La historia diplomática entre México y Cuba no nació de la hermandad ideológica ni de la afinidad sentimental. Surgió de algo más hondo: el instinto de supervivencia. Dos países distintos, dos revoluciones, pero un mismo horizonte geopolítico y una misma sombra proyectada desde el vecino del norte. No fue una amistad romántica, sino una complicidad […]
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