Francisco Martín Moreno
Invito al amable lector a que me obsequie generosamente la posibilidad de que Sheinbaum adquiera, por como por arte de magia, todo el poder político heredado de su antecesor, para emplazar, sin tardanza, al Congreso de la Unión con el objetivo de llevar a cabo reformas constitucionales inaplazables e imprescindibles destinadas a convocar a elecciones extraordinarias, neutrales, competitivas, en igualdad de circunstancias para los partidos políticos, en lo que hace a la utilización de los recursos del erario.
Se trataría, en concreto, de renovar el Poder Legislativo Federal en el contexto de un acuerdo electoral con la oposición en el que se respetara el “piso parejo” en lo relativo a las campañas electorales cubiertas por los medios de difusión masiva. Imposible olvidar cuando el “Atila mexicano” declaró el 1 de diciembre de 2018, un día históricamente trágico para México al tomar posesión de su elevado cargo: “Hoy no sólo inicia un nuevo gobierno, hoy comienza un cambio de régimen político”.
Al no estar ya maniatada, por la razón que se desee, Sheinbaum citaría a los 3 poderes de la Unión, a los gobernadores, sin distinción alguna, a los titulares de las cámaras empresariales, a los presidentes de los restantes organismos autónomos, a los representantes de los medios de difusión, para hacerles saber, ante el azoro de propios y extraños, que estaba dando por concluida la pavorosa 4T, fundada por el exterminador de todo lo mexicano.
Estas serían sus palabras textuales: “Tan pronto constituyamos un nuevo congreso, sin manipulación alguna, repondremos el Estado derecho, repondremos la democracia, repondremos la libertad de expresión, repondremos a jueces, magistrados y ministros, nombrados de acuerdo a los nuevos preceptos constitucionales, sin el apoyo del crimen organizado ni por quienes insisten en dominar aviesamente el sistema de impartición de justicia. Repondremos las instituciones republicanas, repondremos los organismos autónomos responsables de la validez de las garantías individuales. Repondremos el prestigio de México en los foros internacionales, repondremos la seguridad jurídica para facilitar el acceso voluminoso de las inversiones y asegurar la convivencia civilizada entre los mexicanos. Repondremos la creación de empleos por medio de alianzas con el sector empresarial, repondremos el crecimiento económico a tasas nunca antes vistas, repondremos la autonomía del Banco de México para no comprometer, entre otros objetivos, la estabilidad monetaria. Repondremos la confianza en mi gobierno al impedir un mayor endeudamiento que habrían de pagar la actual y las futuras generaciones. Respondemos al Fiscal General de la República nombrado por la oposición, así como a los integrantes del INE y del TRIFE para no dejar duda alguna de su gestión independiente. Repondremos la eficacia de los tratados de extradición y entregaremos a los Estados Unidos, en términos de la ley, a los funcionarios de cualquier nivel de gobierno que hubieran delinquido. No seremos la generación de la vergüenza que a cambio de proteger a sinvergüenzas lleguemos a padecer una nueva invasión extranjera de consecuencias impredecibles. Repondremos la imagen de las autoridades públicas para que nunca jamás se nos pueda identificar con los carteles criminales ni mucho menos volvamos a ser llamados narcoterroristas. Repondremos el orgullo del servicio exterior de México para que no vuelva a ser un refugio de malhechores. Repondremos el valor de nuestro peso, para que la canasta básica vuelva a ser accesible para todos. Repondremos las estructuras educativas para asegurarle a la niñez un futuro decoroso. Repondremos los servicios de salud pública y facilitaremos el abasto oportuno de medicamentos para evitar quebrantos sanitarios en la nación. Repondremos las tareas asignadas a nuestras fuerzas armadas en términos de lo dispuesto por la Constitución para eliminar, entre otros objetivos, los campos de cultivo de enervantes, así como los laboratorios productores de sustancias tóxicas que envenenan a las personas de cualquier nacionalidad. Repondremos a funcionarios de carrera en el gobierno y bla, bla y bla…
PD: una disculpa al lector, porque me vi obligado a cancelar la redacción de esta columna al darme cuenta que la escribía con un optimismo solo justificado por el espectacular triunfo de España.