Así se llama la película mexicana que se exhibe en Netflix, que está muy buena y te mantiene en tensión todo el rato. Está dirigida por Chava Cartas, basada en un escrito de Héctor de Mauleón (un gran periodista que admiro mucho) inspirada en hechos reales. Los actores son Alfonso Herrera y Noé Hernández.
Pues trata de Carmona, un Policía Federal de Caminos, (esa gran institución que lamentablemente desapareció hace 8 años y que mantenía bastante seguras nuestras carreteras) con la vida normal de cualquier ser humano dedicado a un trabajo tan necesario, como rutinario y peligroso; con una esposa que trabaja y dos hijas pequeñas… una familia como tantas otras que están luchando para tener su casa propia y salir adelante en la vida… solo que esto se desarrolla en Los Mochis, Sinaloa, en 2017, así que se le agrega un poquito de emoción al asunto.
Pues resulta que su esposa está embarazada, entonces para sacar las cosas adelante, tiene que tomar el turno de noche, en donde hay mucho más peligro y para colmo, le dan a un compañero que acaba de llegar de Michoacán, Rosales, al que nadie conoce bien y al que tiene que vigilar. El protagonista, además, había participado en un operativo contra un narcotraficante en el que termina herido y con dos muertes, algo que lo trae con insomnio así como, con pesadillas. Pues así salen sus dos primeras noches a conocerse, a patrullar y a que nos demos cuenta que la corrupción está a todos niveles y que las instituciones policiacas tienen también sus pleitos, dominios y corruptelas.
Para esos días la Marina Armada de México, andaba en la misma ciudad, tras el “Cholo” Iván Gastélum, uno de los terratenientes del Chapo Guzmán. Así que arman su operativo y entran en una casa a la búsqueda del mismo, con más valor y compañerismo que bien armados y protegidos… un poco angustiante para quienes lo viven y para el espectador. Cuando logran entrar y dominar a los que están allí, se dan cuenta que el “Cholo” se les había escapado por un túnel a las aguas negras, y se ponen a tratar de vigilar las coladeras públicas de la ciudad, esperando a que salga por alguna. Lo que no saben es que el Cholo, no va solo, sino acompañado de su jefe. La pareja de delincuentes de pronto sale por una de las alcantarillas, semidesnudos en su ropa interior, con dos pistolas solamente, detienen un coche, bajan a sus ocupantes, y se van en él.
A la Policía de Caminos le dan la alerta del robo del vehículo, y pues le toca la suerte, buena o mala, no sabemos, a Carmona y Rosales de ser quienes los ven y detienen. Cuando se dan cuenta quiénes son, obviamente, se asustan mucho… saben que hagan lo que hagan, sus vidas están en peligro. Los malandros primero, los tratan con mucho desprecio creyendo que son de los corruptos… luego, cuando ya están esposados y dentro de la patrulla, rápidamente, les ofrecen dinero, mucho dinero… el que cualquiera quisiera para tener asegurada su vida. Los federales, toman una foto del Chapo, y no saben a quién mandársela… porque triste y angustiosamente, conocen la terrible corrupción que hay en nuestro país. Tratan de hablarle a su jefe y no contesta. Entonces empiezan a manejar sin rumbo fijo, tratando de resolver qué hacer. En eso, se encuentran unos halcones… hay un enfrentamiento. Luego, se van quedando sin gasolina, llegan a una gasolinera y se topan con otro grupo de malhechores… se resuelve… entonces deciden irse a refugiar a un motel mientras encuentran alguien leal que los apoye… porque están ellos dos solos contra uno de los grupos criminales más grandes del mundo. Los vuelven a tratar de comprar con más dinero y también los amenazan con matar a toda su familia… muy fuerte la situación.
Ya en el motel, se dividen, sin darse cuenta que la recepcionista les avisa a los del cártel del Chapo. Para entonces ya también su jefe les contesta al ver la foto que le mandaron…
El jefe le habla a la esposa de Carmona para decirle que recoja a sus hijas y se vaya a su casa porque su esposo está en una misión especial. Uno como espectador, piensa: “Pero qué tontería, que se vaya a otro lado”, pero luego entiendes que es para poder protegerlas.
No les voy a contar el final, pero es una película que pone en alto a nuestras Fuerzas Armadas. Entendemos que muchas están coludidas con el crimen organizado, pero también te das cuenta que muchos de sus integrantes son gente de bien, gente de ideales, gente común que saben el daño que nos han hecho como país, las drogas y quienes las manejan, y que están arriesgando y dando sus vidas porque nosotros podamos vivir un poco más en paz y mejor.
¡Dios proteja a aquellos que dan sus vidas por proteger las nuestras! ¡Y que nosotros podamos apoyarlos en lo que ellos necesiten!