Celaya.- A pesar de que se había anunciado la prohibición de la quema de petardos en el martes de carnaval de San Juan la Vega, los martillazos se hicieron presentes en la comunidad que vive entre la tradición de los truenos y la devoción a San Juanito.

“No pueden con el barrio y nunca van a poder, decían que no querían que hubiera detonaciones pero nunca van a poder con el barrio de San Juan de la Vega, nadie va a poder quitar la tradición de la comunidad”, aseguró Ricardo Toletrillo con marro de 12 kilogramos en su brazo y con la satisfacción de haber podido continuar la tradición de cientos de años.

Devotos

Desde muy temprano, decenas de personas se reunieron sobre las vías del ferrocarril, a la altura del centro comunitario, para preparar sus marros, amarrarles las bolsas de clorato de potasio y tronarlas sobre los rieles.

“Tenemos devoción a San Juan del Barrio, año con año le echamos galleta para echar hartos truenos”, relató Ricardo quien iba a acompañado de seis jóvenes que son sus familiares y quienes iban vestidos con ropa militar.

La tradición marca que los estruendos evocan las balas con las que los antiguos arrieros recuperaron su oro después de que San Juanito se los robaba para dárselos a las personas más pobres de la comunidad.

“Entre más grande el petardo más fuerte se escucha”, aseguró uno de los participantes mientras el suelo cimbra por los estruendos.

Sin módulo para atender a heridos

Hasta las 10:30 de la mañana, elementos de la Guardia Nacional llegaron hasta la zona para prohibirles que siguieran con la detonación sobre las vías del tren, por lo que tenían que trasladarse hasta la zona de las canchas deportivas donde cientos de personas acudieron a ver los estruendos. Por primera vez en los últimos años, en dicha área no se habilitó un módulo para atender a los heridos por parte de unidades de emergencias y solo algunas ambulancias atendieron a personas que sufrieron heridas por esquirlas.

Sueñan con participar

A unos metros de los estruendos, dos niños ensayan con pequeños marros e intentan copiar la técnica de los adultos.

“Desde chiquito me ponían polvorita y con el martillo le daba y los tronaba en mi casa. Van muchos años y siempre participo, a veces con mi papá. El año pasado uno se abrió (resultó herido) y me dio miedo echar pero volví a echar porque es la tradición”, compartió José Arturo Carrillo Juárez, de 11 años.

Niños recrean escena

Entre los gritos de la gente, el ruido de los petardos, el humo y el zumbido en los oídos por las explosiones, ambos pequeños recrean la escena de los truenos y mantienen la ilusión de seguir participando por muchos años más.

“Es una tradición muy bonita porque unos se vuelan las manos, las piernas y los llevan a la ambulancia. Yo desde los cinco años vengo con mi papá o mi tío y ellos participan. Está mal que nos los quieran prohibir porque San Juanito fue un ratero que le da a los pobres”, dijo Abraham Rangel García, de nueve años de edad y quien presume orgulloso sus heridas de esquirlas en su pie derecho.

Documentan tradiciones extremas

El fotógrafo italiano, Daniele Colucci, visitó por segundo año consecutivo San Juan de la Vega para documentar los truenos y plasmar en imágenes la tradición. Daniele Colucci junto a Mattia Astori viajan por el mundo para contar historias de devoción y los rituales más extremos del mundo que se documentan en la plataforma Sacratos.

“Llevamos viajando desde hace dos años para grabar videos y las tradiciones más locas del mundo. Todo esto es muy loco pero me gusta porque es divertido, porque comparten todo desde la emoción y lo hacen entre grupos de gente”, explicó.

“Una buena comunidad”

Desde hace más de una semana Daniele junto a su colega están en la comunidad para documentar cada detalle de los preparativos del carnaval y próximamente publicarán un documental exclusivo sobre este festejo. La tradición que se asemeja más a los truenos de San Juan de la Vega, compartió Daniele Colucci, se realiza en Tultepec, Estado de México con la fiesta de la pirotecnia.

“Con los martillos y los explosivos no lo he visto nunca, es única y exclusiva de aquí. Esta es muy particular porque es una muy buena comunidad aunque hay conflicto donde una parte sí quiere y otra parte ya no puede más con esto y es muy interesante contarlo”, comentó.

La transformación de la fe

A pesar de que a una parte de la comunidad le agrada que la tradición continúe, otra parte solicitó a las autoridades que los truenos ya no se realizaran sobre las calles de San Juan de la Vega. Para don Alfredo Centeno, de 83 años de edad, la tradición se ha desvirtuado ya que anteriormente estaba todo controlado y se respetaba la verdadera esencia de venerar a San Juanito.

“Hace 50 años habían los generales que se encargaban del grupo de los ladrones y otro grupo de los arrieros y por la tarde íbamos a ayudarles con las carretillas y el clorato y tenían medida los petardos y eran martillitos chicos y ya es una exageración porque ya se vandalizó todo pero la juventud no entiende”, comentó.

La Capitanía de la Purísima Concepción 2026 solicitó al Gobierno Municipal que no hubiera detonaciones sobre las calles de la comunidad para prevenir accidentes y reducir las molestias.

Veneran a “San Juanito”

La devoción a San Juanito llega a su punto culminante con un paseo de la imagen por las principales calles de la comunidad hasta llegar al domicilio que la recibirá. Entre danzas, alabanzas, porras y confeti, decenas de personas desfilan para venerar a su santo patrono mientras las familias salen de sus casas para repartir agua y comida.

La familia Centeno Ramírez volvió a recibir la imagen de San Juanito después de 50 años de no poder hacerlo, por lo que hicieron una gran fiesta para más de mil personas.

“Para mí significa mucho porque le pedimos con fe y nos ha ayudado para todo. Hace 50 años exactamente la recibimos pero no era como hoy y no hubo problemas con los capitanes o mayordomos que nos la entregaron pero hoy se nos presentaron muchos problemas con muchas trabas”, aseguró Alfredo Centeno.

El tiempo de espera para solicitar la imagen es de al menos cinco años. Con un gran altar en la entrada de la casa ubicada sobre la calle Álvaro Obregón de la comunidad, todos los integrantes de la familia colaboraron en los preparativos del gran festejo.

RAA

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.