La victoria de Péter Magyar en Hungría no solo reconfigura el mapa de la Unión Europea, sino que ofrece una lección global: ni el control de medios ni el nacionalismo extremo frenan el desgaste de un modelo agotado por la corrupción y el déficit. Gómez Orozco explora el paralelismo entre la fractura del Fidesz húngaro y las posibles rutas de alternancia en México.
Categoría: Opinión
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