Guanajuato.- De 12 casos de personas comunicadoras asesinadas en Guanajuato de 2015 a la fecha, solo hay tres sentencias, una de ellas absolutoria. Esto significa que todavía existe un rezago en el acceso a la justicia para los periodistas. Además, cinco casos permanecen apenas en la etapa de investigación inicial, pese a que las agresiones ocurrieron hace varios años.
Lo anterior fue informado por la Fiscalía General del Estado durante una mesa de trabajo con integrantes del gremio periodístico, en la que también participaron representantes de organizaciones y asociaciones civiles, así como organismos de derechos humanos estatales e internacionales.
El 26 de junio de 2015, José Gerardo Hesiquio Nieto Álvarez fue localizado sin vida en Comonfort, en el pasaje Los Prados, dentro de la plaza comercial Nuevo Siglo. Pese a que la FGE logró reunir 15 testimonios, entre presenciales, circunstanciales y el de una víctima indirecta, el caso sigue impune y no hay ninguna persona detenida.
Víctor Manuel Jiménez Campos se dirigía a San Antonio de las Maravillas, en Celaya, para ver un juego de béisbol, pero ya no regresó a su domicilio. Esto ocurrió el 1 de noviembre de 2020 y, luego de cuatro años desaparecido, Mario Villanueva, de la Comisión de Búsqueda, informó que fueron localizados los restos óseos del periodista.
En el caso de Víctor, la justicia ha sido muy lenta, pues, además de que su carpeta está estancada en la fase de investigación inicial, tampoco hay ninguna persona detenida por su desaparición y homicidio.
Alejandro Alfredo Martínez Noguez, mejor conocido como “El Llanero Solititito”, fue asesinado el 4 de agosto de 2024, en Celaya. El reportero policiaco viajaba en una patrulla cuando fue atacado a balazos. A casi dos años de su homicidio, no hay ninguna persona detenida y su carpeta permanece en la etapa de investigación inicial.
Sergio Villegas fue asesinado el 25 de febrero de 2025, en Juventino Rosas. El comunicador se dirigía al panteón municipal para grabar un episodio de su programa de YouTube “Extremo paranormal” cuando le dispararon en varias ocasiones. Hasta el momento, solamente existe una línea de investigación y no hay personas detenidas.
Solo tres sentencias
Durante el informe, el fiscal general del Estado, Gerardo Vázquez Alatriste, dio a conocer que, de los 12 casos de agresiones y homicidios de personas comunicadoras, únicamente ha habido tres sentencias. Una de ellas fue absolutoria debido a que el testigo ocular del ataque no acudió a declarar.
Rodolfo García González fue encontrado sin vida el 5 de agosto de 2018, en la colonia La Loma, en Valle de Santiago. Su cuerpo tenía varios impactos de arma de fuego y los agentes de Investigación Criminal reunieron indicios en la escena, videos y vehículos asegurados, además de siete testimonios presenciales y circunstanciales, así como el de una víctima indirecta.
Fue precisamente gracias a uno de esos testimonios presenciales que pudieron identificar al presunto responsable. Sin embargo, el testigo, quien era clave para la teoría del caso, no pudo ser localizado ni se logró incorporar su declaración durante la audiencia de juicio, por lo que el juez dictó una sentencia absolutoria.
Israel Vázquez Rangel, reportero de El Salmantino, fue asesinado el 9 de noviembre de 2020, en Salamanca, mientras cubría un hecho policiaco. La Fiscalía General de la República (FGR) atrajo el caso y logró sentencias de 27 y 21 años de prisión para el autor material y el coautor del homicidio.
En este caso, el Fiscal informó que ha sido el único en el que se comprobó que el motivo del ataque estuvo relacionado con su ejercicio periodístico, pues durante el juicio oral se acreditó que el delito fue cometido como una forma de castigar la libertad de expresión.
Eduardo Menellic Alcaraz Aranda fue asesinado el 16 de noviembre de 2024, en la ciudad de León. La FGE logró una sentencia condenatoria contra dos personas: un adulto, a quien se le impusieron 18 años de prisión, y un adolescente.
