Washington, Estados Unidos.- Las primeras urnas comenzaban a cerrar este martes mientras los estadounidenses, molestos por los altos precios y la guerra contra Irán, y preocupados por la corrupción dentro del gobierno, acudían a votar en unas elecciones legislativas que servirán como referéndum sobre el segundo mandato del presidente Donald Trump.
Las elecciones en EU podrían cambiar drásticamente el panorama político en Washington. Los demócratas se mostraban cautelosamente optimistas sobre sus posibilidades, mientras veían a los republicanos pasar el tramo final de la campaña destinando decenas de millones de dólares a estados y distritos que Trump ganó con holgura hace apenas dos años.
Los demócratas apuestan a que el descontento por el incumplimiento de la promesa de Trump de atender el aumento de los costos, la guerra con Irán y la percepción de que se ha centrado más en embellecer la capital del país que en las dificultades de la gente para pagar gasolina reduzcan la participación republicana e impulsen a sus propios votantes a acudir a las urnas.
Los republicanos mantenían la esperanza de que su amplia ventaja económica ayudara a contener el avance demócrata, pero se preparaban para perder el control de la Cámara de Representantes y luchaban por conservar el Senado, un desenlace que parecía improbable a comienzos de este año, dado un mapa electoral que muchos consideraban favorable al partido.
En los primeros resultados, el senador demócrata Mark Warner fue reelegido con facilidad en Virginia, mientras que la representante demócrata Debbie Wasserman Schultz ganó un nuevo escaño en Florida después de cambiar de distrito en respuesta a la redistribución electoral realizada por los republicanos.
Aun así, los márgenes son estrechos en ambas cámaras y uno o dos escaños podrían inclinar la balanza. Los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro escaños entre los 100 integrantes del Senado para obtener la mayoría, y gran parte de las contiendas más reñidas se encuentran en estados de tradición republicana. En la Cámara de Representantes, integrada por 435 miembros, solo necesitan ganar tres.
Más de 59 millones de personas ya habían emitido su voto antes del martes, según un análisis de The Associated Press, superando la participación del voto anticipado de 2022.
Trump, cuyo partido ha tenido dificultades para movilizar a los votantes que participan con menor frecuencia, ha pedido a los electores que actúen como si él estuviera en la boleta, incluso cuando muchos candidatos republicanos han intentado mantener distancia.
La intensa agenda de Trump incluyó visitas a estados predominantemente republicanos, entre ellos Kansas, Mississippi y Carolina del Sur, lo que puso de manifiesto los desafíos de su partido.
El martes, declaró en una entrevista con Fox News Channel que “la inflación está resuelta”, aunque los precios al consumidor subieron 3.6% en septiembre respecto al mismo mes del año anterior, informó el Departamento de Comercio la semana pasada.
“Creo que los resultados van a ser mejores de lo que creen”, dijo Trump sobre las elecciones.
El electorado está frustrado y descontento
Los votantes llegaron a las elecciones en EU de este martes con mal ánimo, profundamente descontentos con el rumbo del país y pesimistas sobre el futuro, de acuerdo con The AP Voter Poll.
La gran mayoría de los estadounidenses se sienten frustrados con la situación actual del país. Alrededor de tres cuartas partes de los votantes dicen sentirse “enojados” o “insatisfechos” con su trayectoria.
La insatisfacción fue particularmente alta en estados demócratas como California y Massachusetts, pero incluso en entidades gobernadas por republicanos, una buena parte de los votantes se declararon al menos “insatisfechos”.
La economía fue alguna vez uno de los temas más importantes para Trump y una de las claves de su regreso a la Casa Blanca. Sin embargo, la encuesta reveló que aproximadamente tres cuartas partes de los votantes afirman que la economía “no está tan bien” o está “mal”.
Alrededor de ocho de cada 10 señalan que la inflación ha causado dificultades financieras “severas” o “moderadas” en sus hogares, ya que el alza de los precios ha hecho más difícil costear necesidades básicas como gasolina y alimentos.
La corrupción gubernamental también fue un tema clave para los votantes. Aproximadamente la mitad la citó, junto con el costo de vida, como un asunto “crucial” para su voto al Congreso, por encima de quienes se preocupan por las políticas de aplicación de las leyes migratorias, la guerra con Irán y los centros de datos para inteligencia artificial (IA).
“El pueblo estadounidense está enojado. Quiere cambio”, expresó la representante Suzan DelBene, presidenta del Democratic Congressional Campaign Committee, quien sostuvo que la inercia estaba a favor de su partido.
Los votantes califican a Trump
Los centros de votación abrieron a primera hora del martes y sin grandes afectaciones en la costa este.
En el condado de Westchester, en los suburbios de la ciudad de Nueva York, funcionarios dijeron que las boletas se colocaban en bolsas de emergencia para su conteo posterior debido a un problema con las máquinas que reciben las papeletas de papel. Subrayaron que las boletas permanecerían seguras.
En Raleigh, Carolina del Norte, el bibliotecario James Moore dijo que votó por los demócratas en respuesta al gran proyecto de recortes de impuestos de Trump.
“Estoy pagando más impuestos. Estoy pagando más por mi atención médica. Estoy pagando más por todo”, subrayó. “Necesitamos más representantes en el Congreso que alcen la voz frente a Trump”.
El martes, Mark Barker, de Palm Beach Gardens, Florida, dijo que Trump era lo primero que tenía en mente mientras votaba.
“He estado siguiendo a Trump todo el tiempo. De verdad creo que está haciendo un trabajo increíble”, dijo Barker, al mencionar la promesa del presidente de entregar 5 mil dólares a cada adulto en Estados Unidos si los republicanos retienen el control del Congreso, la política fronteriza y la guerra en Oriente Medio.
