Guanajuato.- El transporte público en Guanajuato enfrenta un colapso sistemático en diferentes municipios en los que se agudizó la reducción de usuarios a causa de las malas condiciones del servicio.
Las problemáticas por el aumento en los tiempos de espera, la falta de rutas, las unidades en pésimas condiciones y la desatención de los operadores se repiten en al menos ocho ciudades de la entidad que documentó AM.
Una prueba de esta crisis se dio en la aparición de Guanajuato en la posición 12 de una evaluación hecha a las 32 entidades del País sobre la percepción ciudadana de la eficiencia del transporte público que realizó la casa encuestadora Rubrum a finales de 2025.
Los resultados de este ejercicio en el que entrevistaron a mil personas por cada estado arrojaron una calificación promedio de 5.97 en una escala en la que uno es la calificación más baja y nueve la más alta.
Sin embargo, los líderes transportistas de distintos municipios argumentaron que existe una falta de rentabilidad por la caída de los usuarios que ha provocado el deterioro del servicio. A su vez reclamaron por la poca inversión en infraestructura vial que han destinado los gobiernos municipales.
Por su parte, las autoridades locales señalan que el principal detonante de la crisis es la migración masiva de pasajeros hacia vehículos particulares, especialmente la motocicleta.
Aunque también reconocieron incumplimientos en las obligaciones de los concesionarios, justificaron otras deficiencias en el servicio debido a la falta de actualización de las tarifas.
Caída histórica en León
El 2026 se perfila para ser el año con el menor flujo de usuarios del transporte público de León desde que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) comenzó a realizar registros detallados en 2021.
La reducción de pasajeros del Sistema Integrado de Transporte (SIT), conocido como Optibús, es de hasta el 19.1% entre enero a junio de este año, en comparación con el mismo periodo del 2023, cuando se tuvo el pico de pasajeros.
En el primer semestre del 2023 se contabilizaron más de 106 millones de personas utilizando el transporte, mientras este 2026 fueron poco más de 86 millones de usuarios; esto representó una caída de hasta 20 millones en esta comparativa.
Leopoldo Mora Flores, director de Movilidad del Municipio, atribuyó el colapso al incremento exponencial de motocicletas. Explicó que de acuerdo con el último informe de la Secretaría de Finanzas de Guanajuato, al 31 de julio se tenía un registro de 179 mil motocicletas y 749 mil vehículos en León, lo que ha colapsado las principales avenidas de la ciudad.
Cada año se incrementa en 12 mil el número de motociclistas, mil por mes. El último reporte es de 179 mil motos registradas, pero estimamos que hay un 30% más que no tienen registro, así que estimamos que hay más de 200 mil motos circulando en León”, indicó en entrevista el 15 de agosto.
Mora Flores reconoció que resolver esta problemática es complejo e informó que está próximo un estudio para diseñar soluciones que favorezcan el uso del transporte público.
El representante de las 19 empresas de transporte urbano en León que integran el SIT, Daniel Villaseñor Moreno, coincidió en que a partir de la pandemia de COVID, el transporte ha ido a la baja, mientras que se ha incrementado el número de motos.
Si no hacemos algo al respecto, la caída de movilidad va a continuar y el colapso es inminente si seguimos de esta manera”, externó ante la prensa.
Para abordar la problemática, Villaseñor presentó tres propuestas durante un Foro de Movilidad Inteligente y Sostenible que se llevó a cabo en agosto.
Destacó implementar más carriles exclusivos para evitar congestionamientos y agilizar los traslados; reforzar la vigilancia y regulación para impedir que particulares se estacionen en vías primarias, y escalonar los horarios de entrada y salida de distintos sectores para reducir las aglomeraciones en horas pico.
Los usuarios consultados por AM coincidieron en que los tiempos de espera son excesivos y que la calidad actual del servicio no justificaría un aumento en el pasaje.

