Habrá que agregar el nombre de Donald J. Trump a la larga lista de inconformes con el régimen cuatrotero y que traen a la CDMX en vilo justo el mero día que inicia aquí el Mundial. ¡Parece haber tantos disgustados que tendrán que sacar número y hace cola para agarrar turno de protestar!
He aquí un repaso breve de lo que pudiera enfrentar hoy el arranque de la fracción del Mundial que le toca a México:
Encabeza la lista de protestas la CNTE, a quien la Presidenta prometió en 2024 -en Sinaloa, ¡oh, coincidencia!- derogar la Ley del ISSSTE del 2007 (Calderón).
Habrá que agregar a los normalistas de Ayotzinapa, quienes -dice el Gobierno- pudieran traer armas, incluso bombas caseras, según el muestrario decomisado en un autobús presuntamente secuestrado por ellos. Curioso que, pese a detectar los explosivos, a los “muchachos” que supuestamente los introdujeron a la CDMX se les dejó libres.
Debe anotarse igualmente a jubilados de Pemex y la CFE, quienes protestan por la reducción de sus pensiones. Y también protestan colectivos de madres buscadoras, porque el régimen no le pone atención al fenómeno de los y las desaparecidas, esto adicional a la protesta del Sindicato Nacional de Cultura, que clama por un incremento salarial.
Con una carta (cuya copia divulgó el colega Manuel López San Martín) dirigida a la Presidenta, el Vicealmirante Farías Laguna (el preso en México, no el de Argentina), a quien imputan haber operado la red de huachicol fiscal considerada la “Madre de Todas las Estafas”, le advierte a Sheinbaum que los verdaderos responsables “están dentro de Morena” y que él no será “chivo expiatorio”. ¡Bolas!
Mientras, las miradas se centran en el Estadio Ciudad de México, cercado por policías, y el AICM en peligro de ser tomado, ello mientras los medios internacionales reportan el despapaye vial que atora a la capital.
Y justo ahora alza su voz Trump diciendo que no firmará una renovación del T-MEC porque ha dicho repetidas veces -parafraseando-: no nos dan lo que queremos.
Seguro no es imposible dilucidar qué es lo que quiere el Gobierno de EU, y que es la entrega del -aún- Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; del Senador Inzunza, del Alcalde de Culiacán y las otras cinco personas (dos de ellas ya se entregaron a las autoridades norteamericanas) acusadas de complicidad con el Cártel de Sinaloa, el cual, a cambio de protección para sus ilícitas actividades, les ayudó a ganar la elección gubernatorial.
Nuestro Supremo Politburó, encabezado por Sheinbaum, se ha negado a entregarlos a la justicia norteamericana, ha dicho y recontradicho que “no hay pruebas” y su último chascarrillo fue decir que -otra vez él- Felipe Calderón había hecho alianza con el Cártel de Sinaloa.
Como que necesitan los cuatroteros ponerse de acuerdo, ya que primero culpaban a Calderón de la violencia por haber declarado la “lucha contra las drogas” y ahora salen con que, mientras los combatía, ¡estaba aliado con ellos! ¡Lástima, Margarito!: la acusación de formar un narcogobierno ha recaído, no sobre Calderón, sino sobre diez narcopolíticos morenistas.
Falta que quizás vengan también acusaciones sobre La Barredora y, muy posiblemente, los morenistas huachicoleros que señala Farías Laguna, prominentes correligionarios de la Presidenta.
Ahora que el despapaye y el futbol como que, desgraciadamente, van de la mano. Hace apenas una semana, París parecía un campo de batalla por la violencia desenfrenada, todo porque su equipo, el Paris Saint-Germain, ganó la Champions al Arsenal del Reino Unido. ¡Esto es ganando, imaginen ustedes si hubiese perdido!
Quienes están inconformes con la dictadura cuatrotera, que son muchos más que los que la señora imagina, saben bien que el actual es el momento de vulnerabilidad del régimen, y por tanto lo aprovechan. Ni afirmamos ni negamos que esto sea correcto, simplemente es lo que es.
Quizá sirva “la experiencia” para que la señora se percate de que cada decisión que toman ella y sus súbditos, tanto en el Legislativo como en el Judicial, acarrea consecuencias… ¡dentro y fuera de México!
Literalmente, sin un Tratado comercial con Estados Unidos, México se muere económicamente, por ello no tiene sentido sacrificar el futuro del país por proteger a narcopolíticos morenistas. ¿O a quién protege realmente con tanto ahínco?