Detenidos, pero no sentenciados
Vázquez Alatriste mencionó que, de los 12 casos, en ocho hay nueve personas detenidas, incluidas las que ya fueron sentenciadas. Sin embargo, en cuatro homicidios no tienen identificado a ningún sospechoso.
Tal es el caso de Ismael Flores Álvarez, quien fue víctima de un intento de homicidio el 14 de diciembre de 2024. La agresión ocurrió cuando laboraba como guardia de seguridad en el bar El Paraíso, del que también era copropietario, en Dolores Hidalgo. Al establecimiento llegaron dos personas en una camioneta negra y abrieron fuego contra él.
El comunicador sobrevivió al ataque armado. Se giraron órdenes de aprehensión y hay una persona detenida y vinculada a proceso. También existe otra persona identificada, pero se encuentra detenida por un delito no relacionado con este caso.
En los homicidios de Kristian Uriel Martínez, asesinado el 2 de marzo en un bar de Romita, y de Raúl Hiram Villares Belmont, ocurrido el 13 de marzo del mismo año, solamente hay una persona detenida.
Crece el miedo entre el gremio periodístico
Durante la mesa de trabajo, además del informe, hubo un espacio para que periodistas y comunicadores hablaran sobre sus necesidades en materia de seguridad durante las coberturas. De acuerdo con los testimonios, la zona Laja-Bajío es especialmente peligrosa por la cantidad de hechos de alto impacto que se registran todos los días, al igual que los municipios más alejados del estado, donde permea la presencia del crimen organizado.
Sobre este tema, el secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, se comprometió a dar seguimiento a los casos de intimidación y amenazas denunciados durante la reunión, y refrendó el compromiso de garantizar el ejercicio de la libertad de expresión en el estado.
“La libertad de expresión y el periodismo son pilares de la democracia. El periodismo informa, documenta, investiga y cuestiona; permite que la sociedad conozca los asuntos públicos, contraste versiones y tome decisiones con mayores elementos. Por eso, cualquier agresión, amenaza o intimidación contra una persona periodista vulnera el derecho de la sociedad a estar informada. Esa violencia no es tolerable”, concluyó.
Urgen rediseño al Atlas de Riesgo
Aunque el Gobierno del Estado presentó el Atlas de Riesgos 2025-2026 como un mecanismo para protección de personas Defensoras y periodistas en todo Guanajuato, diferentes voces señalaron la necesidad de un rediseño para hacerlo verdaderamente útil.
Las autoridades lo destacaron como un ejercicio único en el País que permite identificar zonas, condiciones y factores de vulnerabilidad para anticiparse y actuar antes de que ocurra una agresión contra estas personas.
Esto dentro del Informe Anual del Consejo Estatal de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de Guanajuato, que se llevó a cabo el 17 de junio.
Dentro del contenido que aparece en el Atlas resalta la identificación de 11 zonas “silenciadas”, es decir, lugares donde no se puede publicar sobre algunos temas por el riesgo que implica para los periodistas.
A su vez cuenta con cifras sobre las medidas de protección vigentes que acompañan a periodistas y personas defensoras en todo el estado, como también el número y tipo de agresiones que se ha documentado por el Consejo.
Sin embargo, Raymundo Sandoval, integrante de la Plataforma por la Paz y la Justicia en Guanajuato, realizó un diagnóstico de inconsistencias y vacíos que presenta este Atlas.
A su vez presentó una propuesta para convertir esta herramienta en un instrumento público, técnico y participativo que permita prevenir riesgos, focalizar medidas de protección, monitorear la procuración de justicia y restituir el derecho colectivo a la información.
Este trabajo se une a opiniones recabadas por AM de periodistas que señalan las áreas de oportunidad que urgen para aplicar en este sentido.
Lo que hace falta
El activista Raymundo Sandoval publicó un documento titulado “Observaciones técnicas y recomendaciones para la mejora del Atlas de Riesgo de Personas Defensoras y Periodistas de Guanajuato”, el pasado 28 de junio, en el que enlista diferentes deficiencias.
Señala que el Atlas presenta cifras que no incorporan o contradicen los datos documentados por organizaciones como ARTICLE 19 y la ONU-DH, mientras en apartados donde hay registros externos verificables, muestra cifras nulas o no publicadas.
Explica el riesgo de enfatizar la ausencia de medios (desiertos informativos), sin incorporar la noción de zonas grises ni el concepto más amplio de zonas silenciadas (violencia estructural y autocensura).
Otros cuestionamientos es hacia una “metodología opaca y criterios no publicados” en algunas de las cifras que publica y la falta de “indicadores sobre avances de investigaciones, medidas cautelares, imputados o sentencias”.
Indica la falta de perspectiva de género y enfoque diferencial al no existir capas de datos o fichas específicas para mujeres periodistas o personas buscadoras. Y finalmente apunta hacia el enfoque que tiene esta herramienta.
Parece orientado a mostrar la respuesta institucional (oficios, medidas emitidas) más que a ofrecer información útil y verificable para periodistas, colectivos y ciudadanía”, se lee el texto.
Hay municipios invisibilizados
Antonio Velázquez, director general de ‘Más de Acá Noticias’, medio de comunicación de Dolores Hidalgo, señaló la falta de acompañamiento para recurrir al Mecanismo de Protección para Periodistas, especialmente en algunas zonas del estado.
“Muchas veces sabemos que existe, pero a la hora de que te pasa algo no sabes cómo reaccionar o con quién comunicarte. Y muchos compañeros, sobre todo en estas zonas de silencio, están así, no saben con quién asistir”, expresó al ser consultado por AM.
Indicó que las diferentes acciones que se implementan están focalizadas hacia los municipios más grandes y los del Corredor Industrial
Y en la zona norte, por ejemplo, donde yo trabajo, es muy poca la atención que se nos da por parte del Gobierno del Estado. De los municipios pues ninguna, absolutamente nada”, añadió.
Por su parte, el periodista Andrés A. Solis de la cadena de Meganoticias realizó otra serie de cuestionamientos hacia el Atlas dentro de una publicación en el sitio ‘Verificado’, en el que señala que “al menos su versión pública no sirve absolutamente para nada”.
Apuntó que esta plataforma no identifica los factores de riesgo, agentes agresores, vulnerabilidades de periodistas, capacidad de reacción de las autoridades, estrategias de atención y coordinación entre autoridades municipales y estatales, por mencionar algunas.
Solis indicó que existe un “acceso institucional”, restringido para personas funcionarias en el que espera que el Atlas cuente con mayor información de utilidad.
¿Qué se propone?
Raymundo Sandoval propone transformar el Atlas de Riesgo con una redefinición conceptual para identificar la violencia estructural y la autocensura que sufren los periodistas.
Entre las acciones que enlista es publicar un anexo obligatorio que detalle las fuentes, los criterios de verificación y los umbrales para considerar un hecho como agresión vinculada a la labor periodística o de búsqueda.
Incluir registros de la sociedad civil y organismos internacionales para resolver discrepancias con las cifras oficiales; implementar un mapa interactivo con capas seleccionables que muestren asesinatos, desapariciones o medidas de protección vigentes.
Crear fichas específicas para mujeres periodistas y personas buscadoras; establecer una mesa técnica permanente con colectivos, academia y organizaciones civiles para validar la metodología y los datos trimestralmente.
Por su parte, Antonio Velázquez, mencionó la necesidad de un enlace regional del Consejo Estatal que tuviera mayor presencia en todos los municipios que le correspondiera.
Para en caso de que suceda cualquier cosa con algún compañero o que nos enteremos, poder avisar de la mejor manera y de la manera más rápida”, opinó.
A su vez cuestionó el trato que se recibe en los ministerios públicos, los cuales desestiman cuando los periodistas acuden a denunciar presuntos casos de acoso en su contra.
“No se le da atención y es desechado por los ministerios públicos en donde muchas veces se le trata a los periodistas como si ellos fueran los delincuentes”, dijo.
AAK