Miles de ciudadanos marcharon en el centro de Madrid para exigir regulaciones drásticas contra la especulación inmobiliaria y los alquileres turísticos, que han encarecido el costo de la vivienda casi un 13% interanual. La movilización pone en jaque al gobierno de Pedro Sánchez tras el rechazo parlamentario a la congelación de rentas, en medio de un déficit habitacional estimado en 700.000 inmuebles por el Banco de España.