Las líneas 8, 6 y 4 tardan mucho en pasar y cuando llegan están demasiadas saturadas. Así que si suben de precio no concordaría mucho porque tardan demasiado y a veces ni te puedes subir porque el chofer ya no deja”, externó Danna Mendoza.
“Si lo suben, yo no tengo los recursos para pagar el aumento, aunque yo creo que el servicio es bueno, solo que están pasando cada vez menos camiones, regularmente duro entre una hora y dos para tomar uno”, dijo Roberto Rodríguez Méndez.
En Irapuato cumplen a medias
El problema del transporte público de Irapuato cobra mayor relevancia debido a que en julio de 2024 se autorizó un incremento de dos pesos para el pago en efectivo y de un peso para la tarifa diferencial mediante la tarjeta de prepago.
El aumento estuvo acompañado de una serie de compromisos que los concesionarios debían cumplir para avanzar en la modernización del transporte público. Entre estos acuerdos se contempló la renovación del parque vehicular y otras acciones encaminadas a mejorar las condiciones del servicio.
No obstante, los pasajeros aseguran que todavía existe una diferencia importante entre las condiciones que se anuncian en los informes oficiales y las que encuentran cuando abordan determinadas unidades.

Hay camiones que todavía están muy mal. Los asientos están rotos y algunas unidades se sienten viejas. Uno espera que con el aumento de la tarifa realmente mejore el servicio, pero seguimos igual”, comentó Cristina Jiménez, usuaria del transporte público.
Usuarios consultados señalaron que existen rutas en las que el paso de las unidades no es constante y los pasajeros pueden permanecer durante largos periodos en las paradas antes de conseguir abordar un camión.
“Lo que más molesta es que uno tiene que esperar demasiado. Hay rutas en las que pasa un camión y después tardan mucho en volver a pasar”, declaró Esther Hernández.
Durante la revisión realizada por las autoridades se informó que solamente fueron abordados tres de los seis compromisos contemplados en la convención.
Entre los avances reportados se encuentra la instalación de dispositivos USB. De acuerdo con la información presentada, actualmente existe un registro de 400 unidades que cuentan con este dispositivo.
También se informó sobre la capacitación de 400 operadores y la renovación de 63 unidades desde la firma del acuerdo tarifario.
El director de Movilidad y Transporte de Irapuato, Alfredo Torres Nohra, informó que la renovación se ha realizado conforme a las unidades programadas para cada trimestre.
Tenemos una renovación de 63 unidades de parque vehicular desde el acuerdo tarifario a la fecha, cumpliendo obviamente con las unidades que se programaron para cada trimestre”, señaló.
El acuerdo establece que las unidades incorporadas al servicio no deben ser modelos anteriores a 2018 y contempla como objetivo la renovación de tres camiones al mes.
“Uno ve que dicen que hay sanciones, que están revisando los camiones y que están capacitando a los choferes, pero cuando uno se sube sigue encontrando cosas que no deberían estar pasando”, comentó un usuario.
También hay choferes que tratan mal a la gente. Si preguntas algo se molestan o contestan de mala manera. No todos son así, pero sí hay algunos que deben entender que están dando un servicio y que nosotros estamos pagando por él”, explicó Juan Contreras.
Celaya pierde 40% de usuarios
La tardanza en los camiones, el mal trato hacia los usuarios y las malas condiciones de las unidades han provocado que los viajes en transporte público en Celaya disminuieran un 40%.
De acuerdo al estudio de Movilidad para crear el sistema integrado de transporte público de Celaya se señala que en 2010, más de 230 mil usuarios viajaban en camiones, sin embargo esa cifra disminuyó a 140 mil personas en 2023 y la cifra continúa reduciéndose.
Dicho estudio señala las principales quejas del servicio como el exceso de velocidad, exceso de usuarios en los periodos de máxima demanda, excesivos tiempos de espera, pocas unidades en la ruta, distancias largas entre paradas y existencia de una sola ruta en su zona.
Mientras que las quejas sobre los choferes son que son groseros, no respetan los horarios, regularmente circulan rápido, pasan los topes muy fuerte, no se detienen en las paradas, no hacen alto total para bajar o subir y no aceptan tarjetas SIBE.
