AYER EN la Asamblea General de la ONU quedó claro quién es el mayor enemigo del canciller Roberto Velasco: es el camarógrafo que lo enfocó mientras Donald Trump despotricaba con su reclamo de que el narcotráfico controla el territorio nacional.
EL ROSTRO desencajado del titular de Relaciones Exteriores -no era para menos- y del embajador Héctor Vasconcelos decía todo, sin decir una sola palabra. Una dura imagen. Parecía que ni siquiera pestañeaban mientras el mandatario norteamericano arremetía desde la máxima tribuna internacional.
HABRÁ QUIENES digan que el gobierno mexicano hace bien en no comprar el pleito, pues Trump simple y sencillamente está siendo Trump. Cosa de ver que en su participación en Naciones Unidas lo mismo habló de los narcos mexicanos que de la posibilidad de aniquilar a Irán; de su golpe en Venezuela y (de nuevo) de acabar con la dictadura cubana; vaya hasta propuso rebautizar la inteligencia artificial como “inteligencia superior”, para que suene más impactante.
PERO LOS QUE SABEN cómo anda la temperatura en Washington aseguran que conforme se acerquen las elecciones de noviembre, los exabruptos de Donald Trump irán en aumento.
MUY FUERTE la denuncia que hizo el petista Fernando Rodríguez González contra su compañero de partido Ricardo Mejía Berdeja quien, según el alegato, pretende regresarle la curul local al famoso “Lord Lamborghini”.
EL TEMA ES QUE Antonio Flores, el empresario carbonero que en el sexenio anterior se benefició de contratos millonarios para surtir carbón a la CFE de Manuel Bartlett y apodado “Lord Lamborghini” por presumir autos deportivos de lujo, perdió su diputación local tras una resolución del Tribunal Estatal Electoral debido a sus inasistencias que intentaba justificar con recetas médicas falsas.
LA RESOLUCIÓN DEL órgano local ordenó que el suplente Fernando Rodríguez tomara protesta y las cosas iban bien hasta que el tema escaló a la CDMX y el Tribunal Federal deberá decidir sobre el asunto.
LO QUE ahora acusa Rodríguez es que Mejía Berdeja anda cabildeando entre magistrados para que reinstalen al Lord. Y de plano señaló que el magistrado federal Felipe Fuentes, ponente del caso, ya fue visitado por Mejía para ser convencido de que echen abajo la resolución del tribunal local.
EL SEÑALAMIENTO es que Mejía hace tráfico de influencias y trata de seducir a los magistrados que, como se ha demostrado en distintas resoluciones, tienen interpretaciones muy laxas de la ley.
EN LA GUSTADA SECCIÓN “Podría ser IA, pero es México en realidad”, el diputado morenista Pedro Haces subió a la tribuna de San Lázaro vestido… ¡de charro! Y aunque la idea era promover el llamado deporte nacional, lo que en realidad provocó el líder de la CATEM fue rememorar el tristemente célebre charrismo sindical.