Guanajuato.- Antes de que termine el año, las empresas deberán contar con un sistema para administrar datos ante la reducción de la jornada laboral.
La revisión laboral se enfocará en verificar que los registros de la jornada laboral y horas extras sean reales, detallados y sin duda de su certeza, coincidieron Carlos Cerdán, especialista en temas laborales, y Tomás Kachadourian, director de Inteligencia de Negocios de InfoBlock.
“La reducción de la jornada laboral no es reversible; estamos a escasos meses de que se ejecute la primera etapa”, advirtió Carlos Cerdán, especialista en temas laborales y fundador de Happy Nom.
“La discusión no es si se debe aplicar o no cuando ya está en el Diario Oficial de la Federación (DOF); esa es una discusión perdida. La pregunta es cómo se van a preparar para la reducción y la cantidad de adecuaciones que deben hacer”.
El directivo explicó que la administración de la información de la jornada será obligatoria para el inicio de año, con el objetivo de identificar desvíos en el cumplimiento legal de las empresas. “Esta reforma tiene candados por todos lados; la información te van a obligar a subirla de forma digital”.
Esto se suma a la interconexión con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), para que desde una misma fuente salga toda la información.
“Veo esta reforma muy compleja porque tiene una estructura tecnificada en la que la mayor parte de la información estará vigilada por inteligencia artificial y mecanismos automatizados; la detección no será al ojo humano”.
Cerdán refirió que la empresa tendrá la obligación de reportar jornadas de forma digital, amarrando todo el proceso sin margen de evasión. “Está bien que se vigile el derecho de las personas”.
El especialista puso el foco en los trabajadores acostumbrados a laborar horas extras como parte de su ingreso base. Las horas extras tienen un límite superior respecto a las que estaban en jornadas dobles; aun así, implica más tiempo de horas dobles, por lo que se encarece el pago extraordinario.
Carlos Cerdán puso de ejemplo a Colombia, donde en julio de este año redujeron su jornada y las Mipymes comenzaron a perder productividad en un 4.6 % de forma general. “Es un mercado parecido al nuestro y representa un comparativo de lo que nos puede pasar”.
Advirtió que, considerando ese antecedente, para México se prevé una baja en la productividad de las micro y pequeñas empresas, cierres, reducción de la oferta laboral por automatización y un cambio en los esquemas de evaluación del desempeño de los colaboradores.
Respecto a la gestión de datos, recomendó realizar un análisis para la redistribución de jornadas y adquirir productos de control de asistencia digital, pues actualmente existe una laguna de desconocimiento sobre las reglas de operación del reloj checador.
“Las empresas deben entender que hacer un cambio de esta naturaleza va a doler; hoy puede ser permisivo, mañana no”.
Para comprender los alcances de esta medida, el especialista ofrecerá una máster clase el 24 de septiembre.
Registro electrónico
Tomás Kachadourian, director de Inteligencia de Negocios de InfoBlock, explicó que el principal reto para las empresas no será implementar un registro electrónico de jornada, sino garantizar que la información generada sobre tiempo trabajado y horas extras sea precisa, consistente y verificable.
El directivo detalló que, aunque el 95 % de las grandes empresas registra jornadas, el desafío radica en la calidad de la información. En este sentido, observó que las compañías más robustas cuentan con mecanismos electrónicos para registrar asistencia y jornadas laborales.
No obstante, muchas organizaciones continúan enfrentando inconsistencias derivadas de cambios de turno, jornadas variables, incidencias operativas y errores en el cálculo del tiempo extraordinario.
Kachadourian refirió que el debate público se ha concentrado en la obligatoriedad del registro electrónico. La trazabilidad de la información relacionada con entradas, salidas, descansos, cambios de turno y tiempo extraordinario se convertirá en un elemento clave para certificar el cumplimiento de las obligaciones laborales.
Para ello, implementaciones como la que ofrece Time Block reducen en un 15 % los errores en el pago de tiempo extra.
De acuerdo con un análisis de InfoBlock sobre los planteamientos recientes de la STPS, la fiscalización laboral podría avanzar hacia un mayor uso de herramientas digitales y procesos automatizados de validación de información.
“Las organizaciones mejor preparadas serán las que tengan la mejor tecnología que les permita generar datos confiables, auditables y consistentes ante cualquier revisión”, destacó Kachadourian.
De ahí que el siguiente paso regulatorio estará enfocado en la calidad de la información generada por esos sistemas y en la capacidad de las organizaciones para cotejar que las horas registradas coincidan con las reportadas y pagadas a los trabajadores.
Explicó que, para las operaciones que funcionan 24/7, lo planeado versus la realidad no siempre coincide. “Nuestro ecosistema constantemente se adapta a esos cambios en la operación para que, de manera proactiva, el supervisor no tenga que dedicarle tiempo a esto”.
Compartió que en la empresa tienen una métrica según la cual un supervisor a cargo de 50 personas puede dedicar hasta cinco horas a la semana a gestionar el tiempo del personal. Con su ecosistema, ese tiempo se reduce a 20 minutos.
Detalló que su plataforma consta de dos partes: un dispositivo diseñado y fabricado por ellos en México, y un software que se adapta constantemente para reflejar lo que se paga al trabajador.
Este ecosistema genera transparencia laboral; con un solo clic se puede saber exactamente el tiempo extra que debe pagarse y cómo está distribuido.
El directivo destacó que la empresa tiene 20 años en el mercado y actualmente opera en México, Centroamérica y Sudamérica, con marcada presencia en la industria y la manufactura. “Estamos en seis de las 20 empresas más grandes de México”.
Se adelantan
La empresa Nutrición Rojo adelantó sus procesos para cumplir con la jornada laboral de 40 horas. La firma dedicada a la elaboración de alimentos deshidratados para mascotas está asentada en Celaya.
Su fundador, José Luis Chacellor, detalló que el año pasado, antes de que comenzara la obligación de reducir la jornada laboral, implementó una semana de trabajo de lunes a viernes de 8:00 a 14:00 horas.
“Fue con la perspectiva de conservar al personal, dada la complicada rotación para tener gente capacitada”. Esta medida, dijo, buscó generar un buen ambiente laboral con un horario adecuado.
El empresario señaló que en la planta colaboran cuatro personas, ya que han apostado por la tecnología y la especialización de los colaboradores. “La maquinaria me ayuda a no requerir mucho personal; prefiero contar con gente más capacitada”.