En una consulta inmediata de ChatGPT se puede conocer el precio de un vuelo en taxi aéreo. El prompt (instrucción) no tiene chiste: “¿Cuánto cuesta un viaje en un avión Gulfstream G200 entre Cancún y Denver?”. En apenas 33 segundos la IA peina más de 30 sitios de servicios aéreos, calcula el costo por hora (7,500 dólares), los viáticos de los pilotos, la pernocta, el pago del hangar o estacionamiento. Calcula todo y llega a una cifra redonda de 90,000 dólares.
Tardo más en escribirlo que en recibir la respuesta de la máquina que piensa. Lo mismo sucede cuando hago otro prompt: “Busca la declaración patrimonial de la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama”. En menos de lo que canta un gallo indaga en decenas de sitios la información y muestra la declaración de mayo de 2026. El dato declarado más elevado es de 2.3 millones. La gobernadora tendría que explicar de dónde obtuvo el dinero para pagar 43 viajes al extranjero en avión privado. Según relata el periódico Reforma, un día fue a Colorado y regresó para estar con el presidente Andrés Manuel López Obrador en Cancún, para luego regresar a sus vacaciones. Un viaje doble costaría unos 150 mil dólares, cantidad superior a su declaración patrimonial.
La dueña de los aviones está relacionada con Seguritech, la empresa que ha facturado más de 50 mil millones de pesos a los estados; tan solo en Guanajuato vendió bienes y servicios por más de 12 mil millones de pesos desde que inició el programa Escudo. Un funcionario de la empresa tenía a su nombre la “Casa Azul”, la mansión de un millón de dólares donde vivió un tiempo el exgobernador Diego Sinhue Rodríguez en Woodlands, Texas, sin mostrar contratos de arrendamiento.
Lo mismo sucedió con la “Casa Gris” en la que vivió José Ramón López Beltrán, hijo del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Era otra mansión que también dejó porque la descubrió el periodista Raúl Olmos. Tanto Diego como José Ramón huyeron de su morada de lujo cuando fueron descubiertos por periodistas independientes.
Cuando un gobernante como Mara Lezama presuntamente recibe 20 millones de pesos en servicios de transporte sin pagarlos, se trata de un vil y vulgar soborno en agradecimiento a compras multimillonarias. En cualquier país desarrollado se pediría de inmediato información a la gobernante y se bloquearía a la empresa que dio el servicio para nuevos contratos mientras investigan.
Tres ejemplos en Estados Unidos:
- Robert Menéndez, senador norteamericano y presidente de la comisión de relaciones exteriores, recibió un Mercedes Benz convertible, lingotes de oro y 480 mil dólares en efectivo, a cambio de tratos preferenciales a empresarios de Egipto y Catar. Lo condenaron a 11 años de cárcel.
- Eric Adams, exalcalde de Nueva York, fue procesado por recibir beneficios de Turquía, con boletos de primera clase y otras prebendas menores. Fue juzgado, aunque se le exoneró a pesar del escándalo.
- Michael Madigan fue durante décadas presidente de la Cámara de Representantes de Illinois. A él lo condenaron a siete años de prisión y un pago de 2.5 millones de dólares por presionar a entidades reguladas para que emplearan a gente de su equipo, aviadores, por recibir beneficios indirectos de empresas permisionarias en su estado.
El problema de Mara Lezama es que no podrá explicar el origen de los recursos para pagar los servicios aéreos. Lo más probable es que nunca le hayan facturado algo por las “atenciones” de las empresas cercanas a Seguritech.