El regidor y presidente de la comisión de Movilidad, Miguel Villanueva Floresvillar señaló: “Tenemos que mejorar el servicio, sabemos que hay unidades fuera de vida útil pero una de las cosas que la gente se queja es el servicio y la forma de manejar del chofer y la limpieza de las unidades, en la mayoría de empresas se otorga un servicio de baja calidad y es lo que más le afecta a los usuarios en su percepción”.
Actualmente, circulan diariamente alrededor de 230 unidades del transporte público y recientemente se retiraron 38 camiones que habían cumplido su vida útil.
A principios de agosto, un grupo de ocho de los 13 concesionarios del servicio de transporte público de Celaya solicitaron un aumento de 11 a 14 pesos en la tarifa general con el argumento de la reducción de usuarios y los altos costos de los insumos para su operación.
El último incremento a las tarifas entró en vigor hace casi tres años, el 17 de septiembre de 2023 y a partir de esa fecha la tarifa en efectivo es de 11 pesos, el costo general con la tarjeta SIBE es de 9.50 pesos y el precio preferente con esta tarjeta de prepago es de 6.50 pesos para estudiantes y personas de la tercera edad.
Sin concesiones y peleas en Guanajuato capital
Peleas con machetes, rutas ineficientes, malos cobros y unidades en mal estado son parte del problema del transporte público en Guanajuato capital. Además las concesiones están vencidas desde hace más de 20 años y no hay fecha de que el Ayuntamiento dé nuevas por un amparo que un juez federal dio a los transportistas.
El conductor de la ruta le sacó pleito a otro conductor por quererle ganar el pasaje, se le cerró y se empezaron a decirse de palabras, luego se bajaron los dos y el cobrador y uno se regresó por un machete que traía. No pasó a mayores porque Dios es grande y más gente les dijo que le bajaran”, contó la usuaria Carmen.
Al respecto, el subsecretario de Tránsito, Movilidad y Transporte, Alejandro Barbarino Sosa, informó que a la semana reciben entre 30 y 40 quejas relacionadas con el servicio.
“Estamos afinando esos detalles para ver cuál es el problema real, si es el tráfico vehicular o si es un descuido por los propios transportistas… Que ya no cubren la ruta, por ejemplo en las noches también dicen que ya no hacen la ruta nocturna y nos dejan tirados a los que salimos tarde de los trabajos”, dijo el funcionario.
Durante junio, la Subsecretaría de Tránsito, Movilidad y Transporte retiró al menos 20 unidades que ya habían rebasado su vida útil que según la Ley de Movilidad para el Estado de Guanajuato es de 10 años con una prórroga de 15.
Estas fueron reemplazadas por camiones de la empresa irapuatense TEB con un permiso que renuevan mensualmente.
Con ellos se está trabajando de una manera regular, al principio sí teníamos bastantes quejas porque por lo mismo no conocían la ruta al 100%, creo que tienen la experiencia suficiente para explotar la ruta como se debe de hacer y en ese aspecto ya hemos tenido una disminución de quejas, asimismo se presentaban varias quejas por fallas mecánicas”, agregó.
Además, todavía existe un déficit de unidades pues únicamente se brinda el servicio con 115 unidades cuando lo ideal deberían ser superiores a las 200.
Por si fuera poco, no hay ninguna concesión vigente, ya que desde 2002 que el Gobierno del Estado dio la facultad al Ayuntamiento para otorgarlas, no se hizo nunca el canje.
Y aunque el año pasado se emitió una convocatoria para regularizar las concesiones, los transportistas se ampararon y un juez federal otorgó la suspensión definitiva. Por lo que la Comisión Especializada en Materia de Concesiones del Transporte Público nunca pudo revisar los más de 200 expedientes que los interesados presentaron.
Daniel Chowell Arenas, secretario del Ayuntamiento, informó en entrevista que el tema sigue atorado en los tribunales, pues los concesionarios denunciaron que el Municipio habría violado la suspensión definitiva al darle los permisos supletorios a TEB.
