Historia 296

Esta es la historia 296 de 450 que te contaremos sobre León

Miles de personas pasan todos los días frente a hospitales, universidades, edificios y espacios públicos de León sin imaginar que muchos tienen algo en común: fueron diseñados por el mismo ingeniero. Esta es la historia de Leonardo Gama Medina, el hombre que decidió volver a su ciudad y terminó dejando una huella que sigue en pie medio siglo después.

Hace cinco décadas decidió regresar a su ciudad para abrir un despacho especializado en diseño estructural, cuando esta especialidad era prácticamente inexistente en Guanajuato.

Su trabajo permanece en algunas de las obras más representativas de la ciudad, entre ellas el edificio original del Hospital Aranda de la Parra, la Torre de Rectoría de la entonces Universidad del Bajío, el edificio de la CTM, la Fuente Alemania —frente al IMSS— y diversos complejos educativos, comerciales e industriales dentro y fuera del estado.

El reconocimiento

El 1 de julio, el Gobierno Municipal de León lo distinguió como Personaje Distinguido, reconocimiento que recibió con gratitud.

Yo me siento honrado y retorné de México a mi querido León para servirlo”, afirma.

Su manera de entender la profesión se resume en una frase:

“Todos podemos contribuir a León y Guanajuato con trabajo, compromiso y honradez. Eso deja buenos frutos para todos.”

A sus 83 años mantiene el entusiasmo con el que comenzó su carrera y mira con satisfacción el crecimiento de una especialidad que ayudó a impulsar desde sus primeros años.

“Mi legado es la formación de ingenieros en estructuras de alto nivel; hay muchos y de probada calidad. Cuando yo empecé no había ninguno, empecé de cero.”

Recuerda que, cuando anunció que regresaría para abrir su despacho, varios amigos le aconsejaron permanecer en la Ciudad de México.

A sus 83 años mantiene el entusiasmo con el que comenzó su carrera. Foto: Leopoldo Medina

“Me dolió, pero yo me la jugué y ese era mi destino.”

Su despacho abrió sus puertas en 1976 y este año cumple medio siglo de historia. Su etapa de mayor crecimiento se desarrolló entre 1980 y 2000, aunque hoy continúa participando en nuevos proyectos y mantiene una presencia activa dentro del gremio de la ingeniería estructural.

Elegir la ingeniería

Leonardo Gama Medina reconoce que gran parte de su formación comenzó en casa.

Es hijo del reconocido médico José Pedro Gama Carpio y de Blanca Medina, de quienes, asegura, heredó los valores que marcaron su vida profesional.

“Me dieron muy buenos ejemplos.”

Al concluir la preparatoria tuvo que elegir una profesión. La medicina parecía el camino natural: su padre era médico y uno de sus hermanos también había seguido esa carrera.

Sin embargo, decidió tomar una ruta distinta.

“Hice un análisis. En la prepa me gustaban todas las materias. Entonces reflexioné: mi papá era médico, mi hermano también era galeno; entonces me dije: creo que en la casa necesitan un ingeniero. Así decidí mi carrera.”

Cursó la secundaria y el bachillerato en la Preparatoria de León, donde fue presidente de la Sociedad de Alumnos.

Recuerda con especial cariño a quienes marcaron esa etapa de formación: el profesor Lira Arroyo, el ingeniero López Puga, la maestra de inglés Vasilisa Felicia López Guerra y el maestro Vicente González del Castillo.

De regreso a León

Después de realizar un curso de capacitación en Monterrey, concluyó sus estudios profesionales y se trasladó a la Ciudad de México.

Ahí participó en proyectos relacionados con la construcción del Sistema de Transporte Colectivo Metro, además de trabajar durante cuatro años en la empresa DIRAC.

Mientras desarrollaba su actividad profesional cursó la Maestría en Ingeniería de Estructuras en el Instituto Politécnico Nacional, preparación que definiría el rumbo de su carrera.

Antes de regresar a León recibió una propuesta para continuar desarrollándose profesionalmente en la capital del país.

“Antes de regresar a León, a finales de 1975, en la empresa donde trabajaba me ofrecieron quedarme. Pasé tres noches sin poder dormir, pero decidí volver a León.”

En 1976 abrió su despacho especializado en diseño estructural, cuando esta disciplina apenas comenzaba a desarrollarse en Guanajuato. Con el tiempo, ese proyecto se convertiría en uno de los referentes de la ingeniería estructural en la región.

Y así nació mi despacho en 1976 y hasta la fecha tenemos planes y proyectos a futuro. Además, en breve vendrán eventos importantes para nuestro gremio.”

Impulsor de una especialidad

Además de desarrollar su despacho, Leonardo Gama Medina contribuyó al fortalecimiento de la ingeniería estructural en Guanajuato.

Fue delegado en Guanajuato de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Estructural (SMIE) durante ocho años y participó en la creación de la Asociación de Ingenieros Civiles Estructuristas del Estado de Guanajuato, A. C., organismos que impulsaron el desarrollo de esta especialidad en la entidad.

Aunque reconoce que uno de sus mayores deseos era dedicarse de lleno a la docencia, las responsabilidades profesionales no se lo permitieron.

Aun así, impartió las materias de Matemáticas y Mecánica Estructural, además de participar como fundador de la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad La Salle Bajío.

Obras que permanecen

A lo largo de casi cinco décadas, su despacho participó en proyectos que hoy forman parte del desarrollo urbano de León y de otras ciudades del país.

Entre ellos se encuentran el Hospital Aranda de la Parra, la Fuente Alemania, el edificio de la CTM, la Torre de Rectoría de la entonces Universidad del Bajío, el auditorio de la Universidad del Bajío, edificios de laboratorios y preparatoria de esa institución, el edificio de Canacintra, el Mercado Espíritu Santo, el Centro Comercial Vesti-Calza, diversos conjuntos habitacionales, naves industriales, centros médicos, hoteles, mercados, puentes vehiculares y numerosos proyectos de supervisión, reforzamiento y peritaje estructural.

Su trabajo también llegó a Querétaro, Jalisco, Colima, Coahuila y otras entidades del país.

Un legado en la ciudad

Hoy, Leonardo Gama Medina continúa desarrollando proyectos y participando activamente en la vida del gremio.

Observa con satisfacción cómo la ingeniería estructural evolucionó desde aquellos años en los que prácticamente no existían especialistas dedicados exclusivamente a esta disciplina en Guanajuato.

En Guanajuato hay ingenieros estructuralistas en calidad y cantidad. Creo que cumplimos con nuestra tarea”.

Cinco décadas después de abrir su despacho, sus diseños permanecen en hospitales, universidades, puentes, edificios públicos, centros comerciales y espacios que forman parte de la vida cotidiana de miles de personas. Ese es el legado del ingeniero que decidió regresar a su ciudad para contribuir, desde la ingeniería estructural, al desarrollo urbano de León y de otras ciudades del país.

DAR

En el marco de los 450 años de la fundación de nuestra ciudad, en Grupo AM desarrollamos el proyecto 450 Historias de León, una iniciativa para recuperar, preservar y compartir la memoria de nuestra ciudad.

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