El responsable de haber ordenado la privación de la libertad de la periodista veracruzana Roxana Berenice Guzmán Ramírez, cuyos restos fueron hallados un mes después de que la privaran de la libertad, fue un sujeto apodado Tommy y/o Shelby.
Su nombre es Jesús Chavarría Ramírez y es uno de los líderes de la Mafia Veracruzana, conocida también como Grupo Sombra. Fue él quien ordenó que se reuniera el grupo que debía llevar a cabo la operación.
El segundo al mando de la célula, José Simón Castro Cayetano, alias “Águila”, dio instrucciones a Rolando Córdova Cayetano, alias “Flanders”, para que reuniera al equipo que iba a llevar a cabo la privación de la libertad.
“Flanders” se reunió con Javier Iván López Brito, “Delta 1”, con Luis Alberto Soria Romero, “Delta 11” con José del Carmen Cadena Escayola, “Delta 7”, y con un sujeto apodado “El Infierno”, cuya clave es “Delta 2”.
La orden fue ir por la periodista, directora del Portal Pulso Informativo del Sureste, así como por uno de sus hermanos, a su domicilio ubicado en Nanchital, Veracruz. Águila la acusaba de estar vinculada a sus enemigos del Cártel Jalisco Nueva Generación.
El 2 de junio pasado, poco antes de las seis de la mañana, “Delta 11” manejó un Nissan Versa color blanco hasta el domicilio de la periodista.
“El Infierno” iba como copiloto. “Delta 1” ocupaba el asiento detrás del conductor y a su lado iba “Delta 7”.
Todos llevaban armas largas y equipo táctico. Todos iban vestidos de negro.
Como se aprecia en un video tomado aquella mañana desde el interior de la casa de la periodista, dos hombres con el rostro cubierto con pasamontañas reventaron con un mazo la puerta y los vidrios del domicilio, mientras le apuntaban a uno de sus familiares con un arma.
Roxana Berenice fue conducida a un rancho situado entre Moloacán e Ixhuatlán del Sureste. Ahí los esperaba Karen Monserrat Cortés Morales, “La Hiena”, pareja sentimental de José del Carmen Cadena Escayola, “Delta 7”.
La mujer había estado a cargo de las casas de seguridad del Grupo Sombra, pero luego solicitó a sus jefes que la ascendieran, de modo que la convirtieron en parte “del grupo operativo”. Es decir, la convirtieron en sicaria.
Al lado de “La Hiena” estaban Tommy y/o Shelby, “Águila”, “Flanders”, y un sujeto conocido como “Corro”, “El Camaleón” o “Delta 10”.
Tommy y/o Shelby interrogó y torturó a la periodista. Cuando el brutal interrogatorio terminó, le ordenó a “Flanders” que la asesinara.
Según el relato de Javier Iván López Brito, “Delta 7”, al que la Marina detuvo el 24 de junio pasado tras una investigación que incluyó el sobrevuelo de aeronaves no tripuladas y el trabajo de expertos en inteligencia de señales y forensia digital, “Flanders” golpeó a la directora del Portal Pulso Informativo en la parte posterior del cráneo, con un objeto contundente.
La periodista perdió el conocimiento y tal vez murió a consecuencia del golpe.
La declaración de López Brito es particularmente escalofriante.
“Delta 2”, “Delta 7” y “El Infierno” encendieron una hoguera y acercaron el tambo de 200 litros donde el cadáver sería calcinado.
A excepción de “Águila” y de Tommy y/o Shelby, todos los presentes tomaron parte en esa operación macabra. No lograron desaparecer los restos, por lo que estos fueron inhumados horas después en un punto del rancho.
“Delta 7” señaló a “Corro”, “El Camaleón” o “Delta 10” como el encargado de reclutar a los sicarios de la célula del Grupo Sombra que actúa en la zona sur de Veracruz.
“Corro” había llevado desde el vecino estado de Puebla a un grupo de pistoleros que más tarde “desertaron”: José Moisés Méndez, “Delta 4”; un sujeto apodado “El Flaco”, al que le dieron la clave de “Delta 5”, y otros dos hombres conocidos como “Sullivan” y “El Negro”, a quienes se les entregaron las claves “Delta 6” y “Delta 8”, respectivamente.
Como se relató hace unos días en este espacio, la investigación condujo a la Marina hasta la mujer a la que apodan “La Hiena”.
Los marinos la monitoreaban porque sabían que tarde o temprano iba a reunirse con ella “Delta 7”, su pareja sentimental, lo que finalmente ocurrió.
Entre las órdenes de aprehensión dictadas por la fiscalía del estado, figuran cuatro servidores públicos, tres de los cuales son agentes municipales de Ixhuatlán del Sureste: trabajaban para el Grupo Sombra y además de apoyo logístico proporcionaban a sus integrantes incluso alimentos.
Todos ellos brindaron seguridad a quienes privaron de la libertad y de la vida a la directora de Pulso Informativo del Sureste.
Bajo la protección de esas autoridades, el Grupo Sombra perpetró uno de los asesinatos de periodistas más violentos y sádicos.
Los encargados de cuidar a los ciudadanos fueron el escudo de los sicarios.