Sin embargo, el Gobierno Municipal ganó el tema ya que no estaba relacionado con la convocatoria.
“Interpusieron un recurso porque alegaban que se había violentado la suspensión, el Municipio interpuso el recurso correspondiente y eso es lo que concedió la razón la autoridad federal; porque en realidad el amparo es respecto del proceso de concesión, de que no continúen las siguientes etapas de la convocatoria y eso sigue igual.
El tema de que se han ido deteniendo unidades porque no cumplen con los requisitos para circular no tiene que ver con el proceso de la convocatoria del juicio amparo”, declaró el Secretario.
En Salamanca solo 10 camiones cumplen

Solo 10 de 300 unidades del transporte público aprobaron la revista mecánica en Salamanca. Mientras se registra una disminución de casi 40% en el flujo de pasajeros y la cancelación de ocho rutas en los últimos siete años.
Esta situación ha propiciado que un sector de la población recurra al uso de motocicletas o vehículos particulares para desplazarse, mientras las autoridades locales mantienen mesas de trabajo y preparan un estudio técnico de movilidad.
El panorama operativo quedó de manifiesto durante la reciente revista mecánica municipal: de un padrón estimado en más de 300 unidades registradas para brindar el servicio, se presentaron 150 a la inspección y solo 10 cumplieron con la totalidad de las especificaciones requeridas por la normativa vigente.
Al respecto, el secretario del Ayuntamiento, Gonzalo Esaúa Cano Calvete, señaló que se han otorgado plazos para que los concesionarios atiendan las observaciones correspondientes antes de determinar posibles bajas de unidades, asegurando que la prioridad municipal es mantener la prestación del servicio.
No se puede suspender la atención al público; el Municipio aplicará los mecanismos necesarios para garantizar la continuidad”, dijo.
Por su parte, representantes del sector transportista, como Roberto Calvillo Ramiro, han expuesto que la baja en la demanda de usuarios repercute directamente en los ingresos de las empresas concesionarias. Y esto ha dificultado la renovación periódica del parque vehicular y la cobertura constante de derroteros en colonias de la periferia.
En las paradas de autobús, usuarios señalan que persisten demoras en las frecuencias de paso, principalmente después de las 7:00 de la tarde, así como alta concentración de pasajeros en horarios pico.
A veces las unidades presentan fallas o vienen con cupo lleno por la noche, lo que complica que realicen las paradas de manera regular”, comentó Jorge Ramírez.
El Gobierno Municipal informó que las decisiones definitivas para reestructurar los derroteros y definir el esquema operativo se tomarán una vez concluidos los diagnósticos técnicos del estudio de movilidad que realiza un despacho especializado.
Moroleón y Uriangato, prefieren las motos

En Moroleón y Uriangato, la motocicleta es el medio de transporte por excelencia y las pocas líneas de transporte público que sobreviven en la zona metropolitana lo hacen con clientes en su mayoría adultos mayores y estudiantes.
Concesionarios de las rutas que recorren las dos localidades vecinas señalan que desde finales de los 90 y principios del 2000 la demanda de transporte público se ha venido abajo catastróficamente, pues el auge de las motocicletas no se ha detenido hasta la actualidad.
De los 90 para acá hemos perdido prácticamente el 70% de pasajeros habituales, tanto así que los camiones o urbanos como eran conocidos los cambiamos cuando cumplieron su vida de servicio por combis pequeñas de 12 o 15 pasajeros porque pues ya no hay demanda”, comentó José Luis Villagómez, concesionario de una ruta de transporte público.
Las direcciones de Movilidad de los dos municipios informaron que actualmente hay cinco rutas de transporte entre los dos municipios y todas comunican a las dos ciudades, pero confirman que el uso de los camiones o combis va a la baja.
