Ciudad de México.- El gasto público destinado a pensiones continúa aumentando y hacia el final de la década podría prácticamente duplicar la proporción que representaba en 2020 respecto al Producto Interno Bruto (PIB).
De acuerdo con un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), en 2020 este gasto equivalía al 4.6% del PIB, para 2027 aumentaría a 6.3% y hacia 2030 podría acercarse al 9%.
Actualmente, el monto global destinado a pensiones ronda los 2.5 billones de pesos.
Alrededor del 75% corresponde a pensiones contributivas, principalmente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
El 25% restante corresponde a pensiones no contributivas, entre ellas las denominadas Pensiones para el Bienestar.
Pensiones absorberán 27% de los ingresos presupuestarios
Para 2027, las pensiones contributivas concentrarían alrededor de 1.8 billones de pesos.
Por su parte, las pensiones no contributivas representarían aproximadamente 640 mil 291 millones de pesos, equivalentes a más de 53 mil millones de pesos mensuales.
De aprobarse lo planteado en el Paquete Económico para 2027, los recursos destinados a pensiones representarían alrededor del 27% de los ingresos presupuestarios previstos para el próximo año.
Del gasto total proyectado por la Secretaría de Hacienda, el 74.2% correspondería a pensiones contributivas.
Este rubro tendría un aumento de 4.7% respecto a lo aprobado en 2026, impulsado principalmente por mayores recursos para el IMSS y el ISSSTE, pese a recortes en los presupuestos de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad.
El incremento en las pensiones contributivas estaría explicado principalmente por un crecimiento de 8.9% en el IMSS y de 0.5% en el ISSSTE.
Se reduce margen para otros gastos
El CIEP advirtió que el crecimiento del gasto en pensiones en México limita cada vez más los recursos disponibles para otras prioridades públicas.
“El gasto neto total propuesto para 2027 ascendería a 10.6 billones de pesos, de los cuales 8.5 billones están comprometidos en pensiones, costo de la deuda, participaciones y empresas públicas”, señaló el organismo.
El margen de maniobra fiscal pasaría de representar 1.7% del PIB en 2026 a 1.6% en 2027.
“Si no se trabaja en una reforma fiscal y de pensiones, México tendrá cada vez más dificultades para financiar el envejecimiento y otros sectores estratégicos”, advirtió el equipo de investigadores del CIEP.
Alertan por envejecimiento de la población
Víctor Manuel Herrera, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), consideró preocupante el ritmo al que aumenta el gasto destinado a pensiones.
Advirtió que uno de los principales retos será financiar estos compromisos conforme cambie la estructura demográfica del país y disminuya proporcionalmente la población en edad de trabajar.
“El tema de las pensiones es un tema fundamental porque ese 6% de hoy, que puede traducirse en 9% del PIB en 2030, son todas las pensiones con IMSS e ISSSTE y no habla de los programas sociales, entonces sí es un tema que va a tener una repercusión importante en las finanzas públicas futuras”, indicó.
El crecimiento del gasto pensionario plantea así un reto de largo plazo para las finanzas públicas, al competir por recursos con sectores como salud, educación, infraestructura y otros programas gubernamentales.
HLL