León, Guanajuato.- El cineasta Olallo Rubio incursiona por primera vez en el género del terror con “Tormento”, una historia que combina suspenso, atmósfera y reflexión, que se estrena en los cines este 13 de noviembre.
La película protagonizada por Natalia Solián, Hoze Meléndez, Fernando Banda y Dolores Espinoza sigue a una guardia de seguridad que, durante su primer turno en una morgue, descubre que el silencio y las sombras esconden una pesadilla sin retorno.
Rubio explicó en entrevista con AM que su interés por el género viene desde la infancia y que el terror, más allá de los sustos, es una forma cinematográfica pura, donde convergen todos los recursos del séptimo arte.
Siempre había querido hacer una película de terror. Es un género sumamente cinematográfico porque se centra en generar una experiencia emocional intensa: el manejo del suspenso, la cámara, el sonido, la atmósfera. Todo eso es cine en su estado más puro”, comentó.

El guion de “Tormento”, escrito por el propio Olallo Rubio, fue concebido pensando en Natalia Solián, reconocida por su interpretación en la película “Huesera”.
Pensé en Natalia desde el principio. Es una actriz que realmente alcanza los estados emocionales que interpreta; no los simula. Trabaja desde la autenticidad y eso la hace una intérprete muy poderosa”, señaló.
Debido a que la película no se filmó en orden cronológico, el director y la actriz desarrollaron un método técnico de precisión emocional, usando una escala numérica para definir niveles de intensidad en cada escena.
“Fue un trabajo minucioso. En el terror, si las actuaciones no son precisas, la película corre el riesgo de volverse involuntariamente cómica. Natalia hizo un trabajo excepcional”, añadió Rubio.

El sonido como protagonista invisible
Uno de los grandes ejes narrativos de “Tormento” es el diseño sonoro, a cargo de Javier Umpierrez, colaborador de Rubio desde sus inicios en la radio.
El sonido en esta película es protagonista. No solo complementa, sino que narra. Lo que no ves también genera miedo. El cine de terror manipula las emociones, y el sonido dispara la imaginación del espectador para que proyecte sus propios miedos”, explicó.
El director considera que el terror psicológico es una forma de explorar el inconsciente y que, en Tormento, el espectador será quien complete la historia con su propia interpretación.
Una historia con múltiples lecturas
Rubio destacó que “Tormento” permite diversas lecturas: puede verse como una historia paranormal, psicológica o incluso una metáfora sobre la culpa y la soledad.
Me interesan las películas que no explican todo. Tormento tiene vacíos intencionales para que el espectador proyecte sus propios miedos. Es una experiencia sensorial más que discursiva”, comentó.
Inspirado en clásicos como “Halloween” y “Tiburón”, el cineasta busca rescatar el misterio del terror sin recurrir a la sobreexplicación o a los efectos excesivos.

Un reto para el cine mexicano
El realizador reconoció que hacer terror en México sigue siendo un desafío por las limitaciones de tiempo y presupuesto, pero también una oportunidad creativa.
Teníamos poco tiempo y recursos limitados, pero un equipo excepcional. En el terror todo debe funcionar con precisión, porque si algo falla, todo se derrumba. Es un género exigente, pero muy gratificante”, afirmó.
Rubio resaltó además la relevancia de contar historias ambientadas en contextos mexicanos, con personajes cercanos al público.
“La protagonista es una guardia de seguridad mexicana, alguien que podríamos ver todos los días. No es una historia en Detroit o en otro país, sino aquí, en una ciudad de México. Eso la hace más real y más inquietante”, explicó.
El futuro: del terror al documental
Tras “Tormento”, el director trabaja en un documental sobre la influencia del Pentágono en la militarización de México, un proyecto que considera complejo y de largo aliento.
Es un documental ambicioso, difícil de producir, pero necesario. Y al mismo tiempo estoy desarrollando nuevas ideas en el género del terror. Me encantaría seguir explorándolo”, adelantó.
Finalmente, Olallo Rubio invita al público a vivir la experiencia en salas de cine.
‘Tormento’ es una experiencia emocional y sensorial hecha en México, en nuestro idioma y con nuestros contextos. Es cine mexicano que no vemos todos los días”, concluyó.
CYPS