Encuentra a AM más fácil en Google
Añádenos como fuente preferida y aparece más seguido en tus resultados de búsqueda
Añadir como preferido

Uno de los retos más complicados en la administración pública es gobernar una ciudad. Su normatividad, la necesidad de una tecnocracia profesional, la dificultad de empatar el Estado de Derecho con la vida local, la administración de servicios sofisticados, el uso de la Inteligencia Artificial que permite resolver los trámites más complejos sin la intervención de funcionarios susceptibles de corromper, la planeación profesional del desarrollo urbano sin alterar los usos de suelo ya definidos, entre otras cuestiones, revelan los desafíos que el equipo compuesto por el alcalde, síndico y regidores que gane la alcaldía de León tendrá que enfrentar.

Precipitados, imprudentes y desbocados, los partidos políticos lanzan al vuelo a sus candidatos a ocupar la plaza de presidente municipal, confundiendo una vez más a los ciudadanos, como si todo el poder residiera en el alcalde. Pero no es así: se trata de un gobierno por concejo, donde los destinos de la ciudad recaen en el Ayuntamiento.

Y aún más difícil, la integración de este órgano de gobierno es plural, ya que los 12 regidores entran por el principio de representación proporcional. Así que siempre habrá participación de otras fuerzas electorales. Sería importante que los partidos contendientes propusieran perfiles con capacidad para discutir, proponer y pactar de manera colegiada soluciones basadas en la buena fe. La tercera ciudad más grande del país lo merece.

Ansiosos por iniciar campañas adelantadas, el PAN y Morena ya deshojan la margarita. Y allí están los designados, muy sonrientes, intentando generar empatía con todo mundo. Harían cualquier cosa con tal de ganar votos.

Acción Nacional nombra a “defensores de la patria, la familia y la libertad”, mientras los ciudadanos arquean la ceja. Están nerviosos… saben que confrontan un escenario distinto al de otras elecciones. El gobierno municipal ya no está en sus manos. La renuncia al PAN de la actual alcaldesa de la ciudad debilita sensiblemente su posición, tornando el triunfo complicado y cerrado.

Nos presentan tres opciones: el diputado Jorge Espadas, personaje que funciona como si fuese de Morena, por su populismo exacerbado. Experto en dádivas y clientelización populachera, lo suyo, lo suyo, es comprometer votos con obsequios y promesas. Su perfil es extraño al de un buen administrador y controlador del presupuesto. Su historia como secretario general del Congreso durante las legislaturas LXI y LXII deja dudas por la opacidad en las contrataciones de esa época.

Sin mayores logros, se apunta Alan Sahir Márquez, quien forma parte de la banda del exgobernador Diego Sinhué Rodríguez. Fue su director de Comunicación Social, manejando un presupuesto, entre el directo y el consolidado de todo el gobierno, de más de 1,000 millones de pesos. Distribuidor de propaganda entre los medios afines, es un funcionario moldeado a la manera de Charly Alcántara y de su hermano Aldo: todo se logra a punta de billetazos. Su llegada a la alcaldía prefiguraría la entrega de la ciudad a una mafia dedicada al saqueo de los presupuestos públicos. Algo parecido al asalto del clan Navarro-Smith, al que ellos apoyaron en Guanajuato Capital.

Las ruinas del PAN tradicional están representadas por Luis Ernesto Ayala, un viejo funcionario cuyo pecado ha sido tolerar impresentables. Así se ha mantenido en la cúpula gobernante. Su nueva llegada a la presidencia municipal requeriría un cambio profundo en su desempeño, que incluyera un combate frontal a la corrupción. Tendría que ser muy convincente para, desde ahí, construir un aparato de gobierno eficiente.

En Morena, ya se desató una guerra interna entre senadores. Emmanuel Reyes exhibe un narcisismo desbocado, asumiéndose como futuro redentor de León. Pero, en realidad, se trata de un medio para conseguir en 2030 el premio a sus extraordinarios talentos: la gubernatura del estado. Se autodefine como el más productivo de todos los senadores y entra en conflicto directo con Ricardo Sheffield, que se dice extrañado y se pregunta: ¿de cuál fumó? La pertenencia de Reyes a la Luz del Mundo, del obscuro Naasón Joaquín, pone los pelos de punta a los catoliquísimos leoneses.

Pero también bascula electoralmente Alma Alcaraz. Cuenta con la experiencia de una campaña a gobernadora y con la administración estatal, a su cargo, de los programas sociales del régimen, que le otorgan una enorme fortaleza electoral si quisiera la candidatura a León. 

Por el momento, los leoneses miran, ariscos, las chocarrerías de estos partidos, mientras esperan la milagrosa creación de una tercera vía que pudiera construir Somos MX y que evitaría votar por puros candidatos impresentables. Pero esa es otra historia, que luego les contaré.

P.D. La presa de La Soledad en Guanajuato Capital, luego de muchas lluvias, se encuentra seca. SIMAPAG no atina a taponear una vieja tubería rota, por donde se perdió toda el agua captada. Ludovico debería irse por ese caño.

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.