Un trastorno frecuente en mujeres en edad reproductiva
El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) es uno de los trastornos hormonales más comunes en personas en edad reproductiva. Aunque no se considera una enfermedad grave o mortal, sí es una condición crónica que puede tener consecuencias importantes si no se trata oportunamente. Sus síntomas varían, lo que provoca que muchas personas pasen años sin saber que lo tienen.
Aunque no siempre representa un riesgo inmediato para la salud, sí puede afectar la fertilidad, el metabolismo y el bienestar emocional, por lo que es importante recibir seguimiento médico y tratamiento cuando sea necesario para prevenir complicaciones a largo plazo.
El síndrome de ovario poliquístico es uno de los padecimientos endocrinológicos más comunes durante la etapa reproductiva de la mujer. En México, de acuerdo a datos de la Secretaría de Salud su prevalencia se estima entre el 21% y 22% de la población femenina, una cifra superior a la reportada a nivel mundial.
La doctora Tania Alejandra Guzmán Gómez, ginecóloga y obstetra de Hospital CHRISTUS MUGUERZA Altagracia, explicó que se trata de una condición crónica que puede manifestarse desde la adolescencia o aparecer en etapas posteriores de la vida adulta.
“Es importante destacar que se trata de un trastorno que puede persistir durante años y manifestarse incluso en mujeres que previamente presentaban ciclos menstruales normales.”

Síntomas más comunes
La irregularidad menstrual o la ausencia de menstruación es el signo más frecuente del SOP. No obstante, también pueden presentarse otros síntomas, entre ellos:
- Acné persistente
- Caída del cabello
- Aumento de vello corporal
- Engrosamiento u oscurecimiento de la piel en cuello, axilas o ingles
- Cambios en la voz
- Crecimiento del clítoris
- Dificultad para lograr un embarazo
La especialista advirtió que el SOP suele asociarse con resistencia a la insulina, obesidad, hipertensión, alteraciones en colesterol y triglicéridos, así como diabetes mellitus.
En este contexto, los riesgos asociados no solo se limitan a trastornos metabólicos y cardiovasculares, sino que también incluyen consecuencias hormonales derivadas de los desequilibrios propios del síndrome, uno de los principales riesgos del síndrome de ovario poliquístico es la exposición prolongada a niveles elevados de estrógeno cuando no hay menstruación regular.
“Este exceso de estrógeno, conocido como hiperestrogenismo, puede provocar cambios en el endometrio —la capa que recubre el útero—, como un crecimiento anormal llamado hiperplasia endometrial. Si no se detecta y trata a tiempo, puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer endometrial a largo plazo”, explicó la doctora Guzmán Gómez. Por ello, subrayó la importancia de acudir a revisión ante cualquier alteración menstrual y mantener un seguimiento médico constante.
Diagnóstico oportuno del síndrome de ovario poliquístico
El diagnóstico del SOP requiere un abordaje integral que incluya estudios de imagen y análisis de laboratorio. En Hospital CHRISTUS MUGUERZA Altagracia contamos con estos servicios como parte de un modelo de atención integral; además, gracias a nuestro expediente clínico digital, los resultados de estudios y análisis están disponibles en línea, lo que permite a las pacientes consultarlos de manera segura y oportuna sin necesidad de acudir al hospital para recogerlos físicamente.
“Durante la consulta se realiza un ultrasonido para descartar alteraciones anatómicas y estudios hormonales que evalúan testosterona, estradiol, progesterona, prolactina, función tiroidea y vitamina D”, detalló la especialista.
Este análisis permite descartar otras causas y definir el tratamiento más adecuado para cada paciente.
Además de los cambios físicos, el síndrome de ovario poliquístico (SOP) también puede afectar profundamente el estado emocional de quienes lo viven.
Las alteraciones hormonales y las transformaciones en el cuerpo pueden impactar la autoestima, la seguridad y la forma en que las pacientes se perciben a sí mismas, generando sentimientos de frustración, ansiedad o tristeza.
“Por ello, es fundamental brindar un acompañamiento integral que atienda no solo la salud física, sino también el bienestar emocional, ofreciendo apoyo, escucha y orientación durante todo el proceso.”

Tratamiento integral y una condición controlable
El manejo del síndrome de ovario poliquístico se basa en las necesidades específicas de cada paciente, ya que los síntomas y las alteraciones pueden variar en cada caso. Por ello, el tratamiento debe ser personalizado y abordado de manera integral.
“El tratamiento contempla la participación de especialistas en ginecología, endocrinología, nutrición y dermatología. Se ajusta según las necesidades particulares de cada mujer”, explicó la doctora Guzmán Gómez.
En Hospital CHRISTUS MUGUERZA Altagracia, las pacientes cuentan con un equipo multidisciplinario que brinda diagnóstico oportuno, tratamiento personalizado y seguimiento continuo, con un enfoque integral que atiende tanto la salud física como el bienestar emocional.
Aunque el SOP no puede prevenirse, adoptar hábitos saludables como una alimentación equilibrada y la práctica regular de ejercicio ayuda a reducir complicaciones metabólicas y mejorar el control de los síntomas.
La especialista enfatizó que esta condición no debe asumirse como una limitación definitiva. “Con un manejo adecuado y cambios sostenidos en el estilo de vida, las pacientes pueden mejorar significativamente su calidad de vida”, afirmó.
En este sentido, la detección temprana y el acompañamiento médico continuo son fundamentales para evitar complicaciones y favorecer un mejor pronóstico a largo plazo. Ante cualquier alteración en el ciclo menstrual o síntomas asociados, es recomendable acudir a valoración especializada para recibir un diagnóstico oportuno y un plan de tratamiento adecuado.
El síndrome de ovario poliquístico es una condición crónica, con un seguimiento adecuado es posible controlarlo y mantener una vida plena y saludable.