Por errores desde las bases para la licitación del servicio de mantenimiento de Parques y Jardines, el fallo quedó cancelado el día de ayer.
El argumento del Comité de Adquisiciones fue evitar un daño al interés público, razón que rechazaron los tres regidores de oposición al considerarla sin sustento jurídico y técnico.
El 21 de febrero pasado se lanzó la licitación del servicio de mantenimiento de Parques y Jarines, y la firma del contrato se realizaría ayer, pero se canceló.
La sesión arrancó con la presentación de las nueve empresas finalistas, de las cuales sólo tres cumplieron con todos los requisitos: Profesionales en Mantenimiento y Limpieza S.A. de C.V., Especialistas en Limpieza Empresarial S.A. de C.V., y Remodelart Inmobiliaria S.A. de C.V.
El regidor Federico Zermeño Padilla fue el primero en solicitar la cancelación, al notar deficiencias en las bases del concurso y ausencia del costo que tiene este servicio de mantenimiento en el mercado.
“Las definiciones de las bases están demasiado confusas. Además, está muy extraño la cuestión del techo presupuestal, hay una variación del 20%, el techo se definió en base a la historia y no a lo que debería de ser. Hay muchas empresas que en sus visitas no presentaron equipo de trabajo, yo propongo que se cancele, hay demasiadas observaciones económicas y técnicas”, señaló el panista.
De las nueve empresas que quedaron, las propuestas económicas difirieron por 14 millones 200 mil pesos, la más alta fue de 67 millones 483 mil 647 pesos y la más baja de 53 millones 234 mil 679 pesos, situación que hizo dudar sobre el valor real del servicio. El techo presupuestal fue de 63 millones de pesos.
El regidor del Partido Verde, Sergio Contreras Guerrero, pidió que antes de cancelar, se hiciera un análisis nuevamente de las propuestas de las empresas y verificar quiénes sí cumplen con los requisitos.
La edil azul Ana María Carpio Mendoza intervinó para recalcar deficiencias en las bases, mismas que el comité autorizó en febrero pasado.
“Es una falta de especificación de las bases por zonas, cómo van a poder calificar si esto no está en las bases”, mencionó.
Fue Juan Antonio Guzmán, integrante ciudadano del comité, que recordó que aunque las empresas cumplieran era necesario saber el valor del servicio.
“Si bien tenemos empresas que están cotizando arribita de 50 millones y otras hasta los 64, no conocemos cuál es la estructura de la generación del costo, cuál es el valor justo, el valor de mercado”, comento Guzmán.
A la opinión se sumó la representante de la Contraloría, Patricia Gallardo, que evidenció la ausencia de algún estudio de mercado.
El debate
Más de dos horas de debate se llevaron los integrantes para decidir si se cancelaba o no el fallo.
Los regidores Sergio Contreras Guerrero, del Partido Verde Ecologista; Jorge Cabrera Lara, de Encuentro Social; y Salvador Ramírez Argote, del PRI, votaron en contra y señalaron también descalificación de empresas que podrían cumplir con las características.
Además Ramírez Argote cuestionó la labor de Función Edilicia al no orientar y no “saber qué hacer” jurídicamente en el tema.
El síndico y presidente del Comité de Adquisiciones, Carlos Medina Plascencia, admitió errores en las bases y aunque evitó calificar el trabajo del área de Función Edilicia, dijo esperar a que existan menos errores.
“Aquí hay dinero que se puede ir de más y tenemos que ajustar bien, que esté sustentado; y que se equivocaron las bases, pues sí, y tenemos que revisar.
“Definitivamente no es mi deseo (que haya errores), hasta las máquinas se equivocan”, dijo el síndico.
La propuesta autorizada fue cancelar el fallo y a las empresas que actualmente realizan el servicio y cuyo contrato se les termina mañana, se ampliará a dos meses mientras se lleva a cabo nuevamente el proceso de licitación.
¿Qué dice la ley?
Serán causas de cancelación de la licitación:
“Cuando a juicio del Comité resulte conveniente por razones de interés público, justificando plenamente dicho interés de manera técnica y jurídica”.
Artículo 77, fracción tercera
Reglamento de Adquisiciones
y Arrendamiento