La Habana.- El Gobierno de Cuba notificó a las aerolíneas internacionales que, a partir de este lunes, la isla carece de suministros de combustible para aeronaves.
Según reportes de la agencia EFE, esta situación es consecuencia directa del asedio petrolero impulsado por Estados Unidos, lo que obliga a las compañías aéreas a reajustar sus operaciones de manera inmediata.
Empresas de España, México, Panamá y la propia nación estadounidense evalúan alternativas para mantener sus rutas. Una de las estrategias previsibles, según se ha visto en crisis anteriores, es la implementación de escalas técnicas en territorio mexicano o en la República Dominicana para repostar antes de continuar hacia sus destinos finales.
Impacto de las órdenes de Donald Trump en la energía isleña
La escasez actual se agudizó tras la orden presidencial que Donald Trump firmó el pasado 29 de enero, la cual impone aranceles a países que suministren crudo a la isla.
De acuerdo con la agencia EFE, Estados Unidos justificó esta medida alegando razones de seguridad nacional, sumándose al cese de envíos provenientes de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.
Ante este panorama, Cuba ha puesto en marcha un plan de emergencia que restringe el uso de diésel y reduce servicios en hospitales y oficinas estatales.
Actualmente, la nación solo produce un tercio de la energía que consume, y la interrupción de las importaciones de Rusia y México agrava una crisis económica que suma ya seis años de inflación y desabasto generalizado. (Esta nota fue generada con ayuda de una herramienta de Inteligencia Artificial)
Trump amenaza a proveedores de petróleo y asfixia a Cuba
El 30 de enero se publicó que los apagones masivos en Cuba impidieron que miles de ciudadanos se enteraran a tiempo de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con imponer aranceles a cualquier nación que suministre petróleo a Cuba.
Al difundirse la noticia en La Habana, la ira y la angustia se apoderaron de una población que ya enfrenta carencias extremas debido a las sanciones previas de Washington, complicando aún más la supervivencia diaria en la isla.
“Esto es una guerra”, sentenció Lázaro Alfonso, un diseñador gráfico jubilado de 89 años, al ser consultado sobre el endurecimiento de la política estadounidense hacia el gobierno caribeño.
Alfonso describió a Trump como el “sheriff del mundo” y comparó la situación actual con el Viejo Oeste, donde las reglas parecen dictadas únicamente por la fuerza del mandatario estadounidense.
Tras el anuncio el jueves por la noche, Trump calificó a Cuba como una “nación fallida” y sentenció que el país difícilmente podrá sobrevivir a las nuevas restricciones energéticas impuestas por su administración.
La infraestructura energética cubana colapsa a diario por la falta de inversión, la caída del turismo y una fallida unificación monetaria, factores que se agravan con la persecución de los cargamentos de crudo.
El presidente Miguel Díaz-Canel reaccionó en la red social X calificando la medida de Trump como “fascista, criminal y genocida”, acusando al republicano de secuestrar los intereses de su pueblo por fines personales.
HLL