La reciente publicación de la lista definitiva de la Selección Mexicana para el Mundial 2026 ha desatado, como es costumbre, una ola de críticas y debates encendidos.
La ausencia de Germán Berterame, delantero naturalizado que atraviesa un momento estelar en el Inter Miami, ha sido el punto focal de la polémica. Mientras la afición cuestiona los criterios de Javier Aguirre, la exclusión de Berterame —quien suma 7 goles y 3 asistencias en 15 partidos de la temporada 2026— se siente como un golpe a la lógica deportiva, especialmente al ver que su lugar fue ocupado por Guillermo Martínez, delantero suplente de Pumas.
Esta situación no es un hecho aislado, sino un capítulo más en una larga tradición de decisiones técnicas que han marcado la historia del futbol mexicano. A lo largo de las décadas, las convocatorias mundialistas han sido terreno fértil para conflictos personales, visiones tácticas cuestionables y renuncias que han privado al equipo nacional de buenas piezas.
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Desde figuras consagradas que fueron borradas por roces con el entrenador, hasta jóvenes promesas que fueron sacrificadas en favor de jerarquías discutibles, el Tri ha cargado con el peso de estas ausencias.
Berterame: La naturalización que no bastó
Germán Berterame se naturalizó con el objetivo claro de vestir la camiseta nacional.
Tras brillar en el Atlético de San Luis y los Rayados de Monterrey, fue convocado al Tricolor y llamado, literalmente, por Lionel Messi para reforzar al campeón de la MLS.

Su rendimiento en el Inter Miami, donde comparte línea de ataque con Messi y Luis Suárez, lo posicionaba como uno de los atacantes más peligrosos y en mejor forma. Sin embargo, su exclusión de la lista final para 2026 ha generado sorpresa, pues sus números de 7 goles y 3 asistencias en 15 partidos superan la producción reciente de otros convocados.
La decisión de apostar por Guillermo Martínez, quien ha tenido un semestre más discreto, ha dejado la sensación de que el mérito deportivo fue ignorado.
Charly y Marcel: Dos cerebros desde casa
Para este Mundial 2026, la polémica se extiende y pasa por el medio campo.
Carlos “Charly” Rodríguez fue el motor de Cruz Azul para coronarse en el torneo de Clausura, pero había quedado fuera de la convocatoria mundialista semanas atrás. Le pesó su escaso protagonismo en otros llamados al Tri, pero se esperaba que la brillantez de sus juegos de Liguilla le diera un impulso extra para ir al Mundial.
Caso similar al Marcel Ruiz, quien sufrió una lesión de rodilla pero se recuperó para jugar la Liguilla local y coronarse con Toluca en la Concacaf. Con todo y su buen desempeño, Javier Aguirre decidió no arriesgarse a una recaída y lo dejó definitivamente fuera.

Santiago Giménez: Apuesta fallida del ‘Tata’ Martino
Rumbo a Qatar 2022, la exclusión de Santiago Giménez fue una de las heridas más profundas para la afición. Gerardo Martino optó por llevar a Rogelio Funes Mori, un naturalizado que llegaba con poca actividad y lesiones, dejando fuera al “Chaquito”, quien ya empezaba a destacar en el Feyenoord.

La decisión fue vista como una falta de visión a futuro y una preferencia por la jerarquía sobre el presente goleador.
Carlos Vela: La renuncia que sacudió a México
Es fundamental aclarar que Carlos Vela no fue excluido de la Selección; de hecho, participó en Sudáfrica 2010. La gran polémica ocurrió rumbo a Brasil 2014, cuando el delantero decidió no ser convocado.

Tras una reunión con Miguel Herrera, Vela comunicó que no estaba al cien por ciento mental y emocionalmente para representar al país, una decisión que cerró las puertas de su participación en aquel Mundial y que privó al Tri de uno de sus jugadores con mayor talento individual.
Vela volvió para otros procesos, pero en realidad nunca pudo brillar con la Selección mayor.
Cuauhtémoc Blanco: El veto de La Volpe en 2006
Quizás la exclusión más dolorosa para el americanismo y gran parte de la afición fue la de Cuauhtémoc Blanco en 2006.

Ricardo La Volpe, fiel a su estilo, decidió prescindir del ídolo nacional debido a una relación personal fracturada y una supuesta incompatibilidad táctica. La ausencia del “Cuau” en Alemania sigue siendo citada como el ejemplo máximo de cómo un conflicto personal puede privar a una selección de su jugador más determinante.
Claudio Suárez. Choque con Aguirre en 2002
El “Emperador” Claudio Suárez, pilar de la defensa mexicana, quedó fuera de Corea-Japón 2002 por una decisión directa de Javier Aguirre.
La polémica fue agria y pública. Suárez se recuperaba de una grave lesión, pero una charla con Aguirre le dio esperanzas de colarse al Mundial.

Foto de accion de Claudio Suarez de la Seleccion Nacional de Mexico, en el Centro Pegaso
28/08/2001/MEXSPORT/Omar Martinez
Al final, aunque se recuperó a tiempo, el “Vasco” dejó fuera a Suárez, lo que generó un ambiente de tensión que marcó el inicio de aquel proceso mundialista.
Carlos Hermosillo: El goleador ignorado en 1998
Para Francia 98, Manuel Lapuente tomó la decisión de no convocar a Carlos Hermosillo, quien en ese momento era el máximo referente goleador del Cruz Azul y vivía un estado de gracia frente al arco.

La afición y la prensa no comprendieron la exclusión de un delantero que, por números y momento, parecía una pieza inamovible en cualquier esquema ofensivo.
En cambio, Lapuente llamó a Ricardo Peláez y a Luis Hernández, quienes le dieron la razón al legendario entrenador.