“En lugar de haber solicitudes para registrar una nueva ruta de transporte público, hay algunas que más bien se han dado de baja, pues no consiguen pasajes; también hay muchas quejas del servicio, sobre todo de la actitud de los choferes o de las malas condiciones en las que traen las unidades, creo que por eso se usa menos el camión”, expresó Alberto Arizaga, titular de Movilidad de Moroleón.
Los habitantes de estas ciudades vecinas del sur del Estado confirman que prefieren transportarse en motocicleta que en transporte público, pues señalan que las unidades están en malas condiciones y tardan hasta una hora en pasar por una de las paradas principales como el mercado o la Zona Centro.
Tardan mucho en pasar a veces las combis, pero a mí no me gusta que me lleven en la moto porque me da miedo, hay muchos accidentes; yo espero al camión o me voy caminando a donde tenga que ir”, manifestó Oliva Torres, adulta mayor que utiliza el transporte público de forma regular.
Estudiantes señalan que utilizan el camión o la combi para ir a la escuela cuando sus papás no los pueden llevar en la moto o cuando su entrada es muy temprano, pero señalan que en un día normal no utilizan transporte público.
Pocos camiones en San Francisco del Rincón

Menos unidades en circulación y mayores tiempos de espera forman parte de la situación que enfrenta actualmente el transporte público en San Francisco del Rincón, de acuerdo con autoridades y usuarios del servicio.
Pedro Rodríguez Murillo, director de Transporte, señaló que antes de la pandemia operaban alrededor de 60 unidades, mientras que actualmente circulan entre 20 y 22.
Explicó que esta reducción ha repercutido en las frecuencias, que anteriormente eran de aproximadamente 15 minutos y ahora pueden extenderse hasta una hora. Los domingos, agregó, pueden llegar hasta dos horas.
El funcionario atribuyó parte de la disminución en el servicio a una menor demanda. Indicó que incluso en horas pico hay corridas que trasladan entre cinco y 10 pasajeros, mientras que el incremento en el uso de motocicletas también ha contribuido, según su apreciación, a reducir el número de usuarios del transporte público.
Durante una visita realizada por AM al paradero ubicado en la zona del mercado, alrededor de las 2:00 de la tarde, se observaron unidades con una cantidad reducida de pasajeros.
Nicolás García, vecino de la colonia Cuauhtémoc, comentó que la reducción de unidades es perceptible.
Antes uno sabía que pasaba aproximadamente cada 15 minutos, pero ahora puede pasar media hora o más”, señaló, y consideró necesario mejorar las unidades e informar claramente los horarios de cada ruta.
Diana Mendoza, de la colonia Monte Grande, dijo que comprende que una menor cantidad de pasajeros pueda afectar el servicio, pero consideró que quienes todavía utilizan el transporte necesitan conocer con precisión las frecuencias. Relató que en ocasiones ha esperado entre 40 minutos y una hora.
Guadalupe Flores, del fraccionamiento San Miguel, destacó que, pese al aumento en el uso de motocicletas, el transporte público continúa siendo necesario para parte de la población. Por ello, pidió revisar las condiciones de las unidades y mantener horarios claros, especialmente los domingos.
El director de Transporte informó además que está en proceso la contratación de una empresa para realizar un estudio técnico tarifario, ante la necesidad de analizar un ajuste a la tarifa del transporte, que, dijo, no se ha actualizado desde hace varios años.
Frenan iniciativa para subsidiar transporte
En febrero de 2026, el Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano presentó una iniciativa que proponía crear un fondo de subsidio estatal y una fórmula matemática para calcular las tarifas conforme a las necesidades sociales de cada localidad.
A su vez señalaron contar con un esquema de participación del Gobierno del Estado, ya que argumentaron que “Guanajuato es la única entidad que centra constitucionalmente el servicio como atribución primordial municipal”.
Sin embargo, tras su análisis en la Comisión de Movilidad del Congreso durante agosto de este año, la Secretaría de Obra Pública (SOP) y la Unidad de Estudios de las Finanzas Públicas del Congreso determinaron como “inviable” esta iniciativa.
AAK