerde las conversaciones? Más tokens. ¿Quieres video? Ya sabes. más tokens.
“Es una fusión de gamificación, relaciones parasociales e ingresos recurrentes, un sueño febril de Silicon Valley”, concluye Quartz.
Pero estos “beneficios” tienen un lado oscuro, muy oscuro.
Principalmente al exacerbar esa “epidemia global de soledad”, sobre todo entre los más jóvenes y hasta en chavitos, que ya de por sí en muchos países sufren las tasas de desánimo y depresión más altas de la historia.
A fin de cuentas, la IA no debe sustituir a las relaciones humanas. Por eso yo prefiero un Día de San Valentín a la antigüita, con flores y chocolates.
Compañía y amor real y no artificial.
Por lo pronto, ¡feliz día del amor y la amistad!
En pocas palabras…
“Al amor es un alma que habita dos cuerpos”.
Aristóteles.
@jorgemelendez