“Lo primero que es importante saber es que el calendario escolar que anunció el secretario de educación mario delgado (minúsculas mías) fue aprobado por unanimidad por todos los secretarios de educación de los estados (minúsculas mías)”.

Gracias por aclararlo, Presidenta.

Pero es un flaquísimo consuelo.

Es como decir: es importante saber que todos somos incompetentes, no nada más morena (minúsculas mías).

Porque sorry Doctora, pero es una decisión incompetente por cualquier ángulo que se le vea.

Y esto no lo digo yo.

“Es un desmadre, Jorge. Nos iban a quitar un mes de enseñanza. De por sí, mayo es un mes complicado. ¿Y quieren acabar el 5 de junio? Pues tendría que estar poniendo los finales ya ahorita. Creo que Mario Delgado y Morena tienen otros problemas mayores como el huachicol fiscal, Sergio Carmona, Rocha Moya y compañía. Esto es un distractor”.

Así me comentó un profesor de secundaria pública de Nuevo León.

Un maestro ejemplar que realmente se preocupa por preparar a los chavos para enfrentar y triunfar en la vida. Un profe que sabe que el aspiracionismo es la principal palanca de mejora en la vida. Un docente que lucha contra el deseo de la 4T de apachurrar el potencial de los chavos (relee “Chatarra educativa”).

Porque no nos confundamos.

Eso es exactamente lo que quieren.

Y de nuevo, no lo digo yo.

Nos lo dijeron ellos mismos cuando lanzaron la “nueva escuela mexicana” ya hace casi 3 tristes (para México) años.

“El modelo neoliberal nos enseñó a competir; nosotros queremos enseñar a compartir”.

Terribles palabras de Marx Arriaga en 2023, el tarado que nos recetó esos libros de texto que buscan enseñar a compartir.

Algo que, por cierto, no tiene nada de malo. Aplaudo el compartir. Pero, por favor, compartir no está peleado con competir. No son términos mutuamente excluyentes, se pueden lograr los dos.

Y OJO, en este binomio compartir-competir el orden de los factores sí altera el producto. Te propongo que para compartir primero se necesita competir.

¿Por qué?

En la palabra competir está la respuesta.

Porque el que sabe competir es competente.

Si me apuras, para mí es el objetivo primordial de la educación: preparar y capacitar a estudiantes competentes.

Para que, por supuesto, puedan entonces competir. 

Aunque no les guste a los cuatroteros, la vida es una carrera competitiva donde avanza y mejora quien es competente.

El competente progresa, acumula. y, por lo tanto, puede compartir más. 

Por eso competir va primero. Porque un generoso incompetente se tendrá que conformar con compartir pobreza, con compartir lo poco.

Mejor compartir lo mucho.

Mejor ser competente.

Esto es el deber ser. Esto es el camino a la mejora. Esto es el trayecto que países como Singapur o Corea del Sur siguieron por décadas.

Pero este no es el camino que quiere seguir la 4T, que prefiere perpetuar la pobreza para que el movimiento vaya a la segura. López Obrador tuvo la desfachatez de decirlo así tal cuál con todas sus letras.

A la luz de esta trágica encomienda es que se puede entender la decisión de recortar el calendario educativo. No quieren buena educación. No quieren competencia porque con la incompetencia van a la segura.

Patético.

Reconozco que la 4T haya recapacitado y, medio a fuerzas, haya reculado en esta zoncera.

Me da gusto que se quede el calendario original.

Pero lo que también se queda es la incompetencia.

Esa no se irá nunca porque es el elemento rector del proyecto educativo de Morena.

Que Dios nos agarre confesados.

En pocas palabras.

“A la SEP lo que menos le importa es la educación”.

Maestro de secundaria pública de NL.

benchmark@elnorte.com      

X: @jorgemelendez

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