¡COSAS VEREDES en elecciones, Sancho! Lo que hasta hace unos meses era imposible, ahora resulta que es más que posible. ¿Qué cosa? Que surjan en los estados alianzas opositoras para hacerle frente a Morena.
EL DIRIGENTE nacional panista, Jorge Romero, puso la mesa para que el PAN vaya de la mano con otros partidos, pero no en una alianza general a nivel nacional, sino caso por caso en los 17 estados en los que se renovarán gubernaturas.
ESO ES música para los oídos de panistas y priistas en estados como Nuevo León, Sonora, Baja California Sur, Zacatecas y otras entidades donde juntos pueden darles un buen susto a los guindas y naranjas.
SON APENAS atisbos de lo que podría suceder en 2027, pero de que las cosas ya se están moviendo, ni duda cabe.
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TAL PARECE QUE el efecto positivo que logró Movimiento Ciudadano en Sonora con placear a Luis Donaldo Colosio e insinuar que puede ser candidato naranja a gobernador en esa entidad fue abollado con la integración de Alejandro López Caballero a sus filas.
LA DIRIGENTE estatal sonorense de MC, Natalia Rivera, renunció ayer a su cargo de líder y a la militancia naranja en desacuerdo con la llegada de López Caballero. ¿La razón? El nuevo fichaje fue el brazo financiero en el gobierno panista de Guillermo Padrés (2009-2015), quien está bajo proceso en libertad por lavado de dinero y defraudación fiscal.
PARA RIVERA se trata de una “entrega” del partido al grupo padresista, tan desprestigiado en Sonora. La fama que adquirió López Caballero no fue la mejor, tanto que, por malos manejos en la Secretaría de Hacienda estatal, llevó a su jefe a proceso penal. Y tal parece que, aunque Padrés todavía tiene un brazalete electrónico, sigue activo en la grilla política.
A QUIEN LE CAYÓ de perlas el asunto fue al aspirante panista a la gubernatura, Antonio Astiazarán, reconocido alcalde de Hermosillo, porque esas deserciones naranjas debilitan a Colosio y pueden caer en el bloque albiazul y priista que le apoya.
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OJALÁ QUE algún día sea posible visitar el mundo fantástico en el que vive el senador Enrique Inzunza. El morenista ve la vida color de rosa y tiene una autoestima envidiable, porque se ve a sí mismo, casi, casi, como un Benito Juárez sinaloense.
AYER dio a conocer una carta en la que tras una laaarga reflexión decide, finalmente, separarse no de su escaño, ¡sino de la bancada de Morena! El senador refrenda en su texto todo el evangelio morenista, se dice víctima de una persecución (obvio) de la derecha y hasta afirma que el verdadero objetivo es alguien más arriba (AMLO).
LA DECISIÓN se da a cuatro días de que Rubén Rocha Moya fue obligado a dejar nuevamente la gubernatura. Se esperaba que Inzunza también pidiera licencia, pero el miedo no anda en burro y decidió quedarse protegido por el fuero de legislador. ¡Así se las gastan!