“Mi recomendación es que el gobierno de México deje de dispararse a sí mismo. Muchas de sus decisiones han complicado el desarrollo”.
Así contestó el economista Ricardo Hausmann a una pregunta que le hice en el evento para festejar los 70 años de la carrera de Economía del TEC de Monterrey, sobre una recomendación al gobierno actual para que México pueda crecer a mayores tasas.
El reconocido autor y profesor de la escuela de Administración Pública de Harvard señaló que decisiones como bajar los sueldos de buenos funcionarios y destruir instituciones (entre otras muchas cosas, añadiría yo), enfilan a México a tasas de crecimiento sub-óptimas.
Pero sobre todo, en su interesantísima charla, Hausmann apunta su dedo experto a una enorme deficiencia de México.
Y es que tenemos una asignatura pendiente que es vital.
Veamos.
Curiosamente, para ilustrar nuestra omisión, Hausmann elige un ejemplo al que yo recurro frecuentemente: la comparación de las tasas de crecimiento económico del PIB per cápita (PpC) de México vs. Corea del Sur.
Para no alargarnos, simplemente considera que entre 1960 y el año 2022, el PpC de Corea creció a una tasa anual promedio del 5.8%, mientras que el nuestro creció al 1.8 %.
Por esto, México pasó de tener un PpC 4 veces superior al de Corea a tener hoy la tercera parte. Un cambio relativo de 12 a 1 en 6 décadas.
“Ni siquiera tenemos que irnos tan atrás. En 1980 veíamos a Corea para abajo, muy abajo. Y hoy la vemos para arriba, muy arriba”, explica Hausmann.
Totalmente.
Las razones del impresionante avance de Corea del Sur son muchas: buena política industrial, buen gobierno, buenas inversiones y una mejora sustancial en los niveles educativos.
Pero Hausmann apunta su gran intelecto a otro lado.
“¿Dónde está el truco? (de Corea) ¿Dónde está la magia?”, pregunta.
En la inversión tecnológica.
Allá se dio, aquí no.
“A pesar de que México disminuyó brechas relevantes vs. Estados Unidos (salud, expectativa de vida, pobreza, etc.), aumentó la brecha tecnológica. Esa es realmente la tarea pendiente”, explica Ricardo.
Hausmann no deja lugar a dudas con estadísticas matonas que comparan a México vs. Corea del Sur o Estados Unidos (EU):
* En México se publica el 10 % de los estudios científicos de EU. Ah, y estamos 23 % debajo del promedio de Latinoamérica.
* En patentes es mucho peor: México publica 1% de las patentes per cápita de EU. Sí, leíste bien: 1 %. La brecha es 10 veces mayor.
* En contraste, Corea del Sur alcanzó a EU en publicaciones científicas hace ya 8 años.
* Y vete de espaldas, en patentes per cápita, los coreanos hoy superan a EU. ¡por 4 veces! Hombre, los alcanzaron hace 30 años. En términos relativos, Corea está en 400 y México en 1.
¿Cómo pudo Corea del Sur lograr esto?
Hausmann plantea una hipótesis muy interesante.
“El orden universidad-ciencia-patentes no es fijo. Corea hizo otra cosa: patentes-universidad-ciencia. Empezaron por investigación aplicada para resolver retos productivos”, explica.
Te lo traduzco: patentes aplicadas a los negocios.
Recuerda que en el modelo de desarrollo de Corea inicialmente eligieron 5 industrias para enfocar sus esfuerzos: astilleros, automóviles, químicos, industria pesada y electrónica.
Ahí empezó el desarrollo tecnológico aplicado.
Por supuesto que hoy Corea del Sur es una potencia en muchos más sectores. Pero primero se enfocaron y se aplicaron con tecnología.
Por eso los derechos de las patentes en Corea son propiedad de empresas, mientras que en México las poquitas que existen son registradas principalmente por universidades.
Según Hausmann, ahí yace una gran oportunidad.
En México se invierte 0.3% del PIB en investigación y desarrollo (I&D) principalmente a través de entidades públicas, mientras que en Corea del Sur es 4.8 % (¡16 veces más!), principalmente a través de empresas.
“Universidades mexicanas pueden convertirse en catalizadores de la investigación aplicada para que empresas encuentren en la I&D una fuente de innovación y no una caja negra que chupa plata”, concluye.
Muy pero muy interesante.
A fin de cuentas, cualquier esperanza que no dependa del gobierno es una buena esperanza, ¿no crees?
En pocas palabras
“Si en una caja de un lado pones dinero y del otro sale innovación, todos invertirían”.
Ricardo Hausmann.
@jorgemelendez