EL LARGO brazo de la DEA les sigue haciendo la chamba a las autoridades mexicanas en lo que se refiere a investigar, acusar y conseguir la detención de narcotraficantes mexicanos y sus cómplices. En lo que va del año suman al menos ocho capturados en cuatro diferentes países y dos continentes.
ALLÁ en Europa cayeron en enero dos lavadores del CJNG y, en la República Checa, fueron atrapados en junio cuatro integrantes de ese mismo cártel y dos de ellos ya fueron extraditados a Florida.
Y ACÁ en América, en la última semana Colombia detuvo al juez Luis Benítez Alcántara, acusado de recibir un soborno millonario por soltar a un narco canadiense, y ayer le tocó el turno a un socio de narcos mexicanos en Honduras, llamado Óscar Samuel Mejía.
LA PREGUNTA obligada es: ¿y México participó en las investigaciones y dio pistas o quedó como mero espectador, debiendo ser principal protagonista?
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QUIEN se metió en terrenos que no le correspondían es el ministro presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar.
ANTE las protestas de empleados del Poder Judicial por las evaluaciones a las que serían sometidos, convocó a una reunión a Néstor Vargas, del Órgano de Administración Judicial, y a los representantes de los quejosos.
Y AHORA, los resultados de esos exámenes no tendrán consecuencia alguna para los funcionarios judiciales, quienes podrán permanecer en sus puestos y sin ser sancionados, aunque reprueben.
TAL Y COMO ha ocurrido antes en este sexenio con otros gremios como los profesores de la CNTE y el SNTE y los sindicalizados del IMSS, las autoridades terminaron cediendo ante las protestas callejeras y echando para atrás sus decisiones.
LO CIERTO es que, entre la reforma judicial, la llegada de los jueces y ministros del acordeón y el hecho de que el órgano de administración que debiera ser autónomo acabó sometido al presidente de la Corte, el Poder Judicial federal está patas para arriba.
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COMO el palenque de la Feria de San Marcos se está poniendo la disputa por la candidatura del PAN a la gubernatura de Aguascalientes.
LOS DOS gallos que se enfrentan son el senador Antonio Martín del Campo y el alcalde de la capital aguascalentense, Leonardo Montañez, de quien se dice que está respaldado por las apuestas de la actual gobernadora panista, Tere Jiménez.
Y MIENTRAS los partidarios del legislador quieren que la definición del “coordinador” blanquiazul ocurra antes de que termine este mes, el presidente municipal está pidiendo que sea hasta enero.
A VER cómo dirime esa pelea de gallos el dirigente nacional panista Jorge Romero… ¡Cieeeerreeen las puertas!