“Todo lo que ha hecho ha sido sobresaliente”.
Trump ha seguido haciendo afirmaciones falsas sobre fraude electoral, como insistir en que personas sin ciudadanía estadounidense están votando de manera masiva.
Su gobierno ya presentó demandas en Alaska y California. Los demócratas temen interferencias e intimidación a los votantes, mientras que el Departamento de Justicia federal amenaza con procesar a funcionarios electorales locales.
Las decisiones de Trump podrían resultar costosas
Los republicanos habían intentado desafiar el precedente histórico, según el cual el partido del presidente casi siempre pierde escaños en las elecciones de mitad de mandato, mediante un agresivo esfuerzo de redistribución de distritos destinado a crear un mapa electoral más favorable.
Sin embargo, el plan podría quedarse corto, ya que los nuevos distritos trazados en Florida y otros estados considerados “seguros” para los republicanos podrían no votar de esa manera.
Otras decisiones de Trump podrían resultar costosas.
En Texas, Trump trabajó para desplazar al senador John Cornyn, un veterano en el cargo, en favor del fiscal general Ken Paxton, quien se ha visto envuelto en escándalos, preparando el terreno para una contienda extraordinariamente cara contra el candidato demócrata James Talarico, con quien los demócratas esperan cumplir su objetivo de darle la vuelta al estado.
En Carolina del Norte, el senador Thom Tillis optó por retirarse tras chocar con Trump. El reemplazo elegido por el mandatario, el expresidente del Comité Nacional Republicano Michael Whatley, ha tenido dificultades para ganar apoyo frente al candidato demócrata, el exgobernador Roy Cooper.
“Todo depende de la participación. Si logramos que nuestros votantes salgan, ganamos”, comentó el presidente del Comité Nacional Republicano, Joe Gruters.
El Senado y la Cámara de Representantes están en juego
En el Senado, los demócratas se han mostrado más confiados en sus posibilidades de ganar Carolina del Norte y conservar Georgia, donde el senador Jon Ossoff se enfrenta al representante republicano Mike Collins.
Otras contiendas clave incluyen Ohio, donde el exsenador demócrata Sherrod Brown desafía al senador republicano Jon Husted, y Alaska, donde el gobierno de Trump presentó una demanda para bloquear la certificación de los resultados del Senado si el actual senador republicano Dan Sullivan pierde la contienda, citando la presencia de un segundo candidato llamado Dan Sullivan en la boleta.
Los republicanos, por su parte, esperan conservar escaños en estados como Iowa, Kansas y Maine, y ganar Michigan, donde Mike Rogers se enfrenta al progresista Abdul El-Sayed, uno de los candidatos de izquierda que se impusieron en las primarias demócratas esta temporada electoral.
La exrival de El-Sayed en las primarias, Haley Stevens, sacudió la contienda al respaldar a Rogers, lo que volvió a poner el foco en las tensiones en torno a Israel y el rumbo del partido.
En la Cámara de Representantes, los republicanos intentan aferrarse a su estrecha mayoría, mientras los demócratas buscan arrebatarles escaños en estados que Trump ha ganado repetidamente, desde Florida y Texas hasta Iowa.
La gran mayoría del gasto republicano en publicidad televisiva durante la elección general, el 88.1%, se destinó a estados y distritos que Trump ganó en 2024, según un análisis de The Associated Press de datos de AdImpact, una firma de seguimiento de medios.
Eso incluyó más de 850 millones de dólares en reservas de anuncios en estados y distritos que Trump ganó por 10 puntos o más.
Decenas de estados eligen gobernadores
Más allá de Washington, 36 estados elegirán gobernadores. Los demócratas esperan obtener la mayoría de las gubernaturas por primera vez en dos décadas.
Entre las contiendas competitivas figuran las de estados muy poblados como Texas y Florida, además de otros tradicionalmente republicanos como Iowa.
En Ohio, la campaña del republicano Vivek Ramaswamy enfrentó críticas por un anuncio en el que aparecía la demócrata Amy Acton con su madre, quien perdió la custodia de Acton hace décadas después de que su esposo, el padrastro de Acton, fuera acusado de violarla cuando era niña.
Hay mucho en juego en Washington
Los resultados de las elecciones en EU moldearán los últimos dos años del segundo mandato de Trump, después de que la mayoría republicana en el Congreso aprobó gran parte de su agenda.
Aunque el mandatario ha demostrado habilidad para superar los intentos por contenerlo, si los demócratas toman el control de siquiera una de las dos cámaras del Congreso, podrían abrirse investigaciones y posibles juicios políticos.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el magnate tecnológico Elon Musk, quien fue asesor de Trump, figuran entre los posibles objetivos.
El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, de Nueva York, quien podría convertirse en el primer presidente afroestadounidense de esa cámara si su partido obtiene la mayoría, ha delineado una ambiciosa agenda de 100 días centrada en reducir el costo de vida y supervisar rigurosamente al gobierno de Trump.
El Senado podría convertirse en un respaldo clave para las prioridades de Trump si los republicanos retienen el control, o en un nuevo centro de poder para los demócratas, que podrían utilizarlo para frenar nominaciones presidenciales y desafiar la agenda de la Casa Blanca.
Un desempeño particularmente sólido de los demócratas también daría impulso al grupo de posibles candidatos presidenciales que esperan entre bastidores, como el gobernador de California, Gavin Newsom; el gobernador de Illinois, JB Pritzker, y el exsecretario de Transporte Pete Buttigieg.
También podría complicar los caminos del vicepresidente JD Vance y de otros republicanos que quizá busquen convertir su lealtad al presidente en impulso